iBurgos

Modo de visualización

Protege tu salud visual: activa el modo noche para reducir la fatiga ocular en entornos con poca luz.

Tamaño de texto

100%
¿Olvidaste tu contraseña?
Regístrate gratis
Santa María Egipciaca

Santa María Egipciaca

Penitente del desierto, prostituta convertida que vivió casi medio siglo aislada más allá del Jordán. Su fiesta es el 2 de abril.

Quién fue

María Egipciaca es la santa de las segundas oportunidades. Según su relato, fue durante diecisiete años prostituta en Alejandría, se unió por curiosidad a un grupo de peregrinos que iba a Jerusalén y, al intentar entrar en la iglesia del Santo Sepulcro, una fuerza invisible se lo impidió. Entendió por qué, se arrepintió ante una imagen de la Virgen y cruzó el Jordán para no volver.

Allí vivió cuarenta y siete años sola en el desierto, sin ver a nadie, hasta que la encontró un monje llamado Zósimo. Ella le contó su vida, él le llevó la comunión al año siguiente y a la visita posterior la halló muerta. Un león, dice el relato, cavó la fosa.

Es una figura que impresionó mucho a la Edad Media, y no por casualidad: es la historia de alguien que cambia de vida por completo. La literatura castellana medieval le dedicó uno de sus poemas más antiguos, la Vida de Santa María Egipciaca.

Historia

La Vida que conocemos se atribuye a Sofronio, patriarca de Jerusalén, en el siglo VII, aunque hay indicios de que el núcleo del relato circulaba antes. Sitúa su muerte hacia el año 421.

Hay que decirlo con claridad: estamos ante hagiografía, no ante biografía. Los elementos maravillosos -caminar sobre el agua del Jordán, el león sepulturero, los cuarenta y siete años de soledad absoluta- son parte del género. Lo que sí es histórico es el fenómeno: en los siglos IV y V hubo hombres y mujeres que se retiraron a los desiertos de Egipto y Palestina, y de ese ambiente salieron los relatos de los padres y madres del desierto, en los que este encaja perfectamente.

El culto tuvo una difusión enorme. En el rito bizantino, el quinto domingo de Cuaresma está dedicado a ella, lo que la convierte en una figura central de la penitencia cuaresmal en Oriente. En Occidente su fiesta oscila entre el 1, el 2 y el 3 de abril según las fuentes; el Martirologio Romano la sitúa el 2 de abril, que es la fecha que se usa en España.

Cómo se celebra en Burgos

El 2 de abril cae casi siempre en Cuaresma o muy cerca de Semana Santa, lo que ha condicionado sus celebraciones: son sobrias, penitenciales, sin verbena ni feria. Donde es patrona, la fiesta se resuelve con misa y, si hay ermita, con una romería corta.

En el rito bizantino su recuerdo es todavía más visible, porque ocupa un domingo entero de Cuaresma.

Qué ver y dónde vivirlo

Dos destinos, muy distintos entre sí. En el Valle de Tobalina, Leciñana celebra su fiesta el 2 de abril; es una localidad muy pequeña, y la visita se combina bien con Frías, el desfiladero del Ebro y el conjunto de Quintana Martín Galíndez.

En el Valle de Mena, la ermita de Santa María Egipciaca de Anzo está en un paraje boscoso al pie de las peñas, en un enclave apartado que fue restaurado y que hoy tiene mejor acceso. Es una construcción barroca sencilla, sin grandes pretensiones artísticas: lo que vale la pena es el sitio y el paseo. El valle de Mena, además, concentra algunas de las mejores iglesias románicas de la provincia, como Siones y Vallejo de Mena.

Su vínculo con Burgos

Hay dos rastros burgaleses, uno documentado por fuente municipal y otro que pertenece a la tradición local.

El primero: Leciñana de Tobalina, en el Valle de Tobalina, la tiene como copatrona y celebra la Fiesta de María Egipciaca el 2 de abril, según recoge la web del ayuntamiento del valle.

El segundo está en el Valle de Mena. La tradición comarcal, recogida por los cronistas de Las Merindades, cuenta que en 1645 la santa se apareció a un pastor de trece años llamado Lázaro de Crisantes cerca de Anzo, y que a raíz de aquello se levantó una ermita en el monte, todavía en pie y restaurada hace pocos años. La santa llegó a ser considerada patrona del valle antes de que ese lugar lo ocupara la Virgen de Cantonad. Esto es tradición local, no historia documentada, y así conviene tomarlo; lo comprobable es que la ermita existe y que el culto dejó huella en la toponimia y en un cántico popular de la zona.

Cómo se le representa

Es una de las iconografías más reconocibles del santoral: aparece prácticamente desnuda, cubierta solo por su larguísima cabellera, con el cuerpo consumido y la piel oscurecida por el sol, en un paisaje desértico.

Sus atributos son tres panes -lo único que compró antes de cruzar el Jordán y lo único que comió, según el relato-, una calavera y un libro, propios de los penitentes, y a veces el león. También es frecuente la escena narrativa en la que el monje Zósimo le da la comunión o le tiende su manto para cubrirla.

Conviene no confundirla con santa María Magdalena penitente, que también aparece con cabellera larga y calavera; el detalle de los tres panes y del desierto es lo que las distingue.

Datos litúrgicos

  • Rango litúrgico: sin rango en el calendario romano general; se celebra como memoria local allí donde es patrona
  • Color litúrgico: blanco
  • Nombre latino: Sancta Maria Aegyptiaca
  • Fecha: 2 de abril según el Martirologio Romano; las iglesias orientales la recuerdan el 1 de abril y le dedican el V domingo de Cuaresma
  • Atributos: desnudez cubierta por la cabellera, tres panes, calavera, libro, león, paisaje desértico

De qué es patrón

Se la invoca como intercesora por la conversión y por quienes quieren dejar atrás una vida anterior, y en particular por las mujeres que han ejercido la prostitución. Es patrona de los penitentes.

Dónde es copatrona

1 localidad de la provincia le tiene por copatrona. La fecha es la que celebra cada pueblo, que no siempre coincide con la del santoral.