

Todavía no hay fotos de viajeros para este punto de interés.
¿Has estado aquí? Sube tu foto.
Valorar Iglesia de Santo Tomás
Para dejar tu valoración tienes que registrarte gratis (o iniciar sesión si ya tienes cuenta).
Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónSube una foto de Iglesia de Santo Tomás
Para subir una foto tienes que registrarte gratis (o iniciar sesión si ya tienes cuenta).
Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónIglesia de Santo Tomás
Patrimonio ReligiosoLa Iglesia de Santo Tomás es la parroquia de Covarrubias y el templo que la mayoría de visitantes se salta por ir a la Colegiata. Craso error: guarda ocho retablos, un órgano de 1752, una pila románica donde se bautizó el médico de Felipe II y, nada más entrar, una escalera plateresca de palacio cuya finalidad nadie ha conseguido explicar todavía.
Lo imprescindible: ¿qué no te puedes perder?
Es un templo denso, con piezas repartidas por todas sus capillas. Estas son las que hay que buscar:
- La escalera plateresca: la gran joya. Una escalera palaciega del siglo XVI en yesería, decorada con bichas de gusto florentino y rematada por tribuna frontal, con una pintura mural de San Cristóbal al fondo. Su finalidad es desconocida.
- La pila bautismal románica: de finales del siglo XII, en la capilla bautismal. En ella fue bautizado Francisco Valles "el Divino", protomédico de Felipe II.
- El púlpito renacentista: siglo XVI, en piedra policromada, con el escudo de Covarrubias luciendo en el frontal.
- La vidriera de la Navidad: del siglo XVI, en la capilla de la Concepción, que ocupa el ábside románico superviviente del templo primitivo.
- El órgano de 1752: de los talleres de Agustín de la Rosa, procedente de Medina de Pomar, con su caja policromada en el coro alto.
- El retablo mayor: clasicista del siglo XVII, obra de Domingo Vallejo y Pedro de Sedano, que llegó aquí desde otra iglesia. Su historia merece contarse aparte.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar la Iglesia de Santo Tomás?
Calcula cuarenta minutos o una hora si quieres recorrer las capillas con calma, porque hay ocho retablos y cada uno tiene su historia. Si vas con prisa, con veinte minutos ves lo esencial: la escalera, el retablo mayor, el púlpito y la pila. Es una parroquia en uso, así que el acceso depende del culto y de la apertura.
¿Para qué servía la escalera plateresca de la Iglesia de Santo Tomás?
Nadie lo sabe, y ese es justamente su encanto. Nada más cruzar la puerta te encuentras con una escalera palaciega del siglo XVI, de las que uno esperaría en un palacio renacentista y no en una iglesia de pueblo: obra de yesería finamente decorada, con bichas de gusto florentino —esas criaturas fantásticas del repertorio ornamental italiano— y rematada por una tribuna frontal.
El problema es que no lleva a ningún sitio evidente y las fuentes reconocen abiertamente que su función se desconoce. Que alguien invirtiera semejante dinero y talento en construir una escalera monumental dentro de una parroquia, sin que sepamos para qué, es de las incógnitas más simpáticas del patrimonio burgalés. Para rematar, la acompaña una pintura mural de San Cristóbal, el santo que protegía a quien lo miraba de la muerte súbita, y que solía pintarse a gran tamaño junto a las entradas.
¿Por qué el retablo mayor no se hizo para esta iglesia?
Porque es de segunda mano, y de muy buena procedencia. El retablo mayor, clasicista del siglo XVII, fue realizado por Domingo Vallejo y Pedro de Sedano para la iglesia de San Lesmes de Burgos, y llegó a Santo Tomás a mediados del siglo XVIII para sustituir al antiguo retablo gótico.
El resultado es un puzle que se puede leer si uno sabe mirar: la imagen de Santo Tomás que preside el centro y las de San Pedro y San Pablo que la flanquean proceden del retablo gótico anterior, mientras que las grandes figuras de San Juan Evangelista y San Gregorio, junto a la Virgen que lo corona, son propias del retablo traído de Burgos. Piezas de dos siglos distintos conviviendo en el mismo mueble.
Y no es el único caso: el altar neoclásico de San Pedro y San Pablo, tallado hacia 1796 por Francisco Esteban Collantes, se hizo para la Colegiata y se trasladó aquí, mientras que el retablo al que sustituyó viajó en sentido contrario. Este templo es un buen ejemplo de cómo el mobiliario litúrgico circulaba entre iglesias.
¿Quién fue Francisco Valles "el Divino"?
El protomédico de Felipe II, es decir, el jefe de los médicos del rey y máxima autoridad sanitaria de la monarquía. Y aquí, en la pila bautismal románica de finales del siglo XII que se conserva en la capilla bautismal, fue bautizado.
El apodo de "el Divino" da idea del prestigio que alcanzó en su tiempo. Que un pueblo de quinientos habitantes conserve la pila donde recibió las aguas uno de los médicos más influyentes del Siglo de Oro no es cosa menor, y es de esos detalles que hacen que una visita cambie por completo cuando alguien te lo cuenta.
¿Se puede ver todo lo importante en la Iglesia de Santo Tomás?
No, y conviene saberlo antes. Muchas piezas de valor de esta parroquia se exponen hoy en el museo de la Colegiata: la cruz parroquial y la custodia, ambas platerescas del maestro local Gonzalo Calahorra, además de numerosas tablas y esculturas de Alonso de Sedano y otros autores procedentes de los antiguos retablos góticos. Incluso el retablo de la capilla de San José perdió sus tres tablas hispanoflamencas y un relieve castellano del XVI, hoy en el museo y sustituidos por pinturas modernas.
Así que la visita a Santo Tomás tiene continuación natural: para ver el patrimonio completo de esta iglesia hay que pasar también por el museo parroquial. La sacristía, por su parte, no es visitable.
Características
- Gratuito
La Iglesia de Santo Tomás Apóstol es el templo parroquial de Covarrubias. Fundada en la segunda mitad del siglo XII y reconstruida a finales del siglo XV, responde al gótico tardío castellano en su tipología de iglesia de salón, con tres naves de altura semejante cubiertas con bóvedas de crucería. Conserva un conjunto de ocho retablos de los siglos XVI al XVIII, una escalera plateresca de función desconocida, pila bautismal románica, vidriera renacentista y un órgano de 1752.
Historia y cronología
La fundación del templo está directamente ligada al proceso de poblamiento de la villa. La Iglesia parroquial de Santo Tomás Apóstol fue fundada en la segunda mitad del siglo XII, tras la población de Covarrubias a raíz de los fueros otorgados por la infanta doña Sancha en el año 1148. Ese dato sitúa el origen de la parroquia en el contexto de la organización jurídica y vecinal de la villa, y no en el ámbito del Infantado, cuya vida religiosa gravitaba sobre la colegiata de San Cosme y San Damián.
Del templo románico primitivo apenas se conserva nada. La única superviviente identificada de aquella primera fábrica es la capilla absidal del lado de la epístola, hoy capilla de la Concepción, que quedó embebida en la construcción posterior. Es un caso típico de conservación por reutilización: el ábside no se derribó porque se integró como capilla lateral en el nuevo esquema de planta.
La transformación decisiva se produce a finales del siglo XV, cuando se amplió el templo hasta adoptar la configuración que hoy presenta. Esta campaña coincide cronológicamente con la reconstrucción de la colegiata, iniciada en 1474, lo que sitúa a Covarrubias en un periodo de renovación simultánea de sus dos templos mayores durante el reinado de los Reyes Católicos.
La actividad posterior se concentra en el mobiliario litúrgico más que en la fábrica, y se documenta a través de las piezas conservadas:
- Siglo XVI: ejecución del púlpito renacentista, la escalera plateresca, el retablo de San Juan o de San Ildefonso y la vidriera de la Natividad. Se conservan asimismo lápidas de esta centuria en los laterales del presbiterio.
- Siglo XVII: sillería del antiguo coro y paso procesional de la Flagelación del Señor.
- 1711: fabricación del gran retablo barroco de la capilla del Santísimo Cristo.
- 1752: construcción del órgano en los talleres de Agustín de la Rosa, para Medina de Pomar.
- Mediados del siglo XVIII: llegada del retablo mayor desde la iglesia de San Lesmes de Burgos, en sustitución del antiguo retablo gótico.
- Siglo XVIII: retablos de las capillas de San José, de la Soledad o de la Paloma y de la Concepción, además del retablo de la sacristía.
- Hacia 1796: talla del altar neoclásico de San Pedro y San Pablo por Francisco Esteban Collantes.
Características arquitectónicas
El edificio responde a la tipología de iglesia de salón o Hallenkirche, solución característica del gótico tardío castellano. Consta de tres anchas naves formando una especie de planta de salón y cubiertas con bóvedas de crucería, disposición en la que las naves alcanzan alturas próximas y generan un espacio unitario y diáfano, muy distinto del escalonamiento basilical de las iglesias góticas anteriores.
El acceso se produce por una portada tardogótica del siglo XV, de composición sobria, precedida de un espacioso atrio. Este atrio tuvo uso como cementerio parroquial, práctica generalizada en la Castilla del Antiguo Régimen hasta las disposiciones ilustradas que trasladaron los enterramientos fuera de los núcleos habitados. El dato explica sus dimensiones, notablemente mayores de lo que exigiría un simple espacio de acceso.
La articulación interior se resuelve mediante pilares que reciben los nervios de las bóvedas, con las claves y los plementos dispuestos según el esquema de crucería propio de la centuria. La capilla absidal románica del lado de la epístola, de finales del siglo XII, introduce en el conjunto una anomalía cronológica de más de tres siglos respecto al resto de la fábrica.
No constan publicadas las dimensiones del templo, la superficie construida, la altura de las bóvedas ni la autoría de las trazas de la ampliación del siglo XV.
La escalera plateresca
Es la pieza singular del templo y la que las fuentes locales califican expresamente como la gran joya de esta iglesia. Se sitúa inmediatamente tras el acceso, y responde a la tipología de escalera palaciega del siglo XVI, es decir, a un modelo propio de la arquitectura civil noble y ajeno al programa habitual de un templo parroquial.
Sus características documentadas son:
- Obra de yesería, técnica que permitía un modelado ornamental de gran finura a un coste muy inferior al de la piedra labrada.
- Decoración de bichas de gusto florentino, criaturas fantásticas de cuerpo vegetalizado propias del repertorio grutesco italiano, introducido en Castilla a través de los tratados y del contacto directo con Italia durante el primer tercio del siglo XVI.
- Remate con tribuna frontal.
- Pintura mural con la representación de San Cristóbal, iconografía habitual junto a los accesos de los templos, asociada a la creencia de que su contemplación protegía de la muerte súbita.
El aspecto más notable de la pieza es que su finalidad es desconocida. Las fuentes locales lo consignan sin ambages, y no consta hipótesis funcional documentada: ni acceso a coro, ni a tribuna señorial, ni a dependencia identificada. La inversión ornamental que supone una escalera de este porte, ejecutada con repertorio decorativo culto en una parroquia rural, plantea una cuestión abierta que no se ha resuelto en la bibliografía consultada.
El retablo mayor y el presbiterio
El retablo mayor data del siglo XVII y responde al gusto clasicista. Su particularidad reside en que no fue concebido para este templo: fue realizado por Domingo Vallejo y Pedro de Sedano para la iglesia de San Lesmes de Burgos, desde la cual llegó a Santo Tomás a mediados del siglo XVIII para sustituir al antiguo retablo gótico de los siglos XV-XVI.
La consecuencia es un conjunto de procedencia mixta cuyos componentes pueden discriminarse:
- Procedentes del retablo gótico anterior: la imagen de Santo Tomás que preside la calle central y las de San Pedro y San Pablo que la flanquean.
- Propias del retablo actual: las grandes imágenes de San Juan Evangelista y San Gregorio, dispuestas a ambos lados del tabernáculo, y la imagen de la Virgen María que corona el conjunto.
El presbiterio conserva además lápidas del siglo XVI en sus laterales y la sillería del antiguo coro de la iglesia, obra del siglo XVII, reubicada tras el traslado del coro.
Retablos y capillas laterales
El templo conserva un conjunto de ocho retablos de cronología escalonada entre los siglos XVI y XVIII, circunstancia que convierte a Santo Tomás en un repertorio útil para seguir la evolución del retablo castellano. Su relación documentada es la siguiente:
- Capilla de San José: retablo barroco del siglo XVIII en madera policromada, de gusto popular, presidido por San José con el Niño. Incorporó reaprovechadas tres tablas hispanoflamencas y un relieve castellano del siglo XVI, elementos trasladados posteriormente al museo de la Colegiata y sustituidos en su lugar por pinturas modernas.
- Capilla de la Soledad o de la Paloma: pequeño altar popular del siglo XVIII con lienzo de Nuestra Señora de la Soledad.
- Capilla de la Concepción: instalada en el ábside románico superviviente. Altar barroco del siglo XVIII con la imagen vestida de Nuestra Señora de la Purísima Concepción, flanqueada por San Joaquín y Santa Ana, y con el árbol de Jesé en el remate.
- Altar de San Pedro y San Pablo: neoclásico, tallado en torno a 1796 por Francisco Esteban Collantes para la capilla homónima de la Colegiata, desde donde se trasladó a este templo. El retablo clasicista al que sustituyó realizó el trayecto inverso y se conserva hoy en la Colegiata.
- Retablo de San Juan o de San Ildefonso: pieza plateresca del siglo XVI, de pequeño formato, con bajorrelieves de San Juan Bautista, San Juan Evangelista y San Lorenzo, y pintura de San Ildefonso en el ático.
- Capilla del Santísimo Cristo: gran retablo barroco fabricado en 1711 para albergar la imagen del Santísimo Cristo, posiblemente anterior a esa fecha, flanqueada por la Virgen y San Juan y con San Antonio de Padua en el remate. Está adornado con angelitos pasionarios.
- Sacristía: pequeño retablo barroco del siglo XVIII con imagen de San Gregorio Magno. Esta dependencia no es visitable.
El intercambio de retablos entre Santo Tomás y la Colegiata documentado en torno a 1796 constituye un dato de interés para la historia del mobiliario litúrgico local, al acreditar una circulación de piezas entre ambos templos de la villa.
Piezas singulares: pila bautismal, púlpito y vidriera
Al margen del retablística, el templo conserva tres piezas de entidad propia.
La pila bautismal románica de finales del siglo XII, alojada en la capilla bautismal, es probablemente el elemento mueble más antiguo del edificio y coetáneo de la fundación de la parroquia. Su relevancia se acrecienta por un dato biográfico documentado: en ella fue bautizado el doctor Francisco Valles "el Divino", protomédico de Felipe II. El cargo de protomédico implicaba la máxima autoridad sanitaria de la monarquía hispánica, con competencias sobre el ejercicio profesional de la medicina en todos los reinos.
El púlpito es descrito por las fuentes como una joya renacentista del siglo XVI, ejecutada en piedra policromada. Luce en su frontal el escudo de Covarrubias, elemento que documenta el patrocinio o la vinculación municipal de la pieza.
La vidriera de la Navidad, del siglo XVI, se sitúa en la capilla de la Concepción. La conservación de una vidriera renacentista in situ en un templo parroquial rural es circunstancia poco frecuente, dada la fragilidad del soporte y la escasa supervivencia de este tipo de obra fuera de las grandes fábricas catedralicias.
Se conserva asimismo el paso procesional de la Flagelación del Señor, empleado en la Semana Santa local, datable por su factura popular en el siglo XVII.
El órgano de 1752 y su estado de conservación
El instrumento se sitúa en el coro alto y está fechado en 1752. Procede de los talleres de Agustín de la Rosa y fue construido para Medina de Pomar, desde donde llegó a este templo, sumándose así a la nómina de piezas de procedencia foránea que caracteriza el ajuar de Santo Tomás.
Su rasgo destacado son los clarines, registros de lengüetería que las fuentes describen por su notable calidad sonora. En la organería ibérica del siglo XVIII, los clarines dispuestos en batalla —horizontales sobre la fachada— constituyen el elemento más característico y distintivo de la escuela española frente a la tradición centroeuropea.
Debe consignarse con claridad su estado de conservación: las fuentes lo describen como muy agotado y necesitado de una restauración integral para recuperar sus prestaciones sonoras. Existe una vía de colaboración abierta mediante donativo, habilitada a la entrada del templo. Esta circunstancia sitúa al instrumento en la categoría de patrimonio musical en riesgo, condición compartida por buena parte del parque organístico histórico de la provincia y que contrasta con la situación del órgano de la Colegiata, en funcionamiento.
Patrimonio mueble trasladado al museo de la Colegiata
Una parte sustancial del patrimonio mueble histórico de esta parroquia no se encuentra hoy en el templo, sino expuesta en el museo de la Colegiata de San Cosme y San Damián. Las piezas documentadas en esa situación son:
- Cruz parroquial y custodia, ambas platerescas del siglo XVI, obra del maestro local Gonzalo Calahorra.
- Tablas y esculturas de Alonso de Sedano y de otros autores, procedentes de los antiguos retablos góticos desmontados.
- Las tres tablas hispanoflamencas y el relieve castellano del siglo XVI reaprovechados en su día en el retablo de la capilla de San José.
El traslado responde a criterios de conservación y seguridad del patrimonio mueble, y tiene una consecuencia práctica que conviene consignar: la lectura completa del conjunto artístico de Santo Tomás exige la visita complementaria al museo parroquial de la Colegiata, donde se conservan las piezas de mayor valor. No consta documentada la fecha en que se produjeron estos depósitos.
Protección patrimonial y régimen de acceso
No se ha localizado declaración individualizada de Bien de Interés Cultural para este templo. Su protección deriva de la integración en el Conjunto Histórico-Artístico de Covarrubias, declarado el 28 de octubre de 1965 con número de expediente RI-53-0000066, régimen que somete las intervenciones sobre fachadas, cubiertas y volumetría al planeamiento del conjunto y a autorización de la administración cultural.
No constan intervenciones de restauración documentadas sobre la fábrica, ausencia relevante en un edificio con más de ocho siglos de historia constructiva y que convendría contrastar con el Servicio Territorial de Cultura de Burgos y con el Archivo Diocesano.
El templo mantiene uso parroquial activo, condición que subordina el acceso al calendario litúrgico. La sacristía no es visitable. La titularidad corresponde a la parroquia de Santo Tomás Apóstol, dependiente del Arzobispado de Burgos.
Características
- Gratuito
Todavía no hay servicios cargados para esta localización.
Todavía no hay otros puntos de interés a menos de 10 km de aquí.

Aviso a bendición de ramas y procesión | Iglesia de Santo Tomás ~ Covarrubias
Todavía no hay PDFs para este punto de interés.
Todavía no hay opiniones de viajeros para este lugar.











