
Capilla de San José

Capilla de San José
- Lunes a domingo09:30–18:30
Capilla de San José
- Información general947 204 712
- Misas para grupos+34 667 888 985
- Información generalinfo@catedraldeburgos.es
- Misas para gruposmisasparagrupos@catedraldeburgos.es
- Centros educativosturismo@catedraldeburgos.es
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Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónAquí está colgado el cuadro más valioso de toda la catedral de Burgos, y la mayoría de la gente pasa por delante sin saberlo. La Capilla de San José, conocida también como capilla de la Presentación, la levantó un canónigo en el primer cuarto del siglo XVI para enterrarse en ella, y la remató con una bóveda calada por la que entra la luz desde arriba y con una pieza que se trajo directamente de Roma.
Lo imprescindible: ¿Qué no te puedes perder?
Es una capilla pequeña pero con cinco piezas de primer nivel. Si te preguntas qué ver en la Capilla de San José, son estas.
- La Sagrada Familia de Sebastiano del Piombo: pintura del Renacimiento italiano, obra del veneciano que trabajaba para el Papa codo con codo con Miguel Ángel y Rafael. Está considerada la mejor pintura de la catedral, sin discusión.
- La bóveda y su linterna: una linterna octogonal coronada por una bóveda estrellada con el centro calado, de modo que la luz entra cenital. Está inspirada en la de la capilla de los Condestables.
- El sepulcro del fundador: Gonzalo Díez de Lerma, en alabastro blanco, labrado por Felipe Vigarny —también escrito Bigarny—. El yacente descansa sobre una cama sepulcral con medallones de virtudes y santos.
- La reja de Cristóbal de Andino: hierro forjado de hacia 1525, obra de uno de los grandes rejeros del Renacimiento español.
- La talla de San José: imagen barroca de mediados del siglo XVIII, obra de Juan Pascual de Mena, colocada en una hornacina justo debajo del cuadro.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar la Capilla de San José?
Diez minutos bastan, pero con una condición: dedícale la mitad al cuadro. Es la pieza por la que merece la pena entrar y la que más se pierde el visitante que va con prisa, porque no es grande ni llamativa y compite con una bóveda espectacular que se lleva todas las miradas.
Orden recomendado: primero la bóveda, para quitártela de encima; luego el cuadro, con calma; después el sepulcro, y al salir la reja, que se aprecia mejor desde fuera.
¿Qué curiosidad esconde la Capilla de San José?
Que su mejor pieza vino de Roma en el equipaje de un canónigo burgalés. Gonzalo Díez de Lerma no se conformó con encargar una capilla: trajo para ella una tabla de Sebastiano del Piombo, un pintor veneciano instalado en Roma que por entonces trabajaba para el Papa en el mismo círculo que Miguel Ángel y Rafael.
Piénsalo un momento: estamos en la década de 1520, no existe el transporte moderno, y un clérigo castellano se trae desde Italia una pintura de uno de los grandes del momento para colgarla en su capilla funeraria de Burgos. Es, con diferencia, la obra pictórica más valiosa de la catedral, y está en una capilla que casi nadie tiene en su lista.
¿Por qué la Capilla de San José se llama también de la Presentación?
Porque tiene tres nombres en uso y todos son correctos, lo cual explica buena parte del lío que se monta con ella.
- Capilla de la Presentación: por su advocación fundacional, a veces ampliada como capilla de la Presentación y la Consolación. Es el nombre que usa la mayoría de la bibliografía.
- Capilla de San José: por la talla barroca del santo que preside el retablo desde el siglo XVIII.
- Capilla de los Lerma: por el apellido del canónigo que la fundó y está enterrado en ella.
Los tres designan exactamente la misma sala. Si buscas una y encuentras otra, no te has equivocado de sitio.
¿Qué tiene de especial la bóveda de la Capilla de San José?
Que está agujereada a propósito. Sobre una planta cuadrada se levanta una linterna octogonal, y el paso del cuadrado al octógono se resuelve con cuatro grandes trompas decoradas con veneras que cobijan relieves de los cuatro evangelistas.
La linterna se cierra con una bóveda estrellada de ocho puntas, cada una sostenida por tres nervaduras, y con el centro calado: ahí se abre una rosa por la que entra la luz desde arriba. El resultado es que la capilla no se ilumina de lado como el resto del templo, sino desde el cenit.
La idea no es original de aquí: viene de la capilla de los Condestables, que había resuelto lo mismo unos años antes. Verlas las dos en la misma visita, sabiendo cuál copia a cuál, es uno de los pequeños placeres que da esta catedral.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
Datos de la ruta
- Perfil: Todos
La Capilla de San José, denominada también Capilla de la Presentación o de la Presentación y la Consolación, y asimismo Capilla de los Lerma, es una capilla funeraria de la catedral de Burgos construida entre 1519 y 1524 como ampliación de la nave meridional. La promovió el canónigo Gonzalo Díez de Lerma y la trazó el maestro Juan de Matienzo. Responde a un esquema de planta centralizada cuadrangular convertida en octógono mediante trompas y cubierta por una bóveda estrellada de ocho puntas con óculo calado central. Alberga el sepulcro de alabastro del fundador, obra de Felipe Vigarny, y una Sagrada Familia de Sebastiano del Piombo considerada la pieza pictórica de mayor valor de todo el templo.
Historia y cronología
El promotor es Gonzalo Díez de Lerma, canónigo de la catedral de Burgos, que concibió la capilla como panteón propio. Su nombre aparece en la bibliografía con doble grafía, Díez y Díaz, y en ocasiones acompañado del segundo apellido Polanco.
La obra se materializó como ampliación de la nave meridional del templo, lo que la sitúa entre las intervenciones que en el primer tercio del siglo XVI modificaron el perímetro de la catedral para acoger capillas funerarias de patronato particular. La cronología documentada es la siguiente:
- 1519: inicio de las obras bajo la dirección de Juan de Matienzo. Una referencia sitúa el arranque en 1521.
- 1524: conclusión de la fábrica.
- 1524 a 1525: ejecución del sepulcro del fundador por Felipe Vigarny.
- Hacia 1525 a 1528: forja de la reja por Cristóbal de Andino.
- Mediados del siglo XVIII: Juan Pascual de Mena talla la imagen de San José, que se instala en hornacina tabernáculo bajo el cuadro y termina dando nombre popular a la capilla.
La rapidez del proceso es notable: cinco años para la fábrica y otro para el sepulcro, frente a las décadas que consumieron otras capillas del templo. Ello indica una financiación resuelta desde el principio y una dirección de obra sin interrupciones.
El modelo romano y el origen de las denominaciones
Un dato poco divulgado, y que explica tanto la forma de la capilla como uno de sus nombres, es que su concepción se inspira en una iglesia romana: Santa Maria della Consolazione. De ahí procede la advocación ampliada de capilla de la Presentación y la Consolación, que de otro modo resultaría inexplicable.
La referencia italiana no es casual ni meramente nominal. Determina la opción por una planta centralizada —un esquema de raíz renacentista italiana, ajeno a la tradición de capilla funeraria castellana— y se corresponde con el hecho documentado de que el propio fundador trajo de Roma la pintura que preside el recinto. La capilla es, en consecuencia, un caso de importación deliberada de modelos italianos por parte de un comitente que los conocía de primera mano.
Las tres denominaciones en uso tienen así orígenes distintos y todas son correctas:
- De la Presentación, o de la Presentación y la Consolación: por su advocación fundacional. Es la forma mayoritaria en la bibliografía especializada.
- De San José: por la talla dieciochesca de Juan Pascual de Mena que preside el retablo, muy posterior a la fundación.
- De los Lerma: por el apellido del fundador y de sus patronos.
Estructura y sistema de cubrición
La capilla constituye uno de los ejercicios de planta centralizada más resueltos de la catedral. Su esquema constructivo se desarrolla en tres niveles sucesivos:
- Base cuadrangular: un amplio espacio de planta cuadrada.
- Transición: el paso del cuadrado al octógono se resuelve mediante cuatro grandes trompas, descritas en una fuente como trompas dobles, decoradas con veneras y portadoras de relieves del Tetramorfos, es decir, de los cuatro evangelistas con sus símbolos.
- Remate: una linterna octogonal coronada por una bóveda estrellada de ocho puntas, cada una sostenida por tres nervaduras apoyadas en los vértices del octógono, con el centro calado mediante una rosa que proporciona iluminación cenital.
El sistema deriva expresamente del empleado en la capilla de los Condestables, resuelto pocos años antes en el mismo templo. La relación entre ambas es de dependencia directa, y su comparación permite seguir la difusión de la solución de bóveda calada dentro de la propia catedral.
La decoración heráldica y los relieves del Tetramorfos de las trompas se atribuyen a Nicolás de Vergara y Felipe Vigarny. La capilla cuenta además con una pequeña sacristía aneja y con un coro tallado en madera dotado de misericordias, elemento poco frecuente en una capilla de patronato particular y que no se ha podido documentar con mayor detalle en cuanto a autoría y cronología.
No se han localizado dimensiones publicadas de la capilla ni de su bóveda.
El sepulcro de Gonzalo Díez de Lerma
El sepulcro del fundador es obra de Felipe Vigarny —escrito también Bigarny—, ejecutado entre 1524 y 1525 en alabastro blanco. Se resuelve como bulto yacente sobre cama sepulcral, con los laterales decorados mediante medallones de virtudes y figuras de santos.
Su interés reside en el tratamiento del rostro, que la crítica califica de realista y en el que señala influencias del estilo de Diego de Siloé. La pieza se sitúa, por tanto, en el momento de consolidación del retrato funerario renacentista en Castilla, y permite contrastar la producción tardía de Vigarny con la de la generación siguiente.
Debe subrayarse la inmediatez del encargo: el sepulcro se labra en el año siguiente a la conclusión de la capilla, lo que contrasta con casos como el del obispo Luis de Acuña, cuyo enterramiento se demoró veinticuatro años tras su muerte. La capilla y la tumba de Díez de Lerma se concibieron y remataron como una operación unitaria.
La bibliografía menciona además la existencia de sepulcros adicionales de los patronos familiares, sin que se haya localizado su relación nominal.
La Sagrada Familia de Sebastiano del Piombo
La pieza de mayor valor del recinto, y según las fuentes consultadas la obra pictórica más valiosa de toda la catedral, es una Sagrada Familia del pintor veneciano Sebastiano Luciani, conocido como Sebastiano del Piombo.
Su relevancia se comprende por el contexto del autor: se trata de un pintor establecido en Roma y activo al servicio del papado, integrado en el mismo círculo artístico que Miguel Ángel y Rafael. La presencia de una obra suya en una capilla funeraria de la catedral de Burgos constituye un caso destacado de importación directa de pintura del Alto Renacimiento italiano.
Sobre la cronología y la vía de llegada, las fuentes ofrecen dos precisiones que conviene consignar por separado: una la data hacia 1520, mientras que otra indica que Díez de Lerma la trajo desde Roma alrededor de 1524. Ambas son compatibles si se entiende la primera como fecha de ejecución y la segunda como fecha de traslado, si bien esa conciliación no está confirmada por las fuentes y se ofrece aquí únicamente como hipótesis de lectura.
La pintura ocupa hoy el retablo neoclásico del testero, de mazonería dorada, columnas de orden corintio y frontón triangular, que es una incorporación muy posterior a la obra. Bajo ella se sitúa la hornacina tabernáculo con la talla de San José. No se han localizado datos técnicos de la pintura —soporte, dimensiones, estado de conservación o restauraciones—, laguna llamativa tratándose de la pieza más valorada del conjunto catedralicio.
La rejería de Cristóbal de Andino
El cierre del recinto corresponde a una reja de hierro forjado obra de Cristóbal de Andino, rejero burgalés que figura entre los principales maestros de la especialidad en el Renacimiento español. Su cronología se sitúa en torno a 1525 según unas fuentes y hacia 1528 según otras.
La pieza completa un conjunto notable por la calidad simultánea de todos sus oficios: arquitectura de Matienzo, escultura funeraria de Vigarny, pintura italiana de Sebastiano del Piombo y rejería de Andino, todo ello concentrado en menos de una década y en un espacio de dimensiones reducidas.
Discrepancias en la documentación
Las fuentes consultadas presentan divergencias que se consignan sin resolverlas.
- Inicio de las obras: 1519 según dos referencias coincidentes, 1521 según la documentación de la catedral.
- Cronología de la Sagrada Familia: hacia 1520 frente a traída de Roma hacia 1524.
- Fecha de la reja: hacia 1525 frente a hacia 1528.
- Nombre del fundador: Gonzalo Díez de Lerma y Gonzalo Díaz de Lerma Polanco.
- Grafía del escultor: Felipe Vigarny y Felipe Bigarny designan a la misma persona.
- Configuración de las trompas: descritas como cuatro grandes trompas con veneras en una fuente y como trompas dobles en otra.
Protección patrimonial y régimen de acceso
La capilla carece de declaración patrimonial individualizada y su protección deriva de su condición de elemento integrante de la catedral de Santa María de Burgos, inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1984 con el número de referencia 316 y bajo los criterios (ii), (iv) y (vi).
Se localiza en el costado meridional del templo y forma parte del recorrido general de visita, sin acceso ni entrada independientes. La contemplación se realiza desde el exterior de la reja, circunstancia que condiciona de manera apreciable la observación de la pintura del testero. Esta ficha no recoge horarios, tarifas ni condiciones de acceso.
El balance documental es sólido en cronología y autorías, con una nómina de artífices identificados poco habitual para una capilla de estas dimensiones. Las lagunas principales son: ausencia de dimensiones publicadas; ausencia de datos técnicos de la pintura de Sebastiano del Piombo; falta de documentación sobre el coro de madera y sus misericordias; ausencia de relación nominal de los sepulcros de los patronos; y ninguna restauración documentada con fecha, alcance y responsable, ni de la capilla ni de sus piezas.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
Datos de la ruta
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Capilla de la Presentación o de San José - VIII Centenario de la Catedral
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