
Calle San Francisco

Calle San Francisco
- Acceso libre, todos los días, sin horario de cierre.
Todavía no hay fotos de viajeros para este punto de interés.
¿Has estado aquí? Sube tu foto.
Valorar Calle San Francisco
Para dejar tu valoración tienes que registrarte gratis (o iniciar sesión si ya tienes cuenta).
Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónSube una foto de Calle San Francisco
Para subir una foto tienes que registrarte gratis (o iniciar sesión si ya tienes cuenta).
Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónLa calle San Francisco no es una calle bonita. Es una cuesta del borde norte de Burgos, con bloques de pisos, coches aparcados y la ladera del cerro asomando al fondo. Y sin embargo, en pocos metros tiene dos conventos: uno en ruinas y otro en pie.
Esto fue, durante siglos, el frente monástico de la ciudad por el norte: el sitio donde se instalaban las órdenes religiosas, siempre extramuros, siempre a las afueras. Hoy queda poco, pero lo que queda es de primera.
¿Por qué se llama calle San Francisco?
Por el convento de San Francisco, que estuvo aquí desde 1226 y que fue uno de los grandes de Burgos. Lo tiene todo para dar nombre a una calle: fundación legendaria atribuida a San Francisco de Asís, archivo de los Reyes Católicos y siglos de historia.
Y aquí está la ironía: del convento que da nombre a la calle solo queda un muro. Lo arrasaron en la Guerra de la Independencia, lo remataron la desamortización y un siglo largo de cuartel, y en los años ochenta explanaron el solar.
Mientras tanto, el otro convento de la calle sigue en pie, entero y en uso. Es el Convento de la Santísima Trinidad, con su portada gótica, y hoy se entra por ella a diario. La calle lleva el nombre del que se cayó, no el del que aguantó.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar la calle San Francisco?
La calle en sí, cinco minutos: es una cuesta y no hay mucho que mirar entre un convento y otro.
Pero no vengas por la calle, ven por lo que hay en ella. Con las ruinas de San Francisco y la Trinidad, y si pillas esta última abierta, te plantas fácilmente en hora y media. Es una de esas calles que no son el destino, son el índice.
¿Qué curiosidad esconde la calle San Francisco?
Que los dos conventos de esta calle están aquí por culpa el uno del otro.
Los franciscanos empezaron arriba, en la ermita de San Miguel, en lo alto del cerro. Aquello era inviable: sin agua, batido por el viento, lejos de todo y de difícil acceso. Así que decidieron bajar.
¿Y quién les dio el terreno? Los trinitarios, que ya estaban instalados aquí abajo. En 1226 les cedieron el suelo —con dinero añadido de un tal Pedro Díaz de Orense— y los franciscanos se mudaron al lado.
Por eso los dos conventos son vecinos: no se juntaron por casualidad, sino porque uno invitó al otro. Ocho siglos después, lo que queda de aquella operación son un muro con rosetón y una fachada gótica con un cartel de Cáritas, a cien metros el uno del otro.
Un apunte más, de los que no se pueden cerrar: las fuentes dicen que los franciscanos se instalaron junto al camino de Laredo, la vieja salida de Burgos hacia la costa. Es muy probable que esa ruta pasara por donde hoy pisas, pero no lo hemos podido confirmar y preferimos no dártelo por seguro.
¿Qué se puede ver hoy en la calle San Francisco?
Seamos claros: casi todo lo que hay en esta calle es del siglo XX, y no hay que esperar un conjunto histórico. Lo que merece la pena son dos cosas, y están muy cerca:
- Las Ruinas del Convento de San Francisco: un muro enorme con un rosetón de estrella de seis puntas, encajado entre bloques de pisos. Se ve desde la calle, el recinto está cerrado con verja.
- El Convento de la Santísima Trinidad: fachada gótica con tímpano esculpido, rosetón y escudos. Este sí se puede visitar por dentro, y conviene.
Y una cosa menor que tiene su gracia: los dos conventos tienen nido de cigüeñas en lo más alto. Es el único vecino que les ha quedado de toda la vida.
¿Es esta la calle del convento de San Francisco o del de la Santísima Trinidad?
De los dos, y por eso se lía tanta gente. Vale la pena dejarlo claro:
- El convento de San Francisco le da el nombre a la calle, pero está en ruinas. De él solo queda un muro.
- El convento de la Santísima Trinidad está en pie, también en esta calle, y es el edificio grande con portada gótica y el cartel de Cáritas en la puerta.
Dicho de otro modo: si ves un edificio entero, es la Trinidad; si ves un muro solo, es San Francisco. Y si lo que buscabas eran las Trinitarias, que son monjas, esas ni siquiera están en esta calle: están en la plaza de Santa Teresa, en otro barrio.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
La calle San Francisco es una vía pública del borde septentrional de Burgos, situada extramuros del recinto amurallado histórico, en la falda del cerro de San Miguel y con trazado en pendiente. Carece de valor arquitectónico propio: su edificación es mayoritariamente residencial del siglo XX. Su interés documental deriva por completo de dos circunstancias: alberga los dos establecimientos conventuales del frente norte de la ciudad —el Convento de la Santísima Trinidad, conservado y en uso, y las Ruinas del Convento de San Francisco, de las que subsiste un único lienzo de muro—, y su topónimo remite precisamente al segundo, es decir, al que no se conserva.
Esta ficha señala y no describe los dos conventos, que cuentan con ficha propia en este portal. Lo que aquí se trata es exclusivamente lo que corresponde a la vía: su denominación, su papel como eje del conjunto monástico, su caracterización física y las cuestiones abiertas sobre su trazado.
El topónimo y la paradoja de la denominación
La vía toma su nombre del convento franciscano establecido en este emplazamiento desde 1226, una de las casas religiosas de mayor relevancia histórica de Burgos: fue sede del archivo de los Reyes Católicos y en ella se elaboraron las Leyes de Burgos de 1512.
La denominación resulta, sin embargo, paradójica en términos de lo conservado. El convento que da nombre a la calle fue arrasado durante la Guerra de la Independencia, enajenado en la desamortización de 1836, destinado después a usos militares durante más de un siglo y finalmente explanado en los años ochenta del siglo XX. De él solo subsiste un lienzo de muro. En la misma vía, en cambio, se conserva íntegro y en uso el Convento de la Santísima Trinidad, que no da nombre a ninguna calle del entorno.
No consta la fecha de adopción del topónimo ni si la vía recibió alguna denominación anterior. Tampoco se ha localizado panel cerámico municipal del callejero histórico en esta calle, a diferencia de lo que ocurre en otras vías del casco, lo que priva a la ficha de la fuente in situ que habitualmente resuelve estas cuestiones.
El frente monástico septentrional y la cesión de 1226
La calle constituye el eje físico de lo que fue el frente monástico norte de Burgos: el sector, siempre fuera de las murallas, en que se establecieron las órdenes religiosas que no tenían cabida dentro del recinto. Las fuentes describen el emplazamiento como «arrimado a la Ciudad, pero separado del ruido, fuera de las murallas», fórmula que resume con precisión la lógica de implantación de la zona.
El hecho documentado que explica la concentración de ambos conventos en una misma vía, y que constituye el dato de mayor valor de esta ficha, es la cesión de terrenos de 1226:
- Los franciscanos ocupaban desde su llegada la ermita de San Miguel, en lo alto del cerro. Las fuentes describen aquel emplazamiento como inviable: de difícil acceso, azotado por el viento, sin agua, aislado del vecindario y rodeado de vegetación.
- En 1226 decidieron el traslado a la falda del cerro, y fueron los trinitarios, ya establecidos en el lugar, quienes cedieron los terrenos.
- La operación se completó con la aportación económica de Pedro Díaz de Orense.
La consecuencia urbanística es directa y conviene dejarla consignada: la vecindad de los dos conventos no es casual, sino el resultado de una cesión documentada entre comunidades religiosas. El convento de San Francisco está donde está porque el de la Trinidad le proporcionó el suelo, y la calle que hoy los enlaza es el trazado que quedó entre ambos.
La ermita de San Miguel, punto de partida de aquel traslado, fue derribada en 1812 al instalarse en el cerro baterías de artillería contra el castillo de Burgos. No queda de ella resto alguno.
Una cuestión abierta: el camino de Laredo
El estudio monográfico sobre el convento franciscano precisa que el emplazamiento elegido en 1226 se encontraba junto al camino de Laredo, la salida histórica de Burgos hacia la costa cantábrica, en el paraje denominado «los Bayllos menores», hoy los Vadillos.
De ello se sigue una hipótesis razonable: que la actual calle San Francisco discurra sobre el trazado de aquel camino, o al menos lo siga en parte. La posición, la orientación y la pendiente hacia el norte resultan coherentes con una vía de salida de la ciudad en esa dirección.
Esta ficha no lo afirma. No se ha localizado ninguna fuente que identifique expresamente la calle actual con el camino histórico, y la correspondencia entre un camino medieval y una calle contemporánea nunca puede presumirse: los trazados se rectifican, se desplazan y se fragmentan. La cuestión se consigna como línea de investigación abierta, resoluble mediante cartografía histórica o documentación de archivo.
Caracterización del viario, la edificación y los accesos
La vía discurre en pendiente ascendente hacia el norte, en dirección a la ladera del cerro, con calzada rodada, aparcamiento en línea y aceras estrechas. Su carácter es el de una calle de borde: no es peatonal y no forma parte del ámbito peatonalizado del centro.
La edificación responde a dos realidades superpuestas:
- Edificación residencial del siglo XX, en bloque abierto y de varias alturas, que ocupa la mayor parte de los frentes y que procede en buena medida de la urbanización del solar conventual franciscano como área residencial en 1988.
- Dos frentes históricos: el del Convento de la Santísima Trinidad, con fachada de iglesia gótica y ala conventual de sillería y tres plantas, y el lienzo superviviente de la iglesia del convento de San Francisco.
Sobre la numeración y los accesos, los datos documentados son los siguientes:
- El Convento de la Santísima Trinidad tiene su acceso en el número 8, por la propia portada gótica, y la Sala Venerables figura con dirección en el número 8 bis.
- Las Ruinas del Convento de San Francisco cuentan con puertas metálicas de cierre, instaladas en la consolidación reciente, que dan a esta calle y a la calle Azorín. El recinto permanece cerrado y la visita se resuelve desde el exterior.
- La Sala Capitular del conjunto trinitario tiene acceso independiente por el Parque del Doctor Vara, y no por esta vía.
No se han localizado la longitud oficial de la calle, su numeración completa ni documentación sobre su urbanización. Se registra, como descripción de campo, la presencia de nidos de cigüeña sobre la coronación de ambos edificios conventuales.
Posición respecto del recinto histórico y lagunas documentales
La calle se sitúa fuera del recinto amurallado y, por su posición, también al norte del perímetro peatonal con que el Ayuntamiento delimita hoy el ámbito central de la ciudad, cuyo límite septentrional es la calle Francisco de Salinas.
Su inclusión en el ámbito que este portal trata como casco histórico no responde, por tanto, a un criterio perimetral, sino a la entidad de los elementos que contiene: se trata de una vía que alberga dos conjuntos conventuales de relevancia histórica, uno de ellos visitable. El criterio es el mismo que se aplica a la orilla meridional del río, igualmente extramuros y tratada en este portal.
No se ha localizado declaración de protección patrimonial referida a la vía como conjunto. La catalogación existente en ella afecta, en su caso, a los inmuebles conventuales y se trata en sus respectivas fichas.
Las cuestiones que esta ficha deja expresamente abiertas son:
- La identificación de la calle con el camino de Laredo, o la determinación del trazado real de aquella ruta.
- La fecha de adopción del topónimo y la existencia de denominaciones anteriores.
- La longitud, la numeración completa y la fecha de urbanización de la vía.
- La existencia de panel cerámico municipal del callejero histórico, no localizado.
- El alcance exacto de la operación residencial de 1988 y su relación con el trazado actual de la calle.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
Todavía no hay otros puntos de interés a menos de 10 km de aquí.
No hay más puntos registrados en esta unidad geográfica todavía.
Todavía no hay vídeos.
Todavía no hay fotos de viajeros para este punto de interés. Sé el primero en subir una.
Todavía no hay PDFs.
Todavía no hay opiniones de viajeros para este lugar.









































