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Centro de Arqueología Experimental CAREX
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Centro de Arqueología Experimental CAREX

Museos y Cultura

El CAREX, Centro de Arqueología Experimental de Atapuerca es el sitio donde por fin puedes tocar. Después de recorrer unos yacimientos que se miran desde lejos y un museo lleno de vitrinas, aquí te ponen en la mano una lasca de sílex, te enseñan a encender fuego como se hacía hace milenios y te dejan probar los instrumentos. Es divulgación científica de verdad disfrazada de taller, y funciona con cualquier edad.

Lo imprescindible: ¿qué no te puedes perder?

El centro se organiza en dos espacios complementarios que conviene ver en orden:

  • El área exterior: un recorrido cronológico al aire libre donde se sigue la evolución de las innovaciones tecnológicas a lo largo de la historia de la humanidad, con reconstrucciones a escala real.
  • La exposición interior: la primera exposición permanente sobre arqueología experimental realizada en España, organizada en diez bloques temáticos que van de la talla lítica a la cerámica, el tejido, la cestería y los instrumentos musicales.
  • La producción del fuego: uno de los bloques con más gancho de todo el centro, y de esas cosas que solo entiendes cuando lo ves hacer delante de ti.
  • Las réplicas manipulables: buena parte de las piezas están hechas con las mismas técnicas que se empleaban en cada periodo, y muchas se pueden coger e incluso usar. Aquí el visitante pasa de espectador a experimentador.

¿Cuánto tiempo se necesita para visitar el CAREX de Atapuerca?

Calcula entre una hora y hora y media para recorrer el área exterior y la exposición interior con calma. Si coincides con talleres o demostraciones prácticas, se alarga fácilmente, y en el buen sentido. Es el complemento natural de la visita a los yacimientos: allí ves dónde se encontró todo, aquí entiendes cómo se hacía.

¿Cuál es el mejor momento para visitar el CAREX de Atapuerca?

Ve por la mañana, sobre todo si vas a encadenarlo con los yacimientos, y ten muy en cuenta el tiempo: medio centro está al aire libre, así que un día de lluvia o de calor extremo te recorta la experiencia a la mitad. Como el acceso funciona con reserva previa, conviene organizarlo con antelación y no presentarse a la aventura. Y un consejo que marca la diferencia: pregunta si hay taller o demostración programada y cuadra tu visita con ella, porque ver tallar sílex en directo no se parece en nada a leerlo en un panel.

¿Qué curiosidad esconde el CAREX de Atapuerca?

Que la arqueología experimental no es una actividad para turistas, sino un método de investigación: los arqueólogos reproducen procesos del pasado —tallar, encender fuego, cocer cerámica, tejer— para comprobar hipótesis sobre cómo se hicieron realmente las cosas. Cuando aquí te dejan usar una herramienta, estás repitiendo a pequeña escala lo mismo que hacen los investigadores para interpretar los hallazgos de la sierra. Y una curiosidad de otro orden: el circuito trazado en el propio CAREX es el escenario del Cross de Atapuerca, una de las citas del calendario internacional de campo a través.

¿Se puede visitar el CAREX de Atapuerca con niños?

Es probablemente el mejor plan familiar de toda la comarca, y lo digo sin exagerar. Mientras los yacimientos exigen escuchar mucho rato y las vitrinas de museo se les agotan enseguida, aquí los niños tocan, prueban y participan, que es exactamente como aprenden. El recorrido exterior es cómodo y al aire libre, y la parte interior está pensada para la manipulación. Funciona desde infantil hasta adolescentes, y los adultos suelen salir tan enganchados como ellos.

¿Cuál es la mejor época del año para visitar el CAREX de Atapuerca?

Primavera y principios de otoño son las mejores, porque el área exterior se disfruta sin pasar calor ni frío y la sierra acompaña. El verano funciona bien yendo a primera hora y es cuando más actividades suele haber. En invierno la parte interior sigue siendo estupenda, pero el recorrido de fuera pierde bastante con el frío y el viento del páramo burgalés, así que revisa la previsión antes de decidir el día.

¿Qué diferencia hay entre el CAREX de Atapuerca y los yacimientos?

Son visitas distintas y complementarias, y confundirlas es el error más común. Los yacimientos están en la sierra y se recorren con guía por la Trinchera del Ferrocarril: allí ves el lugar exacto de los hallazgos, pero no se tocan ni se manipulan. El CAREX está en el pueblo de Atapuerca y es un centro de divulgación práctica donde se reproducen las técnicas del pasado. A eso se suma el Museo de la Evolución Humana, en Burgos, donde se exponen los fósiles. Los tres juntos forman el recorrido completo: el sitio, la técnica y las piezas.

Características

  • Familiar
  • Imprescindible

Enlaces

El CAREX (Centro de Arqueología Experimental) de Atapuerca es un equipamiento de divulgación científica de titularidad de la Junta de Castilla y León, situado a las afueras de la localidad de Atapuerca y dedicado íntegramente a la arqueología experimental. Alberga la primera exposición permanente sobre esta disciplina realizada en España, integrada por réplicas de materiales arqueológicos elaboradas con las mismas técnicas empleadas en cada periodo.

Historia de la institución

El CAREX es el resultado de un proceso de casi dos décadas de creación de infraestructuras divulgativas en torno a los yacimientos de la sierra de Atapuerca. Las visitas a los yacimientos comenzaron de forma esporádica en 1995 y se normalizaron a partir de 1998, impulsadas por el efecto catalizador que tuvo la concesión en 1997 del Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica al Equipo de Investigación de Atapuerca.

El precedente directo del centro fue el Parque Arqueológico, puesto en marcha en 2001, que duplicó las infraestructuras didácticas del entorno e introdujo la arqueología experimental como complemento práctico a la visita a los yacimientos, de carácter mucho más teórico. Esa experiencia previa es la que acabaría desembocando en un equipamiento estable y específico.

El marco institucional se formalizó en 2009, cuando la Junta de Castilla y León creó mediante el Decreto 39/2009, publicado en el BOCYL, el Sistema Atapuerca, Cultura de la Evolución (SACE), destinado a gestionar de manera integrada las instalaciones divulgativas y las visitas tanto a los centros como a los propios yacimientos. Un año después, el 13 de julio de 2010, se inauguró en Burgos el Museo de la Evolución Humana, que asumió la exhibición permanente de los fósiles originales.

El CAREX propiamente dicho fue inaugurado en marzo de 2011, según consigna el directorio de museos de la Junta de Castilla y León, con el objetivo declarado de mejorar el servicio de atención al visitante. Desde entonces desempeña una doble función: por un lado, la divulgación de la arqueología experimental; por otro, la de puerta de acceso a los yacimientos y al Parque Arqueológico, ya que en sus instalaciones se gestionan las visitas y desde su aparcamiento parten los autobuses hacia la sierra, a la que no se puede acceder con vehículo particular.

La gestión de las visitas y reservas corresponde a la Fundación Atapuerca, entidad sin ánimo de lucro creada en 1999 y con sede en Ibeas de Juarros, que opera dentro del Sistema Atapuerca. Conviene precisar que el centro no ha tenido cambios de sede: ocupa desde su apertura el mismo emplazamiento a las afueras del núcleo urbano.

Edificio y características técnicas

El edificio responde a un planteamiento arquitectónico deliberadamente conceptual, articulado en torno a una envolvente exterior que funciona como filtro. Esa piel, descrita en la documentación arquitectónica como una "máscara de protección lo más ligera posible", envuelve todo el conjunto y matiza tanto la percepción del edificio desde fuera como la visión del paisaje desde el interior, además de regular el soleamiento directo y la exposición al viento, factor nada menor en un emplazamiento de páramo abierto.

Bajo esa envolvente, las fachadas interiores se resuelven como un volumen recortado en planta, lo que genera un espacio intersticial entre ambas capas que permite dilataciones y absorbe los flujos de visitantes. En sección, ese recorte se emplea para introducir luz natural y para expresar hacia el exterior el funcionamiento interno de las distintas piezas del programa.

El proyecto persigue además una proximidad metafórica con el yacimiento mediante la contraposición de dos lógicas constructivas clásicas: una parte del edificio estereotómica, que pertenece a la tierra y se entiende como excavada en ella, y otra tectónica, que se desliga del suelo. Es una traducción arquitectónica directa de la dualidad entre el sedimento y lo que emerge de él.

El conjunto se organiza en dos espacios complementarios: el área interior, que acoge la exposición permanente, y el área exterior, articulada como recorrido cronológico al aire libre con reconstrucciones a escala real, entre ellas recreaciones de hábitats y refugios prehistóricos. El recinto dispone asimismo de un amplio aparcamiento exterior y de zona de descanso para visitantes.

No ha sido posible verificar la autoría del proyecto arquitectónico, ni la superficie construida, la superficie expositiva o el presupuesto de la obra, datos que no aparecen publicados en las fuentes accesibles consultadas. Tampoco consta que el edificio haya recibido premios de arquitectura. Se omiten en lugar de estimarlos.

Colección y fondos

El CAREX presenta una particularidad esencial que lo distingue de un museo convencional: no custodia fondos arqueológicos originales. Los fósiles y materiales recuperados en los yacimientos se conservan y exponen en el Museo de la Evolución Humana de Burgos y en los centros de investigación asociados. Lo que aquí se exhibe son réplicas producidas mediante arqueología experimental, es decir, reproducciones elaboradas con las mismas técnicas y materias primas documentadas para cada periodo, lo que las convierte en objetos de valor científico propio y no en meras copias.

La exposición permanente interior sigue un eje temático estructurado en diez bloques, correspondientes a las principales líneas de estudio en que se divide la disciplina:

  • Talla lítica.
  • Producción de herramientas a lo largo del tiempo.
  • Uso de herramientas.
  • Producción de fuego.
  • Evolución del hábitat a lo largo de la Prehistoria, desarrollada en tres bloques sucesivos.
  • Cerámica.
  • Tejido y cestería.
  • Arte e instrumentos musicales.

Una parte sustancial de estas réplicas es manipulable: el visitante no solo puede tocarlas, sino emplear algunos de los instrumentos, de modo que reproduce a pequeña escala el propio método de investigación. En el área exterior, los guías arqueológicos dirigen actividades prácticas que incluyen la pintura rupestre, el tiro con arco y propulsor, la producción de fuego y la talla de herramientas de piedra.

El centro programa además exposiciones temporales. Entre ellas destacó "Yacimiento. Sinergias entre Arte y Ciencia", en la que doce artistas contemporáneos fueron invitados a producir cada uno una obra específica a partir de su mirada personal sobre los yacimientos de la sierra. No existe un inventario público con el número total de piezas de la colección de réplicas, por lo que no se consigna cifra alguna.

Reconocimientos y datos de interés

El principal valor reconocido al centro es su condición de pionero: alberga la primera exposición permanente dedicada a la arqueología experimental realizada en España, extremo que confirman tanto la Junta de Castilla y León como la Fundación Atapuerca.

En el ámbito de la valoración de visitantes, el CAREX obtuvo el Certificado de Excelencia de TripAdvisor 2019, distinción que exige mantener de forma continuada puntuaciones superiores a cuatro estrellas sobre cinco; el centro registró en el periodo evaluado una media de 4,5 sobre 5.

Diversas fuentes divulgativas señalan asimismo su pertenencia a EXARC, la asociación internacional de arqueología experimental y museos al aire libre, dato que conviene contrastar con la propia entidad antes de darlo por firme, ya que no aparece confirmado en las fuentes institucionales.

Un aspecto operativo relevante desde el punto de vista técnico es su función logística dentro del Sistema Atapuerca: el CAREX constituye uno de los dos puntos de acceso a los yacimientos, junto con el CAYAC de Ibeas de Juarros, situado en la vertiente opuesta de la sierra. Ambos gestionan la salida de autobuses hacia la Trinchera del Ferrocarril, si bien solo el CAREX desarrolla actividad de arqueología experimental.

No se han localizado cifras oficiales de visitantes anuales ni memorias de actividad públicas del centro, por lo que esos datos deberían solicitarse directamente a la Fundación Atapuerca o a la Consejería de Cultura.

Características

  • Familiar
  • Imprescindible

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Visita al Centro ARqueológico EXperimental "CAREX"

Visita al Centro ARqueológico EXperimental "CAREX"

CAREX ATAPUERCA visitado por la UAM

CAREX ATAPUERCA visitado por la UAM

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