
Estatuas del Puente San Pablo

Estatuas del Puente San Pablo
- Acceso libre, todos los días, sin horario de cierre.
Todavía no hay fotos de viajeros para este punto de interés.
¿Has estado aquí? Sube tu foto.
Valorar Estatuas del Puente San Pablo
Para dejar tu valoración tienes que registrarte gratis (o iniciar sesión si ya tienes cuenta).
Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónSube una foto de Estatuas del Puente San Pablo
Para subir una foto tienes que registrarte gratis (o iniciar sesión si ya tienes cuenta).
Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónCruzar el puente de San Pablo es hacerlo escoltado. A un lado y a otro, sobre los pretiles, ocho figuras de piedra de tres metros acompañan al Cid en su salida de Burgos: su mujer, su hijo, su lugarteniente, un abad, un obispo y hasta un señor musulmán aliado. Son obra del escultor Joaquín Lucarini, se colocaron a mediados de los años cincuenta y forman, junto a la estatua ecuestre del final del puente, el conjunto conocido como ciclo cidiano.
Lo imprescindible: ¿Qué no te puedes perder?
Las ocho merecen su parada, pero hay cuatro que casi nadie identifica y que dan sentido al conjunto:
- Doña Jimena: la esposa del Cid, la figura más reconocible del grupo y la que mejor resume el tono del conjunto, más familiar que guerrero.
- Martín Antolínez: «el burgalés cumplido» del Cantar, el amigo de Burgos que ayudó al Cid cuando la ciudad tenía prohibido acogerlo.
- Ben Galbón: señor de Molina y aliado musulmán del Cid. Que esté aquí, tallado en los años cincuenta, sorprende a mucha gente.
- Jerónimo de Perigord: el clérigo francés que acompañó al Cid y acabó siendo obispo de Valencia. Es el que aparece con hábito.
Y una cosa más: fíjate en la piedra. Es caliza de Hontoria de la Cantera, la misma con la que se levantó la Catedral de Burgos.
¿Cuánto tiempo se necesita para ver las estatuas del puente San Pablo?
El puente es corto, así que con 10 o 15 minutos las ves todas si vas parando en cada una. Lo suyo es hacer el recorrido de ida por un pretil y la vuelta por el otro: así no te dejas ninguna, porque van cuatro por lado.
¿Qué curiosidad esconden las estatuas del puente San Pablo?
Hay una historia que en Burgos se cuenta a media voz. Las esculturas las firmó Joaquín Lucarini, que ganó el concurso nacional convocado para hacerlas, pero algunas versiones sostienen que en su realización participó también su hermano Amador Lucarini, escultor y anarquista de la CNT que pasó por la Prisión Central de Burgos y tuvo vetada la exposición pública de su obra. La familia de Joaquín lo desmiente. Lo que nadie discute es la ironía de fondo: el conjunto se inauguró en 1955 con Franco presente, en una ciudad donde ese mismo apellido cargaba con una historia de cárcel y silencio.
¿Quiénes son las estatuas del puente San Pablo?
Todas representan a personajes del entorno del Cid, tal como aparecen en el Cantar de Mio Cid y en la tradición cidiana. Son estas ocho:
- Doña Jimena, su esposa.
- Diego Rodríguez, su hijo.
- Álvar Fáñez Minaya, su sobrino y hombre de confianza.
- Martín Antolínez, el burgalés que le ayudó en el destierro.
- Martín Muñoz, conde de Coímbra.
- San Sisebuto, abad del monasterio de San Pedro de Cardeña.
- Jerónimo de Perigord, que sería obispo de Valencia.
- Ben Galbón, señor musulmán de Molina y aliado del Cid.
No todas son fáciles de identificar a simple vista, así que ir poniéndoles nombre mientras cruzas es media diversión.
¿Se pueden ver de cerca las estatuas del puente San Pablo?
Sí, y es una de las gracias del sitio: están a ras de acera, sobre los pretiles, sin vallas ni escalones. Puedes rodearlas, tocarlas y mirarlas desde abajo. También se ven bien desde el paseo del río, que pasa por debajo del puente y permite fotografiarlas recortadas contra el cielo.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
Datos de la ruta
- Perfil: Todos
Las estatuas del puente de San Pablo son un conjunto de ocho esculturas exentas en piedra, de unos tres metros de altura cada una, dispuestas sobre los pretiles del puente que cruza el río Arlanzón en el centro de Burgos. Son obra del escultor Joaquín Lucarini Macazaga (1905-1969), se labraron y colocaron entre 1953 y 1955 y representan a personajes del entorno de Rodrigo Díaz de Vivar. Forman, junto al monumento ecuestre del Cid situado al final del puente, el conjunto conocido como ciclo cidiano de Burgos.
Historia y cronología
El conjunto nace de la operación urbana que Burgos emprendió a comienzos de los años cincuenta para dar un remate monumental a la entrada de la ciudad por el puente de San Pablo. En esa reforma se reordenó la plaza que hoy lleva el nombre de Mio Cid, se amplió el puente y se decidió acompañar la futura estatua ecuestre del Cid con un programa escultórico sobre los pretiles.
La secuencia documentada es la siguiente:
- 1953: Joaquín Lucarini gana el concurso nacional convocado para realizar las ocho esculturas.
- 1953-1955: labra e instala las piezas sobre los pretiles del puente.
- 1954: fecha que varias fuentes locales dan para la talla del conjunto.
- 23 de julio de 1955: inauguración del monumento al Cid Campeador, presidida por el general Franco, con la que queda rematado todo el conjunto.
El puente sobre el que se asientan es mucho más antiguo. Su construcción se documenta en 1242, aunque pudo existir un paso anterior, y sufrió numerosas reparaciones por las crecidas del Arlanzón, entre ellas las del siglo XVI y las del siglo XVIII atribuidas al arquitecto Julián de Arbaiza. La ampliación de mediados del siglo XX es la que proporcionó los pretiles actuales y, con ellos, el soporte de las esculturas.
Autoría
Joaquín Lucarini Macazaga nació el 14 de junio de 1905 en Fontecha (Álava) y murió en Burgos el 21 de septiembre de 1969. Era hijo del escultor italiano Ángel Lucarini Puliti, de quien recibió la primera formación, y estudió después en la Escuela de Artes y Oficios de Achuri, en Bilbao, y en París e Italia con una beca de la Diputación de Álava.
Su obra combina el figurativismo clásico con un eclecticismo que, a partir de los años treinta, incorpora rasgos art déco: geometrización, simplificación de volúmenes y gusto decorativo. Trabajó la piedra, el mármol, el bronce, el alabastro, la madera y el barro. Entre sus obras más conocidas fuera de Burgos están los relieves del Club Deportivo de Bilbao (1929-1930), «El Tigre» de Bilbao (1943), una figura de hormigón de nueve metros que corona un edificio industrial, y el obelisco del octavo centenario de San Sebastián (1950).
Sobre la ejecución material del conjunto burgalés existe una atribución discutida. Alguna publicación local sostiene que en la realización participó su hermano Amador Lucarini (1907-1971), escultor y militante de la CNT, que estuvo preso en la Prisión Central de Burgos y tuvo vetada durante toda su vida la exposición pública de su obra. Un comentario de Leonardo Lucarini Gobantes, hijo de Joaquín, publicado en 2016, lo niega y sostiene que Amador nunca colaboró en estas esculturas, aunque sí hubo operarios que ayudaron en la preparación de la piedra. No se ha localizado documentación de archivo que zanje la cuestión, por lo que el dato debe tomarse como no confirmado.
Materiales, dimensiones y disposición
Las ocho figuras están talladas en piedra de Hontoria, la caliza de Hontoria de la Cantera empleada históricamente en la arquitectura monumental burgalesa, entre otras obras en la propia Catedral. Cada escultura mide en torno a tres metros y se dispone exenta sobre el pretil, en posición elevada respecto al viandante.
La distribución que recogen las fuentes locales reparte las figuras en cuatro por pretil:
- Un pretil: doña Jimena, San Sisebuto, Ben Galbón y Jerónimo de Perigord.
- El otro pretil: Diego Rodríguez, Martín Antolínez, Martín Muñoz y Álvar Fáñez Minaya.
Las fuentes hablan de pretil derecho e izquierdo, pero sin indicar el sentido de marcha que toman como referencia, de modo que aquí se prefiere no asignar lado. No se han localizado datos publicados sobre el peso de las piezas, el número de bloques empleados en cada una ni la cantera concreta de extracción.
Programa iconográfico
El conjunto no es una galería de reyes ni de santos, sino el entorno personal y militar del Cid tal como lo fija el Cantar de Mio Cid y la tradición cidiana posterior. Acompaña, en sentido literal, la salida del héroe camino del destierro. Estos son los personajes representados:
- Doña Jimena: esposa de Rodrigo Díaz, de la familia condal asturiana. En el Cantar protagoniza la despedida de Cardeña. Se la representa con largas trenzas y una paloma posada en el hombro.
- Diego Rodríguez: hijo del Cid, muerto en la batalla de Consuegra según la tradición. Aparece armado y con escudo de forma apuntada, del tipo llamado normando.
- Álvar Fáñez Minaya: lugarteniente y hombre de confianza del Cid, presente en todo el Cantar como su «brazo derecho». Se le representa empuñando la espada.
- Martín Antolínez: el «burgalés cumplido» del Cantar, que abastece al Cid pese a la prohibición real de ayudarle. Su figura lleva una inscripción en grafía latina, con la U escrita como V (BVRGALES).
- Martín Muñoz: conde de Coímbra, figura de la nobleza de la época. Se le representa con escudo.
- San Sisebuto: abad del monasterio de San Pedro de Cardeña, donde el Cid dejó a su familia al marchar al destierro. Viste hábito monacal.
- Jerónimo de Perigord: clérigo de origen francés que acompañó al Cid y llegó a ser obispo de Valencia. Porta báculo, atributo episcopal. Su nombre aparece con variantes en las distintas fuentes, y en Burgos se le conoce como don Jerónimo.
- Ben Galbón: señor musulmán de Molina y aliado del Cid en el Cantar. Viste túnica larga y gorro, los rasgos con los que el escultor marca su condición. Su presencia es el rasgo más llamativo del programa, por tratarse de un conjunto realizado en pleno franquismo.
Las esculturas no llevan cartela identificativa a pie de figura, de modo que su identificación depende de las guías y de la bibliografía local.
Conservación, protección y entorno
Las fuentes consultadas mencionan limpiezas y actuaciones de mantenimiento sobre el conjunto, propias de una escultura en piedra caliza expuesta a la intemperie, al tráfico y a la humedad del río. No se ha localizado, sin embargo, ningún expediente publicado de restauración con fechas, autores o presupuesto, ni informes sobre el estado de conservación de las piezas.
Tampoco consta una declaración de protección patrimonial específica para las esculturas. El conjunto se encuentra en el casco histórico de Burgos, en un espacio público de tránsito peatonal, sin cerramiento ni restricción de acceso, y es de titularidad municipal.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
Datos de la ruta
- Perfil: Todos
Todavía no hay otros puntos de interés a menos de 10 km de aquí.
No hay más puntos registrados en esta unidad geográfica todavía.
Todavía no hay vídeos para este punto de interés.













Todavía no hay fotos de viajeros para este punto de interés. Sé el primero en subir una.
Todavía no hay PDFs para este punto de interés.
Todavía no hay opiniones de viajeros para este lugar.

































