
Estatua de Alonso el Onceno, el del Salado

Estatua de Alonso el Onceno, el del Salado
- Acceso libre, todos los días, sin horario de cierre.
Todavía no hay fotos de viajeros para este punto de interés.
¿Has estado aquí? Sube tu foto.
Valorar Estatua de Alonso el Onceno, el del Salado
Para dejar tu valoración tienes que registrarte gratis (o iniciar sesión si ya tienes cuenta).
Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónSube una foto de Estatua de Alonso el Onceno, el del Salado
Para subir una foto tienes que registrarte gratis (o iniciar sesión si ya tienes cuenta).
Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónBarba poblada, bastón de mando en una mano y un escudo con un rostro esculpido en la otra: la estatua de Alonso el Onceno, el del Salado, es la de Alfonso XI de Castilla, uno de los reyes guerreros de la Edad Media. Forma parte de los Cuatro Reyes del Espolón de Burgos en el lado del conjunto más próximo al Ayuntamiento, con los edificios de miradores del paseo como telón de fondo.
Lo imprescindible: ¿Qué no te puedes perder?
Merece la pena rodear el pedestal y fijarse en tres detalles:
- La inscripción: «Alonso el Onceno, el del Salado». Es el nombre de Alfonso XI escrito a la antigua, con la forma castiza «Alonso» y el ordinal «Onceno».
- El escudo con el rostro: apoyado junto a su pierna, lleva esculpida una cabeza de perfil, uno de los detalles más originales de todo el conjunto.
- El bastón de mando: la pieza oscura que sostiene en la mano derecha es de metal y contrasta con la piedra blanca de la figura.
¿Cuánto tiempo se necesita para ver la estatua de Alonso el Onceno?
Con cinco minutos tienes para leer la inscripción, rodear el pedestal y hacer la foto. Lo lógico es verla junto a sus tres compañeros de los Cuatro Reyes: el conjunto entero se recorre en un cuarto de hora.
¿Qué curiosidad esconde la estatua de Alonso el Onceno, el del Salado?
Que su apodo es el recuerdo de una de las batallas más importantes de la Reconquista. En la batalla del Salado, en 1340, junto al río de ese nombre cerca de Tarifa, Alfonso XI y su suegro, el rey de Portugal, derrotaron a un enorme ejército de benimerines y granadinos. Fue la última gran invasión desde el norte de África, y después de aquella victoria no hubo otra.
Y otra curiosidad con sabor burgalés: Alfonso XI se hizo coronar en el monasterio de Las Huelgas de Burgos, y cuenta la tradición que se colocó la corona él mismo, sin dejar que nadie lo hiciera por él. Murió en 1350 durante el asedio de Gibraltar, víctima de la peste negra.
¿Por qué pone «Alonso» y no «Alfonso» en la estatua?
Porque son el mismo nombre. En el castellano de siglos pasados Alonso y Alfonso se usaban indistintamente, y quien grabó el pedestal eligió la forma más castiza, igual que escribió «Onceno» en lugar de «XI». Así que no busques a otro rey: el «Alonso el Onceno» del Espolón es el Alfonso XI de los libros de historia.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
Datos de la ruta
- Perfil: Todos
La estatua de Alonso el Onceno, el del Salado, es una escultura exenta de bulto redondo en piedra caliza, de estilo barroco tardío, que representa al rey Alfonso XI de Castilla (1311-1350). Pertenece a la serie de reyes del Palacio Real de Madrid, labrada a mediados del siglo XVIII, y es una de las cuatro figuras del conjunto conocido como los Cuatro Reyes, en el centro del Paseo del Espolón de Burgos, frente a la Casa Consistorial. Su pedestal la identifica con la inscripción «Alonso el Onceno, el del Salado», que emplea la forma antigua del nombre del monarca.
Historia y cronología
La figura procede del programa escultórico concebido para coronar la cornisa y la balaustrada del Palacio Real de Madrid, cuya nómina de monarcas elaboró el benedictino fray Martín Sarmiento. Las estatuas se labraron principalmente entre 1750 y 1753, durante el reinado de Fernando VI, bajo la dirección de los escultores de corte Juan Domingo Olivieri y Felipe de Castro, que repartieron el trabajo entre numerosos escultores. En el reinado de Carlos III se renunció a instalarlas de forma permanente en lo alto del edificio y se dispersaron por Madrid y por diversas ciudades.
Según la lápida latina de 1870 conservada en la misma explanada, la estatua formó parte de las cuatro esculturas donadas por Carlos III al concejo de Burgos, donación que diversas fuentes fechan en 1788. La ciudad las colocó en el paseo en 1797, según la lápida, o en 1795, según otras fuentes, formando un cuadro frente a las Casas Consistoriales. Alfonso XI es, con Fernán González y Enrique III, una de las tres figuras de aquel primer envío que siguen ocupando hoy el cuadro central.
La prensa local atribuyó en 2011 esta figura al escultor Felipe Boistou, activo en el programa del Palacio Real. La atribución no se ha podido contrastar con el catálogo de la serie y debe tomarse con reserva.
- 1750-1753: labra de la serie de reyes del Palacio Real.
- 1788: donación de cuatro estatuas por Carlos III a Burgos, según diversas fuentes.
- 1797: colocación en el Espolón, según la lápida (1795 según otras fuentes).
- 1870: lápida de agradecimiento a Carlos III e Isabel II en la explanada.
- 2011: limpieza y restauración superficial de las ocho estatuas del paseo.
Descripción e iconografía
El monarca aparece de pie, en actitud serena y frontal, con el peso repartido y la cabeza ligeramente girada. Como el resto de la serie, la talla está pensada para una visión lejana, con volúmenes amplios y rasgos simplificados. Las estatuas del programa superan por lo general los dos metros y medio de altura; no se han localizado las medidas concretas de esta pieza. Sus elementos principales son:
- Cabeza descubierta, sin corona, con cabello largo ondulado, bigote y barba poblada.
- Manto con esclavina de superficie punteada, que puede interpretarse como imitación de armiño, abrochado a los hombros y caído por la espalda hasta los pies.
- Coraza con decoración de botones o tachuelas, ceñida por una banda anudada en la cintura cuyos extremos cuelgan sobre el vientre.
- Faldón rematado en flecos, calzas y botas altas.
- En la mano derecha, un bastón de mando de metal oscuro; no se ha podido determinar si es original o una reposición.
- La mano izquierda descansa sobre el borde de un escudo apoyado en el suelo, decorado con una cabeza de perfil en relieve, al parecer laureada. Junto a la base aparece otra cabeza tallada, recurso habitual de la serie para expresar la victoria del personaje.
La indumentaria mezcla elementos de distintas épocas, sin intención de reconstruir el atuendo de un rey del siglo XIV, siguiendo el repertorio heroico convencional de la serie. La figura descansa sobre un plinto con la inscripción, y este sobre un pedestal de sillería con basamento moldurado y cornisa, para el que diversas fuentes indican el uso de piedra de Hontoria.
Epigrafía y personaje representado
El frente del plinto lleva grabada en capitales la inscripción ALONSO EL ONCENO / EL DEL SALADO. Emplea dos formas arcaizantes: Alonso, variante tradicional de Alfonso de uso general en el castellano medieval y moderno, y el ordinal Onceno por undécimo. El sobrenombre alude a la batalla del Salado. Dado que las estatuas de la serie tenían sus propias basas en Madrid, cabe suponer que la inscripción se grabó en Burgos; no consta su fecha.
Alfonso XI nació en Salamanca en 1311 y heredó el trono en 1312, con apenas un año, tras la muerte de su padre, Fernando IV. Su minoría estuvo marcada por las regencias, entre ellas la de su abuela María de Molina, hasta que asumió el gobierno personal en 1325. Los principales hitos de su reinado son:
- 1332: coronación en el monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas de Burgos, que la tradición presenta como una autocoronación del propio monarca.
- 30 de octubre de 1340: victoria en la batalla del Salado, cerca de Tarifa, junto a Alfonso IV de Portugal, sobre los ejércitos benimerín y nazarí. Fue la última gran ofensiva norteafricana en la Península.
- 1344: conquista de Algeciras tras un largo asedio.
- 1348: promulgación del Ordenamiento de Alcalá, pieza clave del derecho castellano.
- 1350: muerte durante el asedio de Gibraltar, víctima de la peste negra.
La relación del monarca con Burgos, a través de su coronación en Las Huelgas, refuerza el sentido de su inclusión en el grupo central del Espolón, aunque la selección de las cuatro figuras donadas por Carlos III no consta documentada y pudo responder simplemente a la disponibilidad de piezas de la serie.
Conservación, titularidad y régimen de acceso
En 2011 el Instituto Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Burgos encargó a la empresa Josdan la limpieza de las ocho estatuas del Espolón, con un presupuesto global de 9.500 euros, para eliminar la colonización de hongos, líquenes y musgos y realizar una ligera restauración superficial de figuras y peanas. La estatua presenta en la actualidad un buen estado aparente, con la piedra limpia y los detalles del modelado legibles. No se han localizado intervenciones documentadas posteriores.
La estatua es de titularidad municipal y se encuentra en espacio público de acceso libre y permanente. No consta declaración de protección patrimonial individual; su entorno forma parte del centro histórico de la ciudad.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
Datos de la ruta
- Perfil: Todos
Todavía no hay otros puntos de interés a menos de 10 km de aquí.
No hay más puntos registrados en esta unidad geográfica todavía.
Todavía no hay vídeos para este punto de interés.
Todavía no hay fotos de viajeros para este punto de interés. Sé el primero en subir una.
Todavía no hay PDFs para este punto de interés.
Todavía no hay opiniones de viajeros para este lugar.



































