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Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónMahamud(Capital)
Descripción general de Mahamud
Mahamud es una villa monumental del suroeste de la provincia de Burgos que fue, durante siglos, uno de los núcleos más relevantes de esta Castilla llana, y que conserva un patrimonio muy superior a lo que su tamaño actual haría sospechar. Estas son algunas de sus singularidades:
- Su nombre es de indiscutible resonancia árabe, derivado de Mahmud («el alabado»), y apunta a una comunidad mozárabe procedente del sur peninsular que pobló estas tierras en la Alta Edad Media. En los alrededores se repiten topónimos del mismo origen, como Zael o Villahizán. La tradición local va más allá y atribuye el nombre a un caudillo musulmán homónimo, admirado tanto por árabes como por cristianos.
- A sus vecinos se les llama «gorretes», por corrupción de la palabra birrete: en su iglesia parroquial se impuso el capelo cardenalicio al arzobispo Jiménez de Cisneros en septiembre de 1507, en una de las ceremonias más solemnes que vivió la Castilla del momento.
- Circula además una segunda coplilla burlona: «Gorretes, que vendisteis a Cristo por un zoquete». Alude a un hecho real: en 1765 la villa vendió por 667.000 reales el Santo Cristo y el despoblado de Villahizán.
- Dos de las obras de arte más valiosas que salieron de Mahamud se exhiben hoy a miles de kilómetros. Los plafones de los túmulos sepulcrales de Sancho Sánchez de Mazuelo y su mujer —considerados por la crítica los ejemplos más señeros de la pintura gótica lineal española— se encuentran en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, en Barcelona. El bulto yacente de madera que representaba a don Sancho está desde 1958 en el Cincinnati Art Museum, en Estados Unidos.
- La villa conserva parte de su perímetro amurallado, con dos puertas de acceso y salida todavía en pie, testimonio de su antigua condición de núcleo fortificado.
- Su casa consistorial ocupa un palacete gótico-renacentista, y en las viviendas medievales de la Plaza Mayor —piedra en la parte inferior y ladrillo en la superior— se conservan escudos de los duques de Lerma, señores jurisdiccionales de la villa desde 1608.
- A mediados del siglo XIX se celebraba en Mahamud una feria de ganado lanar todos los martes de los meses de mayo y junio, una periodicidad extraordinaria que da la medida del peso comercial que llegó a tener la villa.
- La localidad se encuentra en la ruta más corta entre dos de los lugares santos de la cristiandad con derecho a año jubilar perpetuo: Caravaca de la Cruz y Santo Toribio de Liébana.
- En tiempos recientes ha destacado por su gestión pública: su Ayuntamiento fue uno de los pioneros de la provincia en implantar la sede electrónica, en 2013, y el pleno municipal acordó declarar el término libre de fracking.
Sitios de interés de Mahamud
Mahamud se levanta en un llano de cielo muy despejado, en el suroeste de la provincia, sobre la vieja calzada romana que enlazaba Clunia con Cantabria. Su caserío se identifica con el color de la tierra de la que toma sus materiales: aquí la piedra escasea y dominan el ladrillo y el adobe encalado, con tapiales de huertos y corralizas recorridos por bardas. Solo la caliza blanca y gris de los páramos, compacta y susceptible de pulimento, se reservó para el gran edificio de la villa: una iglesia monumental que concentra por sí sola un patrimonio de rango nacional. Estos son sus principales atractivos:
- Iglesia parroquial de San Miguel. Es la joya del municipio y una de las grandes iglesias rurales de la provincia. Su período de construcción abarca cinco siglos, del XIV al XVIII, si bien el gótico predomina ampliamente. De grandes proporciones, consta de tres naves y crucero. Fue declarada Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento Histórico-Artístico de interés nacional en 1983.
- Portada protogótica occidental. El hastial de los pies conserva la vieja portada del siglo XIII, flanqueada por dos torres adosadas de desigual altura y anchura cuyas bases aparecen vaciadas por profundos arcos apuntados. Bajo el arco mayor se abren un óculo y una puerta de cinco arquivoltas ojivales apoyadas sobre otras tantas parejas de columnas.
- Portada barroca meridional. La fachada principal, orientada al sur y asomada a la plaza, recibió en 1774 una portada barroca construida por el cantero Juan de Hernaltes, vecino de Los Balbases, sobre un modelo proporcionado por el arquitecto burgalés José Cortés del Valle, elogiado por el viajero Ponz.
- Cabecera gótica y bóvedas. La cabecera se renovó a partir de 1487 en estilo gótico tardío y se dio por terminada abruptamente en fecha posterior a 1514, cuando ya se llevaba gastado más de un cuento —un millón— de maravedís. El interior impresiona por la nave central, cubierta con bóvedas y arcos de compleja crucería que gana complicación ornamental en la cabecera.
- Retablo mayor. Gran conjunto renacentista ejecutado entre 1566 y 1573 por el ensamblador Domingo de Amberes, autor alavés pese a su apellido flamenco, muy activo en la comarca. Ajustado al ábside que lo cobija, consta de predela, ático con Calvario y tres cuerpos divididos en nueve calles y entrecalles, con dos columnas de orden gigante fusionando los extremos. Reúne hasta treinta y nueve tallas exentas y relieves, presididos por un San Miguel en su habitual pose de someter al Diablo. El dorado y policromado corrió a cargo del pintor Juan de Cea entre 1607 y 1616.
- Retablo-sepulcro de San Juan Bautista. Obra renacentista de trazas platerescas realizada entre 1539 y 1542, en la capilla que cierra la nave del Evangelio. Luce dos bellos relieves del Bautismo de Jesús y el Descendimiento de la Cruz, un Calvario y los sepulcros de la familia Quintanadueñas, ostentosos mercaderes y mecenas de la obra.
- Una decena de retablos. El templo funciona como un pequeño museo de arte sacro: renacentistas son también los de Santiago y San Martín —traído este de la ermita homónima, hoy desafectada—, y barrocos los de Nuestra Señora de la Antigua (hoy del Rosario), Santa Bárbara y San José, fabricado por Francisco Esteban Collantes en 1794.
- Los sepulcros. Góticos son el del primer Pedro Manso (†1489) y el del matrimonio de Martín Fernández Monasterio (†1511) y Mari González (†1509), en la Capilla de Santiago. Renacentistas, el del cura Pedro Manso segundo de este nombre (†1511), en la Capilla de La Antigua, y el del bachiller Ruy López (†1540), en la capilla que él mismo fundó y que ha cambiado varias veces de nombre a lo largo de los siglos.
- Púlpito gótico-mudéjar. Una pieza meritoria y poco común, con dosel y tapizado de alambicadas combinaciones ornamentales talladas en yeso.
- Pila bautismal románica. Datada a finales del siglo XII, procede de la derruida ermita de San Andrés y se conserva hoy en la Capilla de Santiago, conocida por ello como Baptisterio.
- Rollo de Justicia. Se yergue en la Plaza Mayor, frente a la portada barroca del templo. En este lugar se impartía justicia, y el monumento simboliza la jurisdicción propia que la villa ejerció durante siglos.
- Casa consistorial y Plaza Mayor. El Ayuntamiento ocupa un palacete gótico-renacentista, y la plaza conserva viviendas de construcción medieval con escudos ducales, en un conjunto urbano de notable coherencia.
- Murallas y puertas. Los restos del recinto amurallado, con dos puertas conservadas, permiten reconocer el trazado defensivo de la villa histórica.
- Ermita de Nuestra Señora de Báscones. Situada a media legua al noreste del pueblo, en el despoblado de Báscones, es un templo de piedra austero que Madoz ya describía rodeado de casas medio arruinadas. Su fábrica se remonta al siglo XIV y es el destino de la romería anual.
Gastronomía de Mahamud
La mesa de Mahamud es la de una villa cerealista de secano, con un pasado vitivinícola más importante de lo que hoy podría suponerse y una despensa comarcal amparada por varias figuras de calidad.
- Vinos de la D.O.P. Arlanza. El municipio está incluido en la zona de producción de esta denominación de origen, con Consejo Regulador en Lerma. La variedad principal es la Tinta del País (tempranillo), que debe representar al menos la mitad del coupage en tintos y rosados, junto a garnacha, mencía, cabernet sauvignon, merlot y petit verdot como variedades autorizadas.
- Un viñedo de peso histórico. A finales de los años cincuenta, Mahamud dedicaba 130 hectáreas al viñedo, con una producción media anual de 225.000 litros. Resulta llamativo el contraste con el siglo anterior, cuando Madoz consignaba que la villa exportaba grano pero tenía que importar vino y aceite: la viña llegó tarde y con fuerza a esta tierra de pan llevar.
- El recetario del cereal. Las producciones tradicionales eran trigo, centeno, cebada y avena, base del pan, las sopas y las gachas. La villa contó además con un molino y dos tahonas, y con un pósito municipal para el grano.
- Los titos. Merece mención propia esta legumbre —la almorta— que los diccionarios del siglo XIX registraban aquí junto a las lentejas. Molida en harina, daba las gachas manchegas y castellanas, plato humilde y contundente hoy prácticamente desaparecido del recetario cotidiano.
- Lechazo asado. El cordero lechal de raza churra amparado por la IGP Lechazo de Castilla y León, asado en horno de leña, es el plato mayor de la comarca y heredero directo de una cabaña lanar que en 1960 superaba las 1.500 cabezas.
- Morcilla de Burgos. Elaborada con arroz, cebolla horcal, manteca y sangre, cuenta con Indicación Geográfica Protegida y aparece tanto frita como formando parte del cocido.
- Queso fresco de Burgos. El queso de leche de oveja, suave y sin curar, figura entre los productos que la propia localidad reivindica como propios de su despensa.
- Caza menor. Perdiz y liebre aparecen documentadas en el término desde el siglo XIX y siguen presentes en escabeches y guisos de cocción larga.
- Miel. El censo de 1960 recogía una veintena de colmenas en el término, testimonio de una apicultura doméstica extendida en toda la comarca.
- Repostería. No se documenta un dulce exclusivo de la localidad, pero sí la repostería casera común a la comarca: hojuelas y torrijas en Semana Santa, rosquillas de anís y bizcochos caseros para las fiestas de septiembre.
Historia de Mahamud
Mahamud ha sido escenario de algunos episodios relevantes de la historia de España. Su trayectoria combina un origen mozárabe, una condición jurídica singularmente independiente y una ceremonia de 1507 que reunió en su iglesia a la corte de Castilla al completo.
- Época romana. El caserío se levantó junto a la vieja calzada romana que enlazaba Clunia con Cantabria, y en la zona se han documentado indicios de un pequeño poblado romano.
- Alta Edad Media: el origen mozárabe. Los orígenes precisos se hunden en la oscuridad documental, pero el propio nombre de la villa, de raíz árabe, demuestra que nació en el ambiente de la repoblación altomedieval, con la llegada de comunidades mozárabes del sur peninsular a las que pronto se sumaron gentes procedentes del norte.
- 1148: la primera noticia documental. Un diploma del emperador Alfonso VII, fechado el 12 de marzo, dona a Diego Fernández de Buniel la villa de Bayona y sitúa ese despoblado «entre Mahamud, Escobar y Madrigal de Escobar», lo que acredita que la villa estaba ya integrada en el alfoz de Campo de Muñó. Del mismo año procede la segunda mención conocida, en una permuta realizada por el abad del monasterio premostratense de Aguilar de Campoo.
- Por qué aparece tan tarde. La explicación de esa aparición relativamente tardía en las fuentes es reveladora: no hubo centros monásticos en sus contornos —del tipo de Oña, Arlanza, Silos o Cardeña— que conservaran masas documentales de los siglos X y XI.
- Década de 1230: el infante Manuel. Don Juan Manuel, el gran escritor medieval, cuenta en una de sus obras que su padre, el infante Manuel, último hijo de Fernando III y Beatriz de Suabia, fue entregado a don Pero López de Ayala, que lo crió en Pampliega, en el hoy desaparecido Villalmuñó y en Mahamud, lugares del Campo de Muñó donde tenía grandes posesiones.
- 1247-1257: el préstamo episcopal. En el elenco de préstamos de la mitra burgense, el de Mahamud está tasado en 95 maravedís de oro, equivalentes a 950 corderos añales. En lo eclesiástico, la villa pertenecía —y pertenece— al obispado de Burgos, formando parte del arcedianato de Lara y del arciprestazgo de Villahoz.
- 1352: behetría. El Libro Becerro de las Behetrías consigna que «este logar es behetría e es de Pero Royz Carriello»: es decir, un pueblo libre, propietario de su suelo, que abonaba una cantidad a un caballero protector. Se encuadraba en la merindad de Candemuñó. Hacia 1387 el encomendero era ya Juan Hurtado de Mendoza, ayo del rey Enrique III, que ejerció el cargo hasta su muerte en 1426.
- 1426: villa de por sí. A la muerte de aquel caballero, la situación jurídica de Mahamud era la de una villa con jurisdicción propia y ya separada de Muñó. Su importancia política y su ambición artística —patente en la erección de la iglesia de San Miguel— la preparaban para el episodio que la haría célebre.
- 1506-1507: el cortejo de Juana I. El 20 de diciembre de 1506, la reina doña Juana sacó de la Cartuja de Miraflores los restos de su esposo Felipe el Hermoso y los llevó en peregrinación nocturna por los campos de Castilla. Tras invernar en Torquemada y Hornillos del Cerrato, llegó a Santa María del Campo el 2 de septiembre de 1507, acompañada del fúnebre carro y de su padre Fernando el Católico, recién llegado de Italia.
- El capelo de Cisneros. Don Fernando traía de Roma el capelo cardenalicio para Fray Francisco Jiménez de Cisneros, del título de Santa Balbina, negociado directamente con el papa Julio II. Pretendía celebrar la investidura en Santa María del Campo, pero doña Juana se opuso alegando que aquel acto había de ser «de mucho placer» y que el cuerpo de su marido «no requería sino lloro y tristeza». La ceremonia se trasladó entonces a Mahamud, cuya iglesia se decoró con las tapicerías de la reina, y allí acudieron el rey Fernando y toda la corte de grandes y dignatarios, con la presencia de Juan Rufo, obispo de Bertinoro y nuncio del papa en los reinos de España. El humanista Pedro Mártir de Anglería, testigo ocular, fechó el acto el 23 de septiembre; otras fuentes posteriores lo sitúan el día de la Exaltación de la Cruz, el 14. La villa obtuvo por ello notables privilegios: behetría, mercado propio y ayudas para la construcción del gran retablo de San Miguel.
- 1608: la venta al duque de Lerma. El 25 de marzo, Felipe III vendió a su valido el señorío jurisdiccional hereditario sobre Mahamud por 5.480.000 maravedís, unos 17.400 por cada uno de sus 315 vecinos. La medida convertía al duque en señor con autoridad pública sobre el territorio y sus habitantes, y provocó una reacción hostil en toda la zona. En el propio Mahamud, los vecinos recibieron mal al valido cuando visitó la villa y borraron sus armas de las murallas. Ese mismo año la localidad quedó incorporada al mayorazgo principal de la Casa ducal de Lerma.
- Siglos XVII y XVIII: los Medinaceli. Como propiedad mayorazga de los descendientes del valido, los duques de Medinaceli, la villa aún figuraba en 1795 en régimen de señorío secular, con el duque nombrando alcaldes ordinarios. En 1765, la villa vendió por 667.000 reales el Santo Cristo y el despoblado de Villahizán, operación que dejó huella en el refranero local.
- 1811-1814: el fin del señorío. La supresión del régimen señorial acordada por las Cortes de Cádiz el 6 de agosto de 1811, ratificada por Real Cédula de Fernando VII el 15 de septiembre de 1814, puso fin a más de dos siglos de jurisdicción ducal. Por esas mismas fechas, el pueblo y su iglesia fueron maltratados por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia.
- 1847: el retrato de Madoz. El diccionario describe una villa con ayuntamiento de 200 casas —la consistorial servía también de cárcel—, un pósito, una escuela concurrida por 55 niños y 15 niñas, una fuente a doscientos pasos del pueblo, una iglesia parroquial matriz servida por cura párroco, beneficiado, medio racionero, organista y sacristán, y la ermita de Báscones. Sumaba 149 vecinos y 597 almas.
- Siglo XX: el máximo y el declive. Por los años de la concentración parcelaria (1955-1960), la villa alcanzaba los 631 habitantes y su población «tendía a aumentar a pesar de la emigración». Desde 1940 se habían construido escuelas, viviendas para los maestros, lavaderos y abrevaderos, y se había instalado el teléfono. El vuelco llegaría después.
- 1983 y siglo XXI. La declaración de la iglesia como Bien de Interés Cultural consagró el valor de su patrimonio. En las últimas décadas el municipio ha compaginado la lucha contra la despoblación con una gestión administrativa notablemente adelantada para su tamaño.
Fiestas de Mahamud
El calendario festivo de Mahamud combina una fiesta patronal de otoño, una romería primaveral al despoblado y una memoria histórica que la propia iglesia se encarga de recordar a los visitantes.
- San Miguel Arcángel (29 de septiembre) — fiesta patronal. Es la gran cita del año, dedicada al titular de la iglesia parroquial y patrón de la villa. Su celebración en esta fecha está documentada al menos desde mediados del siglo XX y responde al calendario tradicional castellano, en el que San Miguel marcaba el cierre del ciclo agrícola: el momento de saldar cuentas, cerrar arriendos y contratar a los criados para el año siguiente.
- Romería de Nuestra Señora de Báscones. Se celebra el domingo siguiente a San Isidro Labrador, es decir, a mediados de mayo, y consiste en la subida hasta la ermita del siglo XIV situada en el antiguo despoblado de Báscones, a media legua al noreste del pueblo. Es la tradición que mejor conserva el vínculo entre la villa y su territorio histórico.
- La memoria del capelo. En una de las puertas de la iglesia se conserva una placa conmemorativa que recuerda la imposición del capelo cardenalicio a Cisneros en 1507. Es el punto en el que los visitantes suelen detenerse, y el origen directo del apodo con el que se conoce a los vecinos.
- La tradición taurina de 1507. Una tradición antigua, cuya autenticidad no puede demostrarse, asegura que en Mahamud se celebraron corridas de toros por aquellas fechas, a semejanza de las que tuvieron lugar en Benavente y que quedaron retratadas en un óleo de 1506 conservado en Bélgica. Se habrían organizado, según ese relato, dentro de los festejos que acompañaron a la ceremonia del capelo.
- El refranero local. Las dos coplillas que circulan sobre los «gorretes» —la del birrete y la de la venta del Santo Cristo— constituyen en sí mismas una tradición oral viva, transmitida de generación en generación por los pueblos del entorno.
- Los martes de feria. Aunque desaparecida, la feria de ganado lanar que se celebraba todos los martes de mayo y junio fue durante generaciones el gran acontecimiento social y económico del calendario de la villa.
Cultura de Mahamud
Mahamud tiene una densidad patrimonial y bibliográfica excepcional para un municipio de un centenar de habitantes, y una historia de dispersión de sus obras de arte que merece contarse por sí sola.
- Un templo que funciona como museo. La iglesia de San Miguel reúne una decena de retablos de estilos y épocas distintas, sepulcros góticos y renacentistas, un púlpito gótico-mudéjar y una pila románica. Pocos pueblos de su tamaño ofrecen un recorrido artístico tan completo bajo un mismo techo, y ello explica su declaración como Bien de Interés Cultural.
- La diáspora de las tablas de Mazuelo. Los plafones de los túmulos sepulcrales de Sancho Sánchez de Mazuelo y su mujer doña Juana, pintados entre 1295 y 1318 sobre pergamino pegado en tabla, representan expresivas escenas funerarias protagonizadas por plañideras enlutadas. Permanecieron en Mahamud hasta 1900; en 1915 fueron adquiridas por el coleccionista Luis Plandiura a un particular de Nueva York, y cuando este vendió su colección en 1932 pasaron al Museo Nacional de Arte de Cataluña, donde se exhiben. El bulto yacente de don Sancho, también de madera, salió del pueblo en 1950 y desde 1958 se encuentra en el Cincinnati Art Museum.
- La tabla de San Blas. Obra del pintor anónimo conocido como Maestro de la Visitación de Palencia, del siglo XV. Tras permanecer setenta años en una ignota colección madrileña, fue comprada en subasta en 2001 y expuesta en la muestra Las Edades del Hombre en su edición de Ávila de 2005.
- Domingo de Amberes y el retablo comarcal. El autor del retablo mayor fue una figura clave del renacimiento burgalés: suyos son también los retablos mayores de Pampliega e Isar y el lateral de Palacios de Benaver. Visitar Mahamud permite, por tanto, situar la pieza dentro de un itinerario artístico comarcal perfectamente identificable.
- Bibliografía propia. El Ayuntamiento editó en 2003 el volumen Mahamud: en la historia y en el arte, de Ángel Vián Alonso y Raúl Hernández García, obra de referencia y muestra del compromiso municipal con la divulgación de su patrimonio.
- Tejido asociativo. Pese a su reducido vecindario, la localidad cuenta con instalaciones y grupos asociativos diversos y muy activos, que sostienen la programación de actividades a lo largo del año.
- Rutas culturales. El municipio se integra en los itinerarios de Lerma y Campos del Bajo Arlanza, Campo de Muñó, y enlaza con los de Campos de Castrojeriz y Villadiego y Sasamón, en una zona de altísima densidad monumental que incluye la vecina Santa María del Campo.
- Administración electrónica. La apuesta municipal por la sede electrónica, pionera en la provincia, buscaba expresamente lograr «una gestión más abierta y eficaz y una relación más ágil y directa con los ciudadanos y con las empresas» en un ayuntamiento pequeño.
Geografía de Mahamud
Mahamud se sitúa en la comarca del Arlanza, en el suroeste de la provincia de Burgos, a unos 40 kilómetros de la capital provincial y a 20 de Lerma, cabeza de su partido judicial. Le corresponde el código postal 09228 y el término municipal ocupa alrededor de 33,5 km².
El casco urbano se instala en un llano, con cielo muy despejado, a 831 metros de altitud —829 según las mediciones históricas—. El terreno es llano en casi su totalidad y el término limita al norte con Presencio, al este con Villaverde del Monte, al sur con Villahoz, al oeste con Santa María del Campo y al noroeste con Ciadoncha.
De sur a norte atraviesa el término el arroyo del Aguanal. El agua de boca procedió tradicionalmente de pozos y de una fuente situada a doscientos pasos de la población, cuyas aguas eran de excelente calidad.
El clima es mediterráneo continentalizado. Las descripciones históricas insisten en que la villa está «bien ventilada, especialmente por el viento norte, que es el que reina con más frecuencia», y califican su clima de saludable. La ausencia de abrigo orográfico acentúa tanto el frío invernal como la insolación estival.
El paisaje es el de las tierras de pan llevar: mieses abundantes, con algunas huertas y viñas que aportan el matiz verde y fresco en contraste con los tonos amarillos de los rastrojos y el rojo apagado de las barbecheras. De las 3.355 hectáreas del término, 3.007 son tierras de cultivo, 120 terreno forestal —incluido un pinar de unas 85 hectáreas— y apenas 5 prados y pastizales. El suelo es de secano, tenaz y árido, pero de muy buena clase.
Uno de los rasgos más celebrados del lugar es su horizonte oriental: desde el pueblo se divisan las azules estribaciones de la sierra de la Demanda, la Concha de Pineda, la Peña de Carazo y las Mamblas de Covarrubias, que aportan el tono oscuro de contraste a la luminosa llanura.
Las comunicaciones ofrecen varias opciones. Desde Burgos se puede seguir la N-620 hasta la salida de Villaquirán de los Infantes y desviarse por Pampliega y Santa María del Campo, o bien tomar la carretera de Arcos de la Llana y continuar por Villanueva Matamala, Pedrosa de Muñó, Presencio y Ciadoncha. Desde Lerma, en la A-1, hay que tomar la N-622 hacia Quintana del Puente y, pasando por Tordómar, enfilar hacia Villahoz, desde donde una carretera local llega a la villa bajo el nombre de Avenida de Castilla. La estación de ferrocarril más próxima es la de Villaquirán, a 13 kilómetros, y la línea de autobús funciona todos los días de la semana excepto los fines de semana.
Demografía de Mahamud
Mahamud cuenta con 107 habitantes según la revisión del padrón del INE de 2025, cifra que el año anterior se situaba en 105. Con unos 33,5 km² de término, la densidad de población apenas alcanza los 3 habitantes por kilómetro cuadrado, una de las más bajas de la comarca.
La evolución demográfica de la villa es la de un núcleo que fue importante y que ha perdido más del ochenta por ciento de su población en poco más de medio siglo:
- 1608:315 vecinos en el momento de la venta del señorío al duque de Lerma, cifra que el propio expediente califica de «población crecida».
- 1847: 149 vecinos y 597 almas, distribuidos en doscientas casas.
- 1960:631 habitantes, máximo documentado del siglo XX, con la población todavía en aumento pese a la emigración.
- 2004: 159 habitantes. 2008: 151. 2018: 112.
- Actualidad: algo más de un centenar de vecinos.
El dato de 1847 merece detenerse: casi setenta escolares —55 niños y 15 niñas— acudían entonces a la escuela del pueblo, una fotografía de comunidad joven que contrasta radicalmente con la situación actual, en la que el municipio carece de centro escolar.
Tres rasgos definen su perfil demográfico:
- Una estructura ocupacional partida en dos. Aproximadamente la mitad de la población ocupada se dedica a la agricultura y la ganadería, y exactamente la otra mitad a otros sectores productivos, lo que revela una diversificación mayor de la esperable en un núcleo de este tamaño.
- Envejecimiento y pérdida de servicios. La caída demográfica se ha traducido en la desaparición de la escuela, del párroco titular y del médico residente, tres indicadores clásicos del vaciamiento rural castellano.
- Estacionalidad. Como en toda la comarca, la población aumenta notablemente en verano y en torno a la fiesta patronal de septiembre, con el retorno de familias con raíces en la villa que conservan y rehabilitan la vivienda familiar.
Economía de Mahamud
La estructura económica de Mahamud es agrícola y ganadera, con un componente creciente de otros sectores y un patrimonio monumental que constituye su principal activo turístico por explotar.
- Agricultura de secano. Es la actividad dominante y ocupa prácticamente todo el término: 3.007 de las 3.355 hectáreas municipales. El cereal representa el 52,93% de la superficie cultivada, con la cebada a la cabeza (unas 1.002 hectáreas) seguida del trigo (590). Destaca además una notable extensión de girasol (635 hectáreas) y cultivos forrajeros como la veza y la esparceta.
- Ganadería. Se mantiene el censo de ganado bovino, ovino y porcino, junto a algunas aves de corral. Han desaparecido por completo, en cambio, el ganado equino, caprino, mular y asnal, que a mediados del siglo XX sumaba casi doscientas cabezas: el reflejo exacto de la mecanización del campo.
- Viticultura. El término está amparado por la D.O.P. Arlanza, cuyo Consejo Regulador y Ruta del Vino se ubican en Lerma. Aunque la superficie actual está muy lejos de las 130 hectáreas de los años cincuenta, el reconocimiento de la denominación ha revalorizado el cultivo.
- Sector servicios y otros. Aproximadamente la mitad de la población ocupada trabaja fuera del sector primario, lo que apunta tanto a actividades locales como a desplazamientos laborales hacia Lerma y Burgos.
- Un municipio saneado. Entre 2008 y 2014, el Ayuntamiento de Mahamud no registró deuda viva alguna con entidades financieras, un dato que refleja una gestión presupuestaria prudente.
- Turismo cultural. Es la vía de diversificación con más recorrido. La condición de Bien de Interés Cultural de la iglesia, el rollo de justicia, las murallas y el episodio cisneriano de 1507 dotan a la villa de un relato turístico sólido, reforzado por la proximidad de Santa María del Campo y de Lerma.
- Herencia comercial. La villa contó históricamente con pósito, molino, dos tahonas y feria de ganado, y exportaba grano hacia otras comarcas. Ese pasado explica su tamaño histórico y su arquitectura.
- Instituciones económicas de referencia. La Feria de Lerma, principal cita agrícola y ganadera del sur de la provincia, y la marca provincial Burgos Alimenta canalizan la promoción comercial del producto agroalimentario de la zona.
Servicios de Mahamud
Mahamud cuenta con un equipamiento comunitario descrito como bueno para su tamaño, aunque ha perdido en las últimas décadas varios de los servicios que tuvo en el siglo XX.
- Sanidad. La localidad dispone de un moderno consultorio local, dependiente de la Zona Básica de Salud de Pampliega. No hay médico residente: la atención se presta de forma periódica. La asistencia hospitalaria corresponde al Hospital Universitario de Burgos y las urgencias se canalizan a través del 112.
- Educación. El municipio carece hoy de escuela, pese a haber contado con dos centros y viviendas para los maestros a mediados del siglo XX. La escolarización se realiza en los centros de la zona, con desplazamiento a las localidades cabecera y a Burgos capital para Secundaria y Bachillerato.
- Deporte y ocio. El municipio dispone de instalaciones municipales de uso vecinal, y el entorno llano del término y los caminos rurales hacia la ermita de Báscones ofrecen recorridos sencillos para senderismo y bicicleta.
- Cultura y asociacionismo. No hay biblioteca fija, pero la villa cuenta con grupos asociativos diversos y muy activos, que constituyen el verdadero motor de la vida cultural local. La red de bibliobuses de la Diputación de Burgos presta servicio itinerante en los municipios de la zona.
- Culto. La parroquia de San Miguel no tiene párroco titular residente y se atiende desde una unidad pastoral que agrupa varias localidades del entorno, dentro del obispado de Burgos.
- Bienestar social. Los servicios sociales se prestan a través del CEAS correspondiente a la zona, dependiente de la Diputación Provincial de Burgos, con programas de ayuda a domicilio, teleasistencia y apoyo a personas mayores y dependientes.
- Seguridad y emergencias. La vigilancia corresponde a la Guardia Civil y a los servicios de emergencias autonómicos a través del 112. El parque de bomberos de referencia es el de Lerma.
- Infraestructuras básicas. La villa dispone de una renovada red de abastecimiento de agua y, por tanto, de saneamiento, además de teléfono y alumbrado público.
- Transporte. Existe línea regular de autobús que funciona todos los días de la semana salvo los fines de semana, con conexiones a la capital provincial y a la cabecera de partido.
- Atención administrativa. El Ayuntamiento de Mahamud tiene su sede en la Plaza Mayor (09228), con teléfono 947 174 114. Dispone de sede electrónica con zona pública y zona privada de acceso mediante DNI electrónico o certificado digital, catálogo de procedimientos y fichas informativas de cada trámite.
| Habitantes | 107 hab. (2025) |
|---|---|
| Gentilicio | gorrete, -a |
| Altitud | 831 m |
| Superficie | 33,61 km² |
| Densidad de población | 3,18 hab./km² |
| Distancia a Burgos capital | 42 km |
| Código postal | 09228 |
| Patrón | San Miguel |
| Patrona | Nuestra Señora de Báscones |
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Aquí listaremos otras empresas de servicios de esta localización (reutilizando el directorio de empresas filtrado por esta ficha) — pendiente de conectar cuando definamos ese listado.


