
Casa de Mercurio

Casa de Mercurio
- Acceso libre, todos los días, sin horario de cierre.
Casa de Mercurio
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Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónEn un lado de la Plaza Mayor, metida entre dos casas corrientes y más estrecha que ninguna de las dos, hay una fachada que no se parece a nada de lo que tiene alrededor: ladrillo rojo, piedra blanca, columnas con capiteles de flores y balcones de forja. Y arriba del todo, dentro de un óculo, una cabeza con casco mirando hacia la plaza.
Es la Casa de Mercurio, y lo mejor que tiene es que nadie sabe con certeza a quién está mirando.
Lo imprescindible: ¿Qué no te puedes perder?
Es una fachada estrecha y hay que mirarla de abajo arriba. Estos son los cuatro puntos:
- El medallón de la cabeza: corona la fachada, dentro de un óculo de piedra, con un casco del que salen unas formas curvas que han dado para tres teorías distintas. Es el motivo del nombre y lo que hay que mirar con calma.
- Los capiteles floridos: las columnas que enmarcan los balcones centrales no llevan hojas de acanto clásicas, sino ramos de flores talladas en piedra, muy abultadas, casi desbordándose. Es lo más modernista del edificio.
- Los balcones de forja: curvos los del piso principal, rectos los del inferior, y todos con el mismo motivo repetido: una estrella o roseta de hierro dentro de un círculo. Fíjate porque se repite por toda la fachada.
- El árbol de piedra: justo debajo del medallón hay un relieve con una rama florida que sube por el muro. Pasa inadvertido porque la cabeza se lleva toda la atención.
¿A quién representa la cabeza de la Casa de Mercurio?
Aquí está la gracia del edificio: no se sabe. Y no es que nosotros no lo sepamos: es que ni los documentos ni los planos del arquitecto lo aclaran. Se manejan tres lecturas, y las tres tienen partidarios.
- Mercurio, el dios romano del comercio. Es la lectura más repetida y la que da nombre a la casa, por el casco alado y porque el edificio está en la plaza del comercio de la ciudad. Para un edificio levantado en una plaza de mercado, tiene todo el sentido del mundo.
- Un vikingo. Es el apodo popular, y viene de que esas formas del casco parecen cuernos vistas desde abajo. Los que lo han estudiado dicen que son alas, no cuernos, pero el nombre se quedó.
- Minerva, o una Atenea alada. Se propone por los rasgos del rostro, que muchos ven femeninos, y encajaría igual de bien con el casco.
Lo honesto es decírtelo así y que juzgues tú. Acércate, mira el casco y mira la cara. Es de los pocos sitios de Burgos donde tu opinión vale tanto como la de cualquiera.
¿Quién construyó la Casa de Mercurio y cuándo?
El proyecto es de 1907 y lo firmó el arquitecto Lampérez Romea, que por entonces ya era un nombre conocido en la ciudad: había trabajado en restauraciones de la Catedral y en el Colegio de las Hijas de la Caridad.
Lo encargaron dos hermanas, Magdalena y Concepción Blanco Bohigas, y lo levantaron los hermanos Manero, que se anunciaban en la prensa de la época como «Constructores de Edificios».
El estilo es modernismo con toques neobarrocos en la parte alta, y ahí está su valor: el modernismo es rarísimo en Burgos. En una ciudad de piedra gótica y de miradores de madera, esta fachada de ladrillo rojo con flores de piedra es una excepción, y por eso llama tanto la atención.
No todo el mundo la recibió bien, por cierto. Hubo quien criticó su altura y su diseño por desentonar con el conjunto de la Plaza Mayor. Mírala al lado de sus vecinas y entenderás el debate: sigue sin parecerse a ninguna.
¿Se puede entrar en la Casa de Mercurio?
No. Son viviendas particulares, y desde su rehabilitación en 2010 el edificio está dividido en apartamentos. No hay visita, ni portal abierto, ni nada que ver dentro.
La buena noticia es que no hace falta: todo el interés está en la fachada y se ve entera desde la plaza, sin entrar en ningún sitio y sin pagar nada. Lo único que necesitas es separarte unos metros y levantar la vista, porque pegado al edificio no se ve ni el medallón.
¿Cuánto tiempo se necesita para ver la Casa de Mercurio?
Cinco minutos, y son cinco minutos de mirar hacia arriba. No hay recorrido ni interior: es una fachada, se ve desde la plaza y ya está.
Lo que sí merece la pena es hacerlo en dos tiempos. Primero desde lejos, desde el centro de la plaza, para ver el conjunto y entender lo estrecha que es. Y después de cerca, pegado a la acera de enfrente, para los capiteles y la cabeza. Si puedes, llévate el zoom del móvil preparado: el medallón está alto y a simple vista se pierden todos los detalles.
¿Qué curiosidad o leyenda esconde la Casa de Mercurio?
Que la cabeza que hay puesta no es la que el arquitecto dibujó.
En el Archivo Municipal de Burgos se conserva el boceto del proyecto original, y la figura que aparece en el dibujo es distinta: de rasgos más femeninos y con un tocado floral que no se parece al casco actual. Alguien cambió de idea entre el papel y la piedra.
Y aquí viene lo que convierte el detalle en un misterio de verdad: no fue una sustitución posterior. Las fotografías antiguas del edificio ya muestran la cabeza que ves hoy, así que el cambio se hizo durante la obra, no después. Se desconoce por completo el motivo.
Dicho de otra manera: hay un edificio en la Plaza Mayor de Burgos que lleva más de un siglo llamándose por una figura que no es la que estaba proyectada, que nadie ha identificado con seguridad y de la que no se sabe quién decidió cambiarla. Tres incógnitas en una sola piedra.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
La Casa de Mercurio es un edificio residencial entre medianeras situado en la Plaza Mayor de Burgos, número 16, cuyo proyecto está fechado en 1907 y atribuido al arquitecto Vicente Lampérez y Romea. Responde a un lenguaje modernista con elementos neobarrocos concentrados en su cuerpo alto, y constituye una de las escasas muestras de esa corriente en la ciudad, circunstancia que por sí sola explica su singularidad en un conjunto urbano dominado por la arquitectura de sillería y los miradores acristalados. Su denominación popular procede de un medallón escultórico que corona la fachada, cuya identificación iconográfica no está establecida y sobre el que existe además una discrepancia documentada entre el proyecto dibujado y la obra ejecutada.
Debe hacerse una advertencia metodológica desde el principio: el inmueble es propiedad privada y está habitado. Esta ficha se limita por tanto a lo que es de dominio público —la fachada visible desde la plaza, la documentación histórica y la bibliografía—, y no describe accesos, portal, distribución ni ningún elemento interior.
Autoría, promoción y cronología del proyecto
La atribución del proyecto a Vicente Lampérez y Romea (1861-1923) es coincidente en las fuentes locales consultadas, que lo citan habitualmente como «Lampérez Romea». Se trata de una figura mayor de la arquitectura española de su tiempo, vinculada a Burgos de forma prolongada: la investigación universitaria sitúa esa relación entre 1887 y 1918, dedicada principalmente a la conservación y el mantenimiento de la Catedral. Durante ese mismo periodo, y este es el dato que explica la existencia de un edificio como este, el arquitecto aceptó encargos de particulares para proyectar edificios residenciales en la ciudad.
Ese contexto es relevante para interpretar la obra: no se trata de un arquitecto modernista haciendo lo que acostumbraba, sino de un restaurador historicista, conocido sobre todo por su trabajo en arquitectura medieval, firmando una fachada de lenguaje contemporáneo. La rareza del modernismo en Burgos y la trayectoria del autor apuntan en la misma dirección: el edificio es una excepción por partida doble.
Sobre la promoción existe una divergencia entre las fuentes que conviene exponer, porque afecta a quién encargó la obra:
- Una fuente de divulgación cultural local atribuye la promoción a las hermanas Magdalena y Concepción Blanco Bohigas, y sitúa a los hermanos Manero como constructores, empresa que se anunciaba en la época como «Constructores de Edificios».
- Un repertorio local coincide en lo esencial, citando a la propiedad como las hermanas De Blanco y Bohigas y confirmando a los hermanos Manero en la ejecución material.
Las dos coinciden, por tanto, en separar la propiedad promotora de la empresa constructora, y las dos fechan el proyecto en 1907.
Procede consignar aquí una línea de investigación abierta, por su posible relación con lo anterior y porque esta ficha no está en condiciones de resolverla. Existe un estudio académico específico —comunicación presentada al XXII Congreso Nacional de Historia del Arte, celebrado en Burgos en 2018 y publicado por la Universidad de Burgos en 2019— titulado «El proyecto de inmueble de Vicente Lampérez y Romea para los hermanos Manero y Zamora en la ciudad de Burgos», cuya autora es Ángela Pereda López. Su resumen documenta que en 1906 los hermanos Alejo y Pablo Manero y Zamora encargaron a Lampérez un edificio en un solar de la calle del Progreso, hoy número 18.
Esta ficha no afirma que se trate del mismo inmueble. El emplazamiento consignado en el estudio es otro y la fecha difiere en un año, pero la coincidencia del arquitecto, del apellido de los Manero y del marco cronológico es suficiente para que la cuestión deba quedar planteada y no silenciada. La relación entre ambos proyectos —si son el mismo edificio con un cambio de denominación viaria, o dos encargos distintos del mismo cliente al mismo arquitecto— no se ha verificado y solo puede resolverse consultando el texto completo del estudio.
El medallón y el estado de la cuestión sobre la figura representada
El elemento que da nombre al edificio es un busto escultórico en piedra alojado en un óculo circular que preside el eje central del cuerpo alto de la fachada. Representa una cabeza masculina o femenina —el punto está en discusión— tocada con un casco del que arrancan sendas formas curvas a ambos lados, con cabellera rizada y lo que parece una diadema o guirnalda floral sobre la frente. Bajo el busto se desarrolla un relieve vegetal de rama florida.
La identificación no está resuelta, y la ausencia es de origen documental, no interpretativo: las fuentes coinciden en que ni la documentación conservada ni los planos del arquitecto aclaran a quién representa la figura. Se manejan tres lecturas:
- Mercurio. Es la lectura dominante y la que ha fijado el nombre del edificio. Se apoya en dos argumentos: la interpretación de las formas del casco como alas, atributo canónico del dios, y el emplazamiento en la plaza del comercio de la ciudad, coherente con su condición de divinidad mercantil.
- Un vikingo. Es un apodo popular, no una propuesta iconográfica. Nace de la lectura de esas mismas formas como cuernos, percepción favorecida por la altura a la que se encuentra la pieza. Las fuentes consultadas señalan expresamente que se trata de alas.
- Minerva, o una Atenea Niké alada. Se sustenta en los rasgos del rostro, que diversos observadores consideran femeninos, y resulta igualmente compatible con el casco.
Esta ficha no adopta ninguna de las tres. La denominación del punto de interés en el portal conserva la forma popular consolidada, pero ello no constituye una toma de posición iconográfica.
La divergencia entre el proyecto dibujado y la obra ejecutada
El dato documentalmente más relevante del inmueble, y el que diferencia este caso de una simple incógnita iconográfica, es que la figura hoy instalada no coincide con la del proyecto.
Se conserva en el Archivo Municipal de Burgos el boceto del proyecto original, en el que la escultura prevista presenta rasgos más acusadamente femeninos y un tocado floral de diseño distinto al casco que finalmente se labró.
La consecuencia de ese hallazgo depende por completo de un segundo dato, que es el que lo convierte en una cuestión abierta y no en una simple reforma posterior: las fotografías de época del edificio muestran ya la escultura actual. De ello se sigue que:
- No hubo sustitución posterior de una pieza por otra.
- El cambio se produjo, por tanto, entre la redacción del proyecto y su ejecución material.
- Se desconoce el motivo del cambio, y tampoco consta quién lo decidió: el arquitecto, la propiedad promotora o la empresa constructora.
Esa triple indeterminación —figura no identificada, figura distinta de la proyectada y autoría del cambio desconocida— constituye el núcleo documental del edificio y la razón por la que mantiene interés bibliográfico más de un siglo después.
Descripción de la fachada
La descripción se limita al paramento visible desde el espacio público, conforme a la advertencia inicial, y procede de la combinación de las fuentes consultadas con la lectura directa del material fotográfico.
Los materiales son los tres que las fuentes coinciden en señalar y que la observación confirma: piedra para los elementos estructurales y ornamentales, ladrillo rojo visto para los paños, y forja de hierro en los antepechos. El contraste cromático entre la piedra clara y el ladrillo es el recurso compositivo dominante y lo que separa visualmente al edificio de sus medianeras.
Los elementos ornamentales identificables son los siguientes:
- Columnas adosadas de fuste liso flanqueando el hueco central del piso principal, con capiteles de decoración floral de talla muy abultada, resueltos como ramos y no como el acanto clásico. Son el elemento más netamente modernista del conjunto.
- Balcones de planta curva en el piso principal, sobre ménsulas de piedra, y balcones de planta recta en el inferior.
- Antepechos de forja con un motivo repetido en toda la fachada: una estrella o roseta radiada inscrita en un círculo.
- Guirnaldas y frisos vegetales de piedra a la altura del cuerpo alto, y discos y motivos geométricos de inspiración secesionista en los paños laterales.
- Cornisa muy volada de remate.
Sobre el número de plantas las fuentes no coinciden: una indica cuatro plantas y cubierta y otra cinco plantas; una de ellas aporta además una dimensión aproximada de fachada de unos 7 por 20 metros. El recuento sobre el material fotográfico disponible arroja planta baja y cuatro alturas, lectura que conciliaría ambas versiones según se compute o no la planta baja, pero que es una observación y no un dato documentado, por lo que la discrepancia se mantiene abierta.
La estrechez del frente es un rasgo determinante de la composición: el edificio concentra toda su ornamentación en un eje central único, solución obligada por la escasa anchura del solar y responsable del efecto de verticalidad que lo distingue en la plaza.
Uso actual, intervenciones y protección
El inmueble fue objeto de una rehabilitación concluida en 2010 que lo destinó a apartamentos. No se ha localizado documentación sobre el alcance de esa intervención, su proyecto ni su dirección facultativa, ni sobre actuaciones anteriores.
Las fuentes recogen además una controversia estética relativa al edificio: parte del medio arquitectónico burgalés ha cuestionado su altura y su diseño por su encaje en el conjunto de la Plaza Mayor, en relación con el Casino de Burgos y con el edificio de los almacenes Campo. Se consigna como dato de recepción crítica y no como valoración de esta ficha.
No se ha localizado documentación que acredite figura alguna de protección patrimonial individualizada sobre el inmueble. La protección aplicable sería, en su caso, la derivada del planeamiento del conjunto histórico.
Lagunas documentales y líneas de investigación
Quedan pendientes de consulta documental los siguientes extremos, ordenados por su capacidad de resolver el expediente:
- El texto completo del estudio de Ángela Pereda López (Universidad de Burgos, 2019). Es la vía más prometedora: permitiría establecer si el proyecto de 1906 para los Manero y Zamora en la calle del Progreso es o no este mismo inmueble, y aclarar de paso la promoción.
- El expediente municipal de obra y el boceto conservado en el Archivo Municipal de Burgos, que es la única pieza que documenta la figura proyectada.
- El motivo y la autoría del cambio de la escultura entre proyecto y obra.
- El número exacto de plantas y las dimensiones reales de la fachada.
- La autoría material de la escultura del medallón y de los capiteles, de la que no consta ningún nombre.
- El proyecto y la dirección de la rehabilitación de 2010.
- El uso actual de la planta baja, no determinado en el material disponible.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
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La casa de Mercurio
Publicado el 23/02/2022
Calidad: HD
Subtítulos: no
Idioma: EspañolDuración: 1:10
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