iBurgos

Modo de visualización

Protege tu salud visual: activa el modo noche para reducir la fatiga ocular en entornos con poca luz.

Tamaño de texto

100%
¿Olvidaste tu contraseña?
Regístrate gratis
San Cosme y San Damián

San Cosme y San Damián

Hermanos médicos que curaban sin cobrar, por lo que se les llamó los santos anárgiros. Martirizados en tiempos de Diocleciano, son patronos de la medicina y titulares de la colegiata de Covarrubias, una de las joyas de la provincia.

Quién fue

Cosme y Damián fueron, según la tradición, hermanos gemelos nacidos en Arabia y formados como médicos en Siria. Ejercieron en Egea de Cilicia, en la actual Turquía, y se hicieron célebres porque atendían a los enfermos sin cobrarles nada. De ahí el sobrenombre griego con el que se les conoce: anárgiros, los que no aceptan plata.

Su fama se apoya tanto en la caridad como en la medicina. Curaban con remedios y también, decían sus devotos, con la oración, y no distinguían entre ricos y pobres ni entre cristianos y paganos.

La Iglesia los celebra siempre juntos, el 26 de septiembre, y así aparecen en la provincia de Burgos: ocho parroquias los tienen como titulares y son patronos de más de una docena de localidades.

Historia

Los datos seguros son escasos. Consta que en el siglo V existía en Ciro, al norte de Siria, un santuario dedicado a dos mártires llamados Cosme y Damián, y que su culto se extendió con rapidez por Oriente y luego por Roma, donde el papa Félix IV les dedicó hacia el año 527 una basílica en el Foro que todavía se conserva.

El relato de su martirio es muy posterior a los hechos. Cuenta que el prefecto Lisias los detuvo durante la persecución de Diocleciano, hacia el año 303, y que sobrevivieron al agua, al fuego, a la cruz y a las flechas antes de ser decapitados junto a sus hermanos. Es una narración edificante más que una crónica.

El episodio que más ha impresionado a la posteridad es un milagro póstumo: el llamado injerto de la pierna, en el que los dos hermanos habrían sustituido el miembro gangrenado de un enfermo por el de un difunto. La escena se pintó y esculpió por toda Europa y es la razón de que se les tenga por precursores de la cirugía.

Sus nombres figuran desde antiguo en el canon romano de la misa, lo que explica que la devoción llegara muy temprano a Castilla y arraigara en parroquias rurales pequeñas y en fundaciones de prestigio como la colegiata de Covarrubias.

Cómo se celebra en Burgos

Poza de la Sal celebra a sus patronos del 26 al 29 de septiembre. El pregón se lee desde el balcón del conjuradero, y el programa junta la misa con ofrenda y la procesión con las reliquias de los santos con desfiles de peñas, cabezudos, banda municipal, toro de fuego, campeonatos de cartas, chocolatada y baile.

En Vadocondes, en la Ribera del Duero, los santos se traen en procesión desde su ermita hasta el pueblo para presidir las fiestas, del 26 al 29 de septiembre. Lo más característico llega en la vuelta a la ermita: se bailan danzas en las que en ningún momento se da la espalda al santo. Alrededor se suceden concursos gastronómicos, cucañas, catas de vino y juegos infantiles.

Qué ver y dónde vivirlo

Covarrubias es el destino evidente. La excolegiata se visita con guía y su museo reúne tablas de Berruguete, orfebrería, ornamentos litúrgicos de los siglos XVI al XVIII y el Tríptico de los Reyes Magos, del siglo XV; el órgano es de la segunda mitad del XVII. Todo ello en una villa de casas entramadas a orillas del Arlanza.

Si viaja a finales de septiembre, Poza de la Sal y Vadocondes ofrecen las fiestas patronales más completas dedicadas a los dos hermanos, ambas del 26 al 29. Poza añade el atractivo de sus salinas y de su conjunto histórico; Vadocondes, el de la Ribera del Duero y sus bodegas.

En la capital, la iglesia de San Cosme y San Damián está a pocos minutos del centro, pasado el Arlanzón, y guarda además un Cristo de la Salud de finales del siglo XV y obra de maestros flamencos como Ambrosius Benson.

Su vínculo con Burgos

La huella más visible es la colegiata de San Cosme y San Damián de Covarrubias, iniciada en 1474 por encargo del abad Diego Fernández, capellán de Enrique IV, sobre un templo románico anterior. Allí reposan el conde Fernán González y su esposa doña Sancha, trasladados desde Arlanza en 1841, y en el claustro está el sepulcro gótico de Cristina de Noruega.

En la propia ciudad de Burgos, la parroquia de San Cosme y San Damián, al sur del Arlanzón, conserva fábrica gótica del siglo XIII renovada en el XVI, portada plateresca de Juan de Vallejo (1552), torre barroca de 1621 y un retablo mayor de columnas salomónicas obra de Policarpo de la Nestosa, realizado entre 1663 y 1675.

Cómo se le representa

Se les representa siempre en pareja, jóvenes y vestidos con la toga larga y el gorro de los médicos medievales, a menudo de rojo. Sus atributos son los del oficio: el bote de ungüentos, la espátula, la redoma de orina que servía para el diagnóstico, la caja de instrumental y, a veces, la palma del martirio.

En los retablos castellanos es frecuente verlos flanqueando el sagrario, casi idénticos entre sí, y en algunos conjuntos acompañados de la escena del injerto de la pierna.

Datos litúrgicos

  • Nombre latino: Sancti Cosmas et Damianus, martyres
  • Rango litúrgico: memoria obligatoria, el 26 de septiembre
  • Color litúrgico: rojo
  • Atributos: bote de ungüento, espátula, redoma, caja de instrumental, palma del martirio
  • Calendario de Burgos: coincide con el del martirologio general

De qué es patrón

Patronos de médicos, cirujanos, farmacéuticos, dentistas y personal de enfermería, y por extensión de las facultades de Medicina y Farmacia. También de barberos y peluqueros, oficio que en la Edad Media compartía instrumental con la cirugía. Se les invoca por los enfermos y en tiempos de epidemia.

Dónde es patrón o patrona

13 localidades de la provincia le tienen por patrón o patrona. La fecha es la que celebra cada pueblo, que no siempre coincide con la del santoral.

Parroquias de las que es titular

Según el directorio de la Archidiócesis de Burgos. Ser titular de la parroquia no es lo mismo que ser patrón del pueblo: coinciden a menudo, pero no siempre.