¿Qué es un azud?
Un azud es una pequeña presa o muro que se construye atravesando un río para elevar el nivel del agua y desviar parte de su caudal hacia un canal o acequia. A diferencia de una gran presa, no busca almacenar agua, sino remansarla lo justo para poder derivarla y aprovecharla, sobre todo para el riego.
¿Qué es exactamente un azud?
Un azud es una presa de derivación de poca altura. Se coloca de orilla a orilla del cauce y su función no es embalsar grandes cantidades de agua, sino levantar la lámina del río unos metros.
La palabra procede del árabe as-sudd ('la barrera'), una herencia de la cultura del regadío que llegó a la península hace siglos. De hecho, muchos azudes que hoy siguen en uso tienen un origen medieval.
¿Para qué sirve un azud?
Su utilidad principal es desviar agua del río hacia donde se necesita. Al subir el nivel, el agua entra por una toma lateral hacia una acequia o canal. Sus usos más habituales son:
- Riego: llevar agua a las huertas y campos de cultivo mediante acequias.
- Molinos y ferrerías: históricamente, mover la maquinaria hidráulica con la fuerza del agua desviada.
- Abastecimiento: captar agua para poblaciones o instalaciones.
- Minicentrales hidroeléctricas: generar electricidad a pequeña escala.
Tipos de azud
No todos los azudes son iguales. Según su construcción, podemos distinguir varios tipos:
- Fijos: los más comunes y sencillos, un muro estable de piedra, hormigón o escollera.
- Móviles: con compuertas que permiten regular el paso del agua y vaciar el remanso cuando conviene.
- Inflables: soluciones modernas con estructuras hinchables que se elevan o bajan según la necesidad.
¿En qué se diferencia de una presa?
Es la duda más habitual, y la clave está en el objetivo. Una presa se construye para almacenar grandes volúmenes de agua en un embalse. Un azud, en cambio, apenas retiene agua: solo la eleva para desviarla.
Por eso los azudes son mucho más bajos que las presas y dejan que el río siga fluyendo por encima o a través de ellos.
Ventajas e inconvenientes
Como toda infraestructura hidráulica, tiene sus pros y sus contras. Entre las ventajas, es una obra sencilla y duradera que permite aprovechar el agua sin grandes embalses.
Entre los inconvenientes, puede suponer una barrera para los peces y la fauna del río. Por eso, muchos azudes modernos incorporan escalas o pasos para peces que permiten a las especies remontar el cauce.
Un ejemplo en la vida real
Si paseas por la ribera de casi cualquier río con tradición agrícola, es fácil encontrarte un azud: ese pequeño salto de agua que cruza el cauce y del que sale una acequia hacia los campos.
Ese salto que remansa el río y del que parte un canal es, casi con seguridad, un azud cumpliendo la misma función que hace siglos.