
Plaza Santa María

Plaza Santa María
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Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónEs la plaza a la que sales cuando quieres ver la catedral entera. La plaza de Santa María funciona como el atrio de la fachada principal: un espacio peatonal, abierto y sin puertas, con una fuente en el centro y un murallón al fondo que la separa de la ciudad alta. Aquí es donde la gente se para en seco, da dos pasos atrás y levanta el móvil, porque es el sitio desde el que las dos agujas caben en la foto.
Lo imprescindible: ¿Qué no te puedes perder?
La plaza no se visita, se está en ella: no hay entrada, ni recorrido, ni nada que abrir. Si te preguntas qué ver aquí sin moverte del sitio, son cuatro cosas, y las cuatro se disfrutan mejor dando una vuelta despacio.
- La fachada de Santa María: la principal de la catedral, con sus dos torres rematadas en agujas caladas. Es la razón de ser de la plaza y lo que explica que sea tan ancha.
- La fuente de Santa María: en el centro, del siglo XVII, con delfines de dientes afilados y una Virgen en lo alto que da nombre a la fuente y a la plaza entera.
- El murallón y la escalinata: el muro de contención que sostiene la calle de arriba, con su balaustrada. Desde ese nivel superior se ve la plaza completa como desde un palco, y es el mejor encuadre que hay.
- Las casas de miradores: la fila de fachadas de colores con galerías acristaladas que cierra el lado opuesto a la catedral. Son las que hacen que esto parezca una plaza y no una explanada.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar la Plaza Santa María?
Diez minutos. La plaza no da para más por sí sola, y tampoco lo pretende: es un lugar de paso y de espera, no una visita con recorrido. Lo que sí merece la pena es verla desde los dos niveles, primero desde abajo, al pie de la fachada, y luego asomándose desde la balaustrada de arriba. Con esa información ya la habrás visto como hay que verla, y son cinco minutos más.
¿Qué curiosidad esconde la Plaza Santa María?
Que de aquí salió uno de los libros más importantes de la literatura española. En el edificio que hoy ocupa el Mesón del Cid, justo encima del murallón, estuvo el taller del impresor Fadrique de Basilea, el hombre que trajo la imprenta a Burgos y que estuvo activo entre 1484 y 1517. Según la documentación turística de la ciudad, de esas prensas salió la primera edición conocida de La Celestina, en 1499.
Hay una segunda curiosidad, más urbana: la plaza que ves no es la original. Era bastante más estrecha, porque unas casas adosadas a la muralla le comían todo el lado alto. Se derribaron en 1663, se levantó el muro de contención y la plaza quedó con la amplitud que tiene hoy. La fuente se rehízo en esa misma operación y se plantó en el centro del nuevo espacio.
¿Cuál es el mejor momento para visitar la Plaza Santa María?
Hay tres momentos distintos y los tres son buenos, así que elige según lo que busques. Por la tarde, la fachada mira al poniente y la piedra se enciende: es cuando mejor sale en color. A primera hora de la mañana, la plaza está vacía y puedes fotografiarla sin una sola persona, aunque el templo quede a la sombra. Y de noche, con la catedral iluminada y la fuente encendida, el sitio cambia por completo: es de los pocos rincones de Burgos a los que merece la pena volver a oscuras.
¿Por qué la Plaza Santa María está más baja que la calle de arriba?
Porque Burgos está en cuesta y la ciudad antigua trepaba hacia el castillo. La calle Fernán González, la que pasa por encima del murallón, fue el eje principal de la ciudad medieval, y la plaza quedó por debajo de ella. El muro de contención que separa los dos niveles es justamente el que se construyó en la reforma de 1663.
Y tiene una consecuencia práctica que conviene saber: el Camino de Santiago no pasa por la plaza, pasa por arriba. El itinerario urbano del Camino Francés discurre por Fernán González y la Coronería hasta la catedral, de modo que el peregrino que no baje los escalones se queda sin ver la plaza y sin ver la fachada principal. Bajar cuesta un minuto.
¿Es lo mismo la Plaza Santa María que la plaza del Rey San Fernando?
No, y es una de las confusiones más habituales de Burgos. La catedral tiene plaza por dos lados distintos. La plaza de Santa María es esta: la de la fachada principal, la fuente y las agujas de frente. La plaza del Rey San Fernando está al otro lado del templo, es la de la portada del Sarmental y su escalinata, y es la que suele salir en las fotos con gente esperando. Si has quedado con alguien en la catedral, di en cuál de las dos.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
Datos de la ruta
- Perfil: Todos
La plaza de Santa María es un espacio público peatonal del casco histórico de Burgos que funciona como atrio de la fachada occidental de la catedral. Su configuración actual no es medieval sino del siglo XVII: la amplitud que hoy tiene procede de la reforma urbana de 1663, que derribó la edificación adosada a la muralla en su lado alto y levantó el muro de contención sobre el que discurre la calle Fernán González. El conjunto se organiza en dos niveles —la plaza propiamente dicha y la terraza superior desde la que se accede a ella por escalinata— y tiene en su centro una fuente monumental barroca que da nombre al espacio.
Historia y configuración urbana
El emplazamiento es antiguo y su uso como espacio abierto está ligado al frente occidental del templo. La presencia de una fuente documentada desde el siglo XIV en este punto acredita que ya entonces existía aquí un espacio público con función de abastecimiento, en un sector que era uno de los focos de actividad de la ciudad.
La plaza medieval, sin embargo, era sensiblemente más pequeña que la actual. Su lado alto, el que linda con la muralla por el costado de la calle Fernán González, estaba ocupado por casas pertenecientes a la iglesia de Santiago, lo que estrechaba considerablemente el espacio y reducía a un paso muy angosto la bajada del Azogue.
La transformación decisiva se produce en 1663, año en que se ejecuta una operación urbana de tres piezas que conviene leer como un todo:
- Derribo de las casas adosadas a la muralla, con lo que la plaza alcanza sus dimensiones actuales.
- Construcción del muro de contención que sostiene la calle Fernán González y que fija el desnivel entre los dos niveles del conjunto.
- Reforma de la fuente, que se rehace y se sitúa en el centro del nuevo espacio despejado.
El mismo año está documentado en la fábrica catedralicia que cierra la plaza: en 1663 Juan de Pobes restauró las puertas laterales de la fachada occidental. La coincidencia de fechas indica que la intervención no fue un episodio aislado de urbanización, sino una actuación coordinada sobre el frente del templo y el espacio que lo precede.
Debe subrayarse un dato de estructura urbana que explica la posición subordinada de la plaza en la trama medieval: la calle Fernán González, la que discurre por encima del muro de contención, se corresponde con las antiguas calles de San Llorente y de la Coronería y constituyó el eje principal de la vida de la ciudad durante la mayor parte de la Edad Media. El itinerario urbano del Camino Francés sigue todavía hoy ese trazado alto —plaza de San Juan, calle de San Juan, San Gil o Avellanos, San Llorente y Coronería hasta la catedral—, de modo que la plaza de Santa María queda un nivel por debajo del recorrido jacobeo y no forma parte de él.
El frente catedralicio: la fachada occidental
El lado de la plaza ocupado por la catedral corresponde a la fachada occidental o de Santa María, la principal del templo. Su fábrica del siglo XIII se atribuye a la dirección del maestro Enrique, de origen galo, hacia 1240, y responde a la influencia del gótico clásico francés, con la catedral de Reims como referencia declarada.
La composición se articula en cuerpos superpuestos. En el segundo cuerpo de la calle central, obra del siglo XIII, se abre un rosetón de aire cisterciense con tracería de estrella de seis puntas o sello de Salomón, uno de los elementos más citados del edificio. En el tercer cuerpo se dispone una galería de reyes: bajo ocho arquillos figuran las estatuas de los ocho primeros reyes de Castilla, de Fernando I a Fernando III, y sobre ellos una imagen de la Virgen con el Niño.
El remate son las agujas o chapiteles piramidales de base octogonal que coronan las dos torres. Se levantaron a mediados del siglo XV por iniciativa de Juan de Colonia, con financiación de los obispos Alonso de Cartagena y Luis de Acuña. Conviene consignar una discrepancia de atribución: la descripción de la UNESCO asigna las torres y las agujas caladas de la fachada a Simón de Colonia, hijo de Juan, mientras que la historiografía habitual las atribuye al padre. Se recoge la divergencia sin resolverla.
El cuerpo bajo, el que se ve de frente desde la plaza, es el más tardío. La puerta central fue reconstruida en 1790 en estilo neoclásico, con vano adintelado y frontón triangular, solución que rompe deliberadamente con el lenguaje gótico del resto y que es la que percibe primero quien llega al espacio. Las puertas laterales, como se ha señalado, habían sido restauradas por Juan de Pobes en 1663.
La fuente de Santa María
El centro de la plaza lo ocupa una fuente monumental de carácter ornamental compuesta por un pilón octogonal sobre basamento escalonado, dos tazas superpuestas y un remate con la imagen de la Virgen con el Niño, que da nombre a la fuente y al conjunto de la plaza.
La obra que hoy se conserva corresponde a la reforma del siglo XVII y se atribuye al escultor montañés Clemente de Quintana. Las fuentes consultadas presentan una horquilla entre 1660, fecha que algunas dan a la reforma integral y al traslado al centro de la plaza, y 1663, fecha que figura en las piezas escultóricas catalogadas y en la reforma urbana del espacio.
El material documentado es la piedra caliza con núcleo de plomo en los elementos que canalizan el agua. En la taza baja se disponen cuatro cabezas de delfín de tratamiento marcadamente fiero, con dientes afilados y cresta entre los ojos, acompañadas de figuras humanas montadas sobre criaturas acuáticas que sostienen los caños.
La imagen que remata el conjunto no es la del siglo XVII: fue tallada por Fortunato Julián en 1937, tras las pérdidas acumuladas por el desgaste y por las intervenciones del siglo XIX. Entre las actuaciones posteriores documentadas figuran las sustituciones de elementos ornamentales de las décadas de 1960 y 1990, la restauración integral de 1996-1998 y, tras una etapa de desprendimientos continuados iniciada hacia 2010, la restauración de 2019, ejecutada por la empresa Rehabilitaciones Aibur con un presupuesto de 64.238 euros y supervisada por el Museo de Burgos mediante estudio artístico y arqueológico.
Una de las cabezas de delfín originales, fechada en 1663 y atribuida a Quintana, se conserva hoy en el Museo de Burgos: fue retirada probablemente en la intervención de 1998, sustituida en la fuente por una réplica, e ingresó en el museo años después por donación de un particular.
La casa de la imprenta de Fadrique de Basilea
En el nivel superior del conjunto, sobre el muro de contención y frente a la catedral, se sitúa el edificio que hoy ocupa el Mesón del Cid. En ese emplazamiento estuvo el taller del impresor Fadrique de Basilea, formado en la ciudad suiza de Basilea junto a Michael Wenssler y activo en Burgos entre 1484 y 1517. A él se debe la introducción de la imprenta en Burgos.
Según la documentación turística municipal, de esas prensas salió la primera edición conocida de La Celestina, en 1499. Debe advertirse que la datación de esa edición es objeto de discusión entre especialistas y que aquí se consigna tal como la recoge la fuente citada, sin darla por cerrada.
Del taller no se conserva nada en funcionamiento: el inmueble tiene hoy uso hostelero y la vinculación es de emplazamiento histórico, no de conservación material de la imprenta.
Protección patrimonial y régimen de tutela
No se ha localizado una declaración individual de Bien de Interés Cultural referida a la plaza como tal, ni se ha podido contrastar la fecha de la declaración de conjunto histórico del casco antiguo de Burgos, por lo que ese dato se omite deliberadamente antes que consignarlo sin verificación.
Lo que sí está documentado es la tutela efectiva que se ejerce sobre los elementos de la plaza. La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de Castilla y León intervino en 2015 en el criterio de restauración de la fuente, rechazando la propuesta municipal de sustituir los elementos deteriorados y ordenando en su lugar la rehabilitación de las piezas dañadas. En esa misma tramitación, el Ayuntamiento cursó la solicitud de subvención por la línea del Ministerio de Cultura destinada a bienes declarados Patrimonio Mundial, condición que en este entorno deriva de la inscripción de la catedral de Burgos en la Lista de la UNESCO en 1984, con el número de referencia 316. La protección genérica aplicable es la de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español.
Emplazamiento, orientación y datos de localización
La plaza se sitúa en el flanco occidental de la catedral, en el sector norte del casco histórico, sobre la ladera que asciende hacia el castillo. Las coordenadas del punto son 42,340377 de latitud norte y -3,704923 de longitud.
Su perímetro queda definido por cuatro frentes de carácter muy distinto: el frente catedralicio, con la fachada occidental y su antepecho calado; el frente residencial, con edificación de viviendas rematada en galerías acristaladas y locales comerciales en planta baja; el muro de contención de la calle Fernán González, coronado por balaustrada y resuelto con escalinata de comunicación entre niveles; y el costado ocupado por dependencias anejas al templo.
La orientación tiene consecuencia directa sobre la observación del conjunto: al tratarse de la fachada de poniente, el frente catedralicio y la plaza que lo precede permanecen a la sombra durante las primeras horas del día y reciben la luz directa en la segunda mitad de la jornada. El espacio es peatonal y de acceso libre, sin control de horario ni de aforo, y cuenta con iluminación monumental nocturna sobre la fachada y la fuente.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
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Plaza de Santa María - Burgos - Castilla y León
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