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Quintanadueñas(Capital)

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Descripción general de Quintanadueñas

Quintanadueñas es la cabecera del municipio de Alfoz de Quintanadueñas y uno de los pueblos con mayor transformación de todo el entorno de Burgos: mil años de historia rural condensados en un núcleo que hoy funciona casi como un barrio residencial de la capital. Estos son algunos de sus rasgos más llamativos:

  • Su nombre delata su origen: una "quintana" (explotación agraria) de "dueñas", es decir, de mujeres religiosas. Se cree que la villa nació de la secularización de un monasterio de monjas en torno al año 1000, aunque no se conserva documento fundacional.
  • Su primera gran cita documental es una donación regia: en 1068 el rey Sancho II de Castilla entregó la villa al obispo don Simeón, con sus sernas, viñas, prados y términos. De báculo abacial pasó a báculo episcopal.
  • Creció absorbiendo tres poblados vecinos hoy desaparecidos, todos en un radio inferior a dos kilómetros: Quintanilla de Quintanadueñas (citada en 1103), Páramo de Arriba (1129) y Villacesereo, cuyo recuerdo pervive en el pago de San Pedro, junto a la fuente del Arco.
  • De aquí procede la estirpe de Saturnino Calleja, el editor que dio origen al dicho "tienes más cuento que Calleja". El pueblo le dedica hoy un museo monográfico, único en España.
  • Su iglesia conserva un Pantocrátor románico del siglo XII que originalmente coronaba el pórtico exterior del templo anterior y que hoy se guarda a cubierto por su valor artístico.
  • Los libros sacramentales de la parroquia arrancan en 1577: casi cuatro siglos y medio de registro continuo de la vida del pueblo.
  • Es la única localidad del municipio sin junta vecinal. Al ser la capital, se gestiona directamente desde el Ayuntamiento, que da nombre a la avenida principal: Avda. Páramo del Arroyo.
  • Sus piscinas municipales han trascendido lo local: la obra, firmada por BOV Estudio, ha sido publicada en revistas de arquitectura por su diálogo entre el casco urbano y los campos de cultivo. Cuentan incluso con aplicación móvil propia.
  • En el municipio se desplegó una red de fibra óptica FTTH neutra y municipal, precedida de una red mixta wifi-wimax: una apuesta tecnológica poco habitual en localidades de este tamaño.

Sitios de interés de Quintanadueñas

Quintanadueñas combina un casco antiguo de traza rural en torno a la iglesia con amplios desarrollos residenciales de las últimas décadas. La visita es corta pero merece la pena: un templo clasicista que custodia piezas románicas y renacentistas de primer orden, un museo literario singular y un entorno de vega fluvial a un paso de la ciudad.

  • Iglesia de San Martín Obispo. El monumento principal de la localidad. Fue erigida entre 1598 y 1620 por los arquitectos Pedro de Rasines y Francisco de Hazas, sustituyendo a un templo románico anterior de mayores dimensiones. Es un edificio clasicista de una sola nave en cruz latina, con pilastrones, bóvedas de yeso, cabecera abovedada y portada adintelada decorada con pilastras y frontón.
  • El Pantocrátor románico. Altorrelieve de finales del siglo XII, con Cristo en majestad rodeado del Tetramorfos, de espléndida calidad tanto en ejecución como en composición. Coronaba el pórtico del templo primitivo y hoy se conserva en el interior, junto a la pila bautismal. Le acompañan unos canecillos y dos ménsulas reubicadas de aquella misma iglesia.
  • Los retablos. El retablo mayor es rococó, obra de Francisco Echevarría realizada entre 1766 y 1771. Le acompañan un retablo churrigueresco de la Santa Cruz y otro neoclásico de la Magdalena, además de un conjunto de tablas flamencas de la segunda mitad del siglo XV.
  • Museo Saturnino Calleja. Espacio expositivo dedicado al editor burgalés, con exposición permanente y archivo. Su pieza más celebrada es la recreación del despacho del editor, con mobiliario original donado por la familia, junto a una colección de los diminutos "cuentos de Calleja". Comparte edificio con la biblioteca municipal.
  • Piscinas municipales. Situadas en el borde norte del núcleo, justo en la frontera entre la trama urbana y los campos, el conjunto está concebido como un filtro entre lo construido y lo natural. Abren en julio y agosto y son el principal punto de encuentro estival del municipio.
  • El pago de San Pedro y la fuente del Arco. El paraje que conserva la memoria de Villacesereo, uno de los poblados absorbidos por la villa en la Edad Media, y una de las fuentes históricas que abastecieron el caserío.
  • La vega del Ubierna. El río discurre junto a la localidad antes de unirse al Arlanzón, con una franja de arbolado de ribera que ofrece el paseo más agradable del entorno y conecta con la red de caminos y carriles bici hacia Burgos.

Gastronomía de Quintanadueñas

La mesa de Quintanadueñas es la del Alfoz de Burgos, con una particularidad: aquí sí existe una hostelería consolidada que ha convertido el recetario tradicional en oferta profesional, y el cordero es el producto que manda.

  • Cordero asado. Es el plato emblemático de la localidad. El lechal asado en horno, amparado por la IGP Lechazo de Castilla y León, constituye la especialidad reconocida de los asadores del pueblo y el motivo por el que muchos burgaleses suben hasta aquí a comer.
  • Morcilla de Burgos (IGP). Arroz, cebolla horcal, sangre y manteca: el emblema gastronómico provincial, presente frita, a la plancha o como base de pinchos y guisos.
  • Queso de Burgos. Queso fresco de leche de oveja, suave y esponjoso, tradicionalmente acompañado de miel o nueces como postre.
  • Olla podrida. El gran cocido invernal burgalés, elaborado con Alubia de Ibeas (IGP), costilla, chorizo, morcilla y oreja.
  • Sopas de ajo y platos de cuchara. Pan, ajo, pimentón y caldo: la cocina de aprovechamiento que sigue apareciendo en las cartas del pueblo durante el invierno.
  • Repostería tradicional. Torrijas de Semana Santa, rosquillas de fiestas, hojaldres y postres de horno completan el recetario doméstico, en una tierra donde el trigo ha sido durante siglos el cultivo principal.

Como acompañamiento, los vinos de las denominaciones de origen burgalesas —Ribera del Duero y Arlanza— son la elección habitual, tanto en la hostelería local como en las celebraciones vecinales.

Historia de Quintanadueñas

El territorio comprendido entre el río Ubierna y el tramo alto del Arlanzón se incorporó a Castilla en el proceso de reconquista y repoblación emprendido tras las fundaciones de Ubierna y Burgos, ordenadas por el rey Alfonso III en el año 884. Como el resto de pueblos de la comarca, Quintanadueñas aparece en las postrimerías del siglo IX o los primeros años del X.

A diferencia de sus vecinos, no se conoce ni la fecha ni el promotor de su fundación. La hipótesis más aceptada apunta a que el núcleo se originó por la secularización de un monasterio femenino, en la línea de la gran proliferación de cenobios que los historiadores han documentado en tierra de Burgos durante el primer siglo de su existencia. El tránsito de comunidad monástica a poblado laico se sitúa hacia el año 1000, pues en 1068 la villa aparece ya como entidad civil plena en la donación de Sancho II al obispado burgalés.

Bajo tutela episcopal, la villa vivió su primera edad de oro. El florecimiento del románico en su iglesia parroquial es la prueba material del interés que la sede burgense puso en ella. A partir del siglo XII, la cercanía a Burgos —cámara del rey y cabeza de Castilla— convirtió a Quintanadueñas en destino atractivo, y el núcleo creció integrando los poblados menores de su entorno que no lograron consolidarse.

De esa pujanza medieval y moderna nacieron linajes de peso: los Yáñez, los Hoyos o los del Peso, y sobre todo el propio linaje de Quintanadueñas, que tendría su solar en el cercano lugar de Peñahorada. Se asentó también la familia Salamanca, la más celebrada de todas, que llegó a fundar aquí un mayorazgo. La comodidad que ofrecía el lugar a la burguesía de la capital para instalarse e invertir en el campo explica buena parte de ese dinamismo.

En el Antiguo Régimen la localidad se integraba en el Alfoz y Jurisdicción de Burgos, dentro del partido de Burgos, uno de los catorce de la Intendencia de Burgos entre 1785 y 1833, con jurisdicción de realengo y alcalde pedáneo según el Censo de Floridablanca de 1787. Los libros parroquiales, iniciados en 1577, y la construcción de la iglesia actual a caballo entre los siglos XVI y XVII documentan una comunidad estable y con recursos.

A mediados del siglo XIX, el diccionario de Pascual Madoz describe un pueblo con ayuntamiento propio, asentado en una colina junto al camino real de Santander, con poco más de un centenar de casas, casa consistorial y cárcel, dos palacios antiguos, escuela de primeras letras y una parroquia servida por dos beneficiados. El término municipal abarcaba entonces 1.016 hectáreas.

El siglo XX trajo primero el estancamiento y después la reorganización administrativa: en la década de 1970 Quintanadueñas se fusionó con Arroyal, Marmellar de Arriba, Páramo del Arroyo y Villarmero para constituir el actual municipio de Alfoz de Quintanadueñas, del que quedó como capital.

La verdadera revolución, sin embargo, llegó a finales del siglo XX y comienzos del XXI. La expansión residencial ligada a la vivienda unifamiliar y la construcción del vecino polígono industrial de Villalonquéjar convirtieron a Quintanadueñas en uno de los núcleos de mayor crecimiento porcentual de España, con una transformación urbanística que multiplicó su caserío. En paralelo, la localidad ha ido dotándose de equipamientos —colegio, piscinas, biblioteca— y recuperando su memoria cultural: el Museo Saturnino Calleja, cuyas obras concluyeron en 2019, se inauguró oficialmente en noviembre de 2021 y abrió al público en 2022.

Fiestas de Quintanadueñas

El calendario festivo de Quintanadueñas tiene un momento cumbre en octubre y un contrapunto invernal de fuerte carga institucional, además de una vocación reciente de fiesta compartida con el resto de pueblos del Alfoz.

  • Nuestra Señora del Rosario (primer fin de semana de octubre). Son las fiestas patronales y el gran acontecimiento del año. Su acto más multitudinario es la caldereta de cordero, que ofrecen los restaurantes y hoteles de la localidad y que reúne en la carpa de fiestas a unas quinientas personas. El programa se completa con verbenas, actividades infantiles y actos religiosos; en su momento hubo también encierros y suelta de vaquillas.
  • San Ildefonso (23 de enero). Coincidiendo con esta festividad se celebra el Concejo Abierto, la asamblea vecinal que reúne a la comunidad para tratar los asuntos del común. Es un caso poco frecuente de tradición civil y religiosa entrelazadas.
  • San Martín Obispo (11 de noviembre). Titular de la parroquia, su festividad mantiene presencia en el calendario litúrgico local, aunque las fiestas mayores se celebren bajo la advocación del Rosario.
  • La Fiesta del Alfoz. Existe el proyecto de crear una celebración estival común para las cinco localidades del municipio, con el objetivo de reforzar la identidad compartida entre la cabecera y las pedanías.
  • El verano en las piscinas. Julio y agosto concentran buena parte de la vida social del pueblo en torno a las piscinas municipales y su bar, que funcionan como el gran punto de encuentro estival de todo el municipio.
  • Tradiciones del ciclo agrario. La matanza del cerdo y las labores comunales de mantenimiento —la hacendera— formaron parte del calendario tradicional y han dejado su huella en el recetario y en la memoria colectiva de los vecinos de más edad.

Para conocer el programa concreto de cada año conviene consultar los canales del Ayuntamiento de Alfoz de Quintanadueñas.

Cultura de Quintanadueñas

Quintanadueñas es la excepción cultural del alfoz: mientras las pedanías vecinas dependen enteramente de la oferta de la capital, la cabecera del municipio ha construido equipamientos propios y ha convertido la recuperación de la memoria de un vecino ilustre en su principal seña de identidad.

  • El Museo Saturnino Calleja. Es el gran proyecto cultural de la localidad y el único museo de España dedicado a este editor, pedagogo y escritor (1853-1915), fundador de la Editorial Calleja. La iniciativa, aprobada en pleno municipal y financiada con unos 92.000 euros y el apoyo de Sodebur y de la Junta de Castilla y León, aprovechó el antiguo edificio del consultorio médico —unos 267 metros cuadrados compartidos con la biblioteca—. Las obras concluyeron en 2019, la inauguración oficial llegó en noviembre de 2021 y la apertura al público en 2022. El fondo se organiza en exposición permanente y archivo, con mobiliario, libros, documentos y objetos personales del editor.
  • El legado de Calleja. Su padre, Fernando Calleja Santos, nació en Quintanadueñas; Saturnino, nacido en Burgos capital, mantuvo siempre el vínculo con el pueblo. Revolucionó la edición española con tres ideas: grandes tiradas a precios muy bajos, formatos pequeños e ilustración abundante, bajo el lema "todo por la ilustración del niño". En 1899 su editorial publicó 3,4 millones de volúmenes y llegó a ser la más popular de España, Hispanoamérica y Filipinas. De aquella producción nació el dicho "tienes más cuento que Calleja". Entre las piezas más queridas del museo figura un cuento titulado "El león en Quintanadueñas", que se atribuye al propio editor por su vinculación con la localidad.
  • Biblioteca municipal. Comparte edificio con el museo, formando un pequeño complejo cultural que funciona como centro de lectura y actividades para el conjunto del municipio.
  • El Concejo Abierto. Cada año, coincidiendo con la festividad de San Ildefonso, se celebra el concejo abierto, la asamblea vecinal de raíz medieval en la que la comunidad trata directamente sus asuntos comunes. Es una de las tradiciones civiles más arraigadas y singulares de la localidad.
  • Telecentro y conectividad. El telecentro municipal complementa la oferta cultural y formativa, apoyado en la red de fibra óptica desplegada por el propio Ayuntamiento.
  • Patrimonio artístico vivo. La iglesia parroquial, además de templo en uso, funciona como pequeño museo de arte sacro por la calidad de sus piezas románicas, renacentistas y barrocas, y se ha planteado habilitar la sacristía para exponer las más significativas.
  • La agenda de la capital. A un cuarto de hora, Burgos aporta la programación de gran formato: Catedral, Museo de la Evolución Humana, Monasterio de las Huelgas, Cartuja de Miraflores y el calendario escénico y musical del Fórum Evolución.

Geografía de Quintanadueñas

Situación. Quintanadueñas se asienta en la orilla derecha del río Ubierna, al noroeste de la ciudad de Burgos y a una legua escasa de ella —unos 6 kilómetros—, dentro de la comarca del Alfoz de Burgos. El municipio del que es capital se extiende entre Pedrosa de Río Úrbel y la Merindad de Río Ubierna, con una superficie total de en torno a los 42 kilómetros cuadrados. La localidad limita prácticamente con el polígono industrial de Villalonquéjar, ya en término de Burgos.

Relieve y altitud. El caserío ocupa una suave colina sobre el valle del Ubierna, a unos 845-850 metros de altitud. Es un emplazamiento de transición: la vega fluvial al sur y al este, y las plataformas de páramo calizo que se elevan hacia el norte y el oeste, donde se sitúan las tierras altas del resto del municipio.

Clima. Mediterráneo continentalizado. Ya Madoz lo describía en el siglo XIX como frío pero sano: inviernos largos con heladas frecuentes y nieblas del valle, veranos cortos y calurosos de noches frescas, y precipitaciones moderadas concentradas en primavera y otoño.

Paisaje y vegetación. El entorno inmediato combina cultivos de secano —cereal, principalmente— con la vegetación de ribera del Ubierna, donde chopos y sauces dibujan un corredor verde muy visible. En las laderas y ribazos que ascienden al páramo sobreviven manchas de quejigo, encina y matorral mediterráneo. Dentro del casco urbano, los desarrollos residenciales han incorporado abundante arbolado y zonas verdes.

Comunicaciones. Es el punto mejor comunicado del municipio. El acceso principal se realiza desde la CL-622 (eje Burgos–Aguilar de Campoo), y su proximidad al polígono de Villalonquéjar la conecta de inmediato con la red viaria de la capital y con el eje hacia Cantabria, el histórico camino real de Santander que ya pasaba junto al pueblo en el siglo XVIII. Carreteras locales enlazan con Villarmero, Arroyal y Páramo del Arroyo, y una red de caminos y carriles bici permite llegar a Burgos sin usar el coche. El aeropuerto de Burgos-Villafría y la estación de tren Burgos-Rosa de Lima quedan al otro lado de la ciudad.

Demografía de Quintanadueñas

Según los datos del INE a 1 de enero de 2024, Quintanadueñas contaba con 1.533 habitantes, veintinueve menos que el año anterior. Es, con diferencia, el núcleo más poblado del municipio: concentra en torno al 70 % de los vecinos de Alfoz de Quintanadueñas, que en 2025 rondaba los 2.158 habitantes en su conjunto.

Sobre las 1.016 hectáreas del antiguo término, la densidad de la localidad supera los 150 habitantes por kilómetro cuadrado, una cifra propia de un núcleo periurbano y muy alejada de la media rural burgalesa. La del municipio completo se sitúa en torno a los 51 habitantes por kilómetro cuadrado, también excepcionalmente alta para la provincia.

La trayectoria explica esa singularidad:

  • Mediados del siglo XIX: unos 336 habitantes, en un pueblo de poco más de cien casas.
  • Siglo XX: estancamiento y pérdida de población agraria, como en todo el entorno rural.
  • Finales del siglo XX y comienzos del XXI: crecimiento explosivo. La localidad llegó a figurar entre los núcleos españoles con mayor incremento porcentual de población, impulsada por la vivienda unifamiliar asequible a pocos minutos de la capital.
  • 2012: 1.476 habitantes. 2024: 1.533. El ritmo se ha moderado y la curva se ha estabilizado en torno al millar y medio de vecinos, con oscilaciones anuales de pocas decenas.

Los rasgos demográficos son los opuestos a los de las pedanías del municipio. Frente al envejecimiento y la masculinización de Marmellar de Arriba o Páramo del Arroyo, Quintanadueñas presenta una población joven, con alta proporción de familias con hijos —lo que sostiene el colegio y la escuela infantil municipal— y una fuerte presencia de vecinos nacidos fuera de la localidad, procedentes en su mayoría de Burgos capital y del resto de la provincia. Es, en la práctica, un municipio dormitorio con vida propia, y el mejor ejemplo del crecimiento demográfico atípico que la cercanía a la capital ha generado en el alfoz burgalés.

Economía de Quintanadueñas

La economía de Quintanadueñas es la menos agraria de todo el municipio y la que mejor explica su crecimiento: se sostiene sobre la proximidad industrial, la construcción residencial y los servicios, con la agricultura reducida ya a un papel secundario.

Industria y empleo. El factor determinante es la vecindad inmediata del polígono industrial de Villalonquéjar, el mayor de la provincia de Burgos, que ocupa el flanco sur de la localidad y concentra decenas de empresas de alimentación, automoción, logística, metal y servicios técnicos. Buena parte de la población activa trabaja allí o en la ciudad de Burgos, lo que convierte a Quintanadueñas en un núcleo residencial de alta ocupación, con una tasa de actividad muy superior a la media rural provincial.

Construcción y promoción inmobiliaria. El desarrollo de vivienda unifamiliar de las últimas décadas ha sido, en sí mismo, un sector económico: la demanda de suelo asequible a pocos minutos de la capital transformó el urbanismo del pueblo y sigue marcando su mercado inmobiliario.

Servicios y hostelería. La localidad cuenta con oferta de restauración y alojamiento que trasciende lo vecinal: atiende tanto a los visitantes de negocios vinculados a Villalonquéjar como a las celebraciones familiares de toda la comarca. Los asadores y restaurantes del pueblo son, de hecho, un reclamo reconocido en el entorno de Burgos.

Sector primario. Persiste el cultivo cerealista de secano en el término, con ganadería testimonial, pero su peso en el empleo local es hoy marginal. Las producciones del entorno se comercializan a través de los circuitos provinciales, con Burgos como mercado y referencia de las denominaciones de calidad de la zona.

Energía. El municipio en su conjunto obtiene ingresos relevantes de los parques eólicos y las plantas fotovoltaicas instalados en los páramos de sus pedanías, una fuente de financiación que revierte en los equipamientos de la cabecera.

Turismo. Su peso es reducido pero creciente y de perfil muy definido: turismo cultural de proximidad, atraído por el Museo Saturnino Calleja y por la iglesia parroquial, y alojamiento de apoyo a la capital burgalesa, aprovechando su posición a las puertas de la ciudad y del Camino de Santiago.

Servicios de Quintanadueñas

Como cabecera municipal, Quintanadueñas concentra prácticamente todos los equipamientos que dan servicio al conjunto del Alfoz:

  • Sanidad. Consultorio médico en la calle Violetas, 1, integrado en la Zona Básica de Salud Burgos Rural Norte. La atención hospitalaria y las urgencias corresponden al Hospital Universitario de Burgos (HUBU). Emergencias: 112.
  • Educación.CEIP Saturnino Calleja (calle Prado, 8), colegio público de educación infantil y primaria que escolariza a los niños de todo el municipio y que ofrece servicio de comedor y horario ampliado. El Ayuntamiento gestiona además una Escuela Infantil Municipal. La secundaria y la formación postobligatoria se cursan en los institutos de Burgos.
  • Deporte.Piscinas municipales, abiertas al público en julio y agosto de 12:00 a 20:00, con app propia y sistema de altas en línea, y con bar-restaurante asociado. Se completan con pista polideportiva de uso reservable y con la solicitud de uso de instalaciones deportivas tramitable desde la sede electrónica municipal.
  • Cultura y biblioteca.Biblioteca municipal y Museo Saturnino Calleja en un mismo edificio, más el telecentro con acceso a internet y actividades formativas.
  • Bienestar social. Los servicios sociales básicos dependen del CEAS Burgos Rural Norte, con sede en Sotopalacios, que gestiona ayuda a domicilio, dependencia, familia y programas para personas mayores.
  • Seguridad.Guardia Civil (062), con puesto de referencia en el alfoz burgalés; el servicio de bomberos corresponde al Parque de Burgos; Protección Civil provincial disponible.
  • Comercio y hostelería. Es el único núcleo del municipio con oferta hostelera estable, con establecimientos como el Hotel Restaurante La Galería o el Bar Restaurante Casa Dioni, además de comercio de proximidad. Para compras de mayor volumen, la localidad se apoya en Burgos capital, a pocos minutos.
  • Administración.Ayuntamiento de Alfoz de Quintanadueñas (Avda. Páramo del Arroyo, 4), con oficina de Atención Ciudadana y sede electrónica para trámites de padrón, aguas, obras, tributos y deportes. Recogida selectiva de residuos, incluida la fracción orgánica.

Administración política de Quintanadueñas

Quintanadueñas es la capital del municipio de Alfoz de Quintanadueñas y, por esa condición, la única de sus cinco localidades que no cuenta con junta vecinal: se administra directamente desde el Ayuntamiento, sin la figura intermedia del alcalde pedáneo.

La casa consistorial se sitúa en la Avenida Páramo del Arroyo, número 4, donde funciona también la oficina de Atención Ciudadana, abierta de lunes a viernes de 9:00 a 14:00. El consistorio dispone de sede electrónica propia para trámites de padrón, aguas, obras, tributos, deportes y escuela infantil.

La alcaldía la ostenta Gerardo Bilbao León, de la candidatura Independientes Alfoz de Quintanadueñas (IAQ), que gobierna con mayoría absoluta. La corporación municipal está formada por once concejales: siete de IAQ —entre ellos los tenientes de alcalde José Gutiérrez Pérez y Pedro Alonso Hoz—, dos del PSOE y uno del PP, además del propio alcalde.

El municipio está integrado por cinco localidades: Quintanadueñas como capital y cuatro Entidades Locales Menores con junta vecinal y presupuesto propios —Arroyal, Marmellar de Arriba, Páramo del Arroyo y Villarmero—, cuyas corporaciones se renovaron en junio de 2023. Alfoz de Quintanadueñas forma parte además de la Mancomunidad Tierras del Cid.

Territorialmente, la localidad pertenece a la comarca del Alfoz de Burgos y al partido judicial de Burgos, con cabecera en la propia capital provincial. En lo eclesiástico depende de la Archidiócesis de Burgos.

Habitantes2.158 hab. (2025)
Gentilicioquintanadueñés, -a
Altitud847 m
Superficie10,16 km²
Densidad de población150,9 hab./km²
Distancia a Burgos capital6 km
Código postal09197
PatrónSan Martín Obispo
PatronaNuestra Señora del Rosario

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