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San Román Abad

San Román Abad

San Román de Condat fue un ermitaño del Jura del siglo V que acabó dirigiendo un puñado de monasterios en la montaña. Su fiesta es el 28 de febrero.

Quién fue

San Román abad, o San Román de Condat, fue un monje del siglo V que se retiro a los bosques del Jura, en la frontera actual entre Francia y Suiza. Allí, en un paraje llamado Condat, acabó naciendo el monasterio que con el tiempo dio nombre a la ciudad de Saint-Claude.

Conviene distinguirlo desde el principio de San Román mártir, el diácono de Antioquía que se celebra el 18 de noviembre. Son dos santos distintos y en Castilla se confunden a menudo, porque el nombre es el mismo y la mayoría de las iglesias dedicadas a un San Román lo están al mártir.

Su historia interesa por lo que representa: el paso del eremita solitario a la vida monástica organizada, ese momento en que un hombre que se va al monte solo termina rodeado de discípulos y teniendo que escribir normas para convivir.

Historia

Según la Vida de los padres del Jura, un texto del siglo VI que es la fuente principal sobre el, Román se retiro hacia el año 435 a un lugar apartado entre bosques y ríos. Pronto se le unió su hermano Lupicino, y después otros, hasta formar las comunidades de Condat, Leuconne y La Balme, esta última femenina y dirigida por la hermana de ambos.

La misma fuente cuenta que los dos hermanos gobernaban con caracteres opuestos: Román blando y Lupicino severo, hasta el punto de que los monjes acudían a uno u otro según lo que buscasen. Es un detalle verosímil y humano, poco dado a la exageración hagiográfica.

El episodio más conocido es el de los leprosos: de camino a Ginebra, Román se habría alojado en una cabaña de enfermos apartados de todos, a los que abrazó y cuidó. La tradición añade la curación; la fuente es antigua, pero el milagro pertenece al género de los relatos edificantes y conviene tomarlo como tal.

Murió hacia el año 463 o 464 y fue enterrado en el monasterio de La Balme. Su culto se extendió por la región del Jura y la Borgoña, y de ahí pasó a los martirologios que lo fijaron en el 28 de febrero.

Cómo se celebra en Burgos

La fiesta del 28 de febrero cae en pleno invierno y en pocos sitios se ha convertido en fiesta mayor. Donde el titular de la parroquia es un San Román, lo habitual en Castilla es que la celebración grande se traslade al verano, cuando el pueblo está lleno, y que en febrero solo haya misa.

Hay que decirlo con claridad: no se ha localizado ninguna tradición popular burgalesa ligada específicamente a San Román abad. Las fiestas de San Román que se celebran en la provincia corresponden en su mayoría al mártir de Antioquía, con fecha en noviembre o trasladadas a agosto.

Qué ver y dónde vivirlo

La visita posible es la de La Molina de Ubierna, un pueblo pequeño al norte de la capital, en el valle del Ubierna. Su iglesia interesa a quien le gusten los templos rurales de transición: románico de aldea, sin pretensiones, con el ábside de sillería y capiteles de estrías verticales.

La localidad es conocida sobre todo por otra cosa: su Pasión Viviente del Viernes Santo, representada por los vecinos por las calles del pueblo, que atrae visitantes de toda la comarca. Las fiestas locales se celebran el primer domingo de agosto.

Para ver la iconografía de San Román en Burgos hay que asumir que casi siempre se estará ante el mártir y no ante el abad. Merece la pena preguntar en cada pueblo, porque la memoria oral distingue mal entre los dos.

Su vínculo con Burgos

El listado parroquial de la archidiócesis de Burgos recoge una sola titularidad de San Román Abad: la de La Molina de Ubierna, en la Merindad de Río Ubierna, dentro de la unidad pastoral de San Juan de Ortega. Su iglesia, de tradición románica tardía con rasgos ya góticos, conserva cabecera de sillería, portada apuntada en el lado occidental y canecillos geométricos.

El resto de las casi veinte iglesias burgalesas dedicadas a un San Román lo están al mártir. La antigua parroquia de San Román de la ciudad de Burgos, en el barrio alto junto al castillo, fue volada por las tropas francesas el 18 de octubre de 1812 y suprimida en 1831; sus restos se excavaron a partir de 2014 y algunas de sus piezas se conservan en el Museo del Retablo.

Fuera de eso, no consta un culto burgalés destacado a San Román abad más allá de esa titularidad parroquial.

Cómo se le representa

Se le representa con el hábito monástico y el báculo de abad, a veces acompañado de su hermano Lupicino, con quien forma pareja habitual en el arte de la región del Jura.

Cuando aparece con enfermos a sus pies, la escena remite al episodio de los leprosos. En España su iconografía propia es rarísima: las imágenes de San Román que se conservan suelen ser del mártir, representado como diácono joven con dalmática y palma, y no de este abad.

Datos litúrgicos

  • Rango litúrgico: no figura en el calendario general; se conmemora en el Martirologio Romano
  • Color litúrgico: blanco
  • Nombre latino: Sanctus Romanus abbas Condatiscensis
  • Fecha: 28 de febrero
  • Atributos: hábito monástico, báculo abacial, enfermos a sus pies

De qué es patrón

Es venerado sobre todo en el Jura franco-suizo, como fundador y patrono de las comunidades monásticas que originó. La tradición lo invoca en favor de los enfermos de lepra y de las dolencias de la piel.

Parroquias de las que es titular

Según el directorio de la Archidiócesis de Burgos. Ser titular de la parroquia no es lo mismo que ser patrón del pueblo: coinciden a menudo, pero no siempre.