
Calle Moneda

Calle Moneda
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Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónLa calle de la Moneda es una de las calles de tiendas del centro de Burgos: peatonal de punta a punta, larga, con los escaparates a los dos lados y gente pasando a todas horas. Pero tiene el mejor nombre del casco, y detrás de ese nombre hay una fábrica de dinero y un río enterrado.
No vengas buscando monumentos, porque no los hay. Lo que hay es una calle viva, con buena arquitectura de vivienda burguesa y una historia que no se ve pero está debajo.
¿Por qué se llama calle de la Moneda?
Porque aquí, según cuentan los repertorios del callejero burgalés, estuvo La Ceca: el taller donde se acuñaba la moneda. Y no fue algo pasajero, porque esas mismas fuentes hablan de acuñación desde el siglo XIII hasta el XVIII.
Conviene que sepas de dónde viene el dato: no lo hemos podido contrastar con una fuente oficial. Lo cuentan los repertorios locales y encaja perfectamente con el nombre, pero no hemos encontrado ni panel municipal ni documento que lo fije. Te lo damos por lo que es.
Lo que sí está bien documentado es que Burgos tuvo una de las cecas importantes de la Corona de Castilla. Aquí se acuñó el maravedí de oro que puso en circulación Alfonso VIII en 1172, la primera moneda de oro castellana, copiada del dinar almorávide. Y de Burgos salieron también los llamados dineros burgaleses de plata, atribuidos a Fernando III.
Un apunte más, y de los buenos: la calle no se llamó siempre así. Antes era Entrambospuentes, literalmente «entre ambos puentes». Y ese nombre tiene mucho sentido en cuanto sabes lo que había debajo.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar la calle Moneda?
Diez minutos de paseo, de un extremo al otro y sin prisa. Es una calle larga comparada con sus vecinas del casco, y si vas mirando escaparates se te puede ir fácilmente media hora, pero eso ya es otra actividad.
Si vienes a lo que cuenta esta ficha, con cinco minutos te sobra: recorrerla despacio una vez mirando hacia arriba, que es donde está lo bueno.
¿Qué curiosidad esconde la calle Moneda?
Que estás andando por encima de un río.
Por el centro de esta calle corría la esgueva de la Moneda, uno de los cauces de agua que atravesaban el casco de Burgos y, según las fuentes locales, de los más importantes de la ciudad. No era un arroyo decorativo: las esguevas movían molinos, abastecían oficios y, de paso, servían de alcantarilla. Por eso acabaron tapadas. Esta se cubrió en el siglo XIX.
Y ahora une los cabos. Si por el medio de la calle bajaba agua, había que cruzarla. De ahí ese nombre antiguo tan raro, Entrambospuentes: entre ambos puentes. La calle se llamaba por los dos puentecillos que salvaban la esgueva.
Hoy no queda ni rastro a la vista. Pisas losa de granito y no se oye nada. Pero el agua sigue ahí debajo, y el nombre viejo de la calle es lo único que lo recuerda.
¿Queda algo de la antigua Ceca en la calle Moneda?
A la vista, nada, y hay que ser honestos: ni siquiera sabemos en qué punto exacto de la calle estuvo. No hemos localizado el edificio, ni una placa, ni un resto identificable.
Así que no vengas a buscar la Casa de la Moneda, porque no la vas a encontrar. Lo que queda de todo aquello es el nombre de la calle, que es, por cierto, la forma más duradera que tiene una ciudad de acordarse de las cosas.
¿Por qué conviene mirar hacia arriba en la calle Moneda?
Porque la calle es estrecha, los escaparates te tiran de los ojos hacia abajo y lo mejor está en los pisos altos.
Aquí hay muy buenos ejemplos de miradores de madera acristalados, esas galerías voladas que sobresalen de la fachada y que son la seña de identidad de la casa burgalesa. Los hay de madera oscura barnizada y de blanco, corridos de lado a lado, a veces dos y tres en el mismo edificio, uno encima de otro.
No son un capricho estético: en una ciudad con el invierno que tiene Burgos, el mirador es una habitación que atrapa el sol y protege del viento. Funcionan, y por eso están por todo el centro.
Fíjate también en los balcones de forja negra y en el contraste entre las fachadas de sillería y las de ladrillo. En diez minutos de calle hay un muestrario bastante completo de cómo se construyó aquí entre el siglo XIX y el XX.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
La calle de la Moneda es una vía pública del casco histórico de Burgos, peatonal, de titularidad municipal y trazado rectilíneo en sentido norte-sur, que discurre entre el entorno de la calle San Juan y la plaza de Santo Domingo de Guzmán, cruzando en su desarrollo la calle Entremercados. Carece de elementos monumentales y de catalogación propia. Su interés documental es de naturaleza toponímica e hidrográfica: el nombre remite a la Ceca —el taller de acuñación de moneda— que los repertorios locales sitúan en ella, y bajo su eje discurría una de las esguevas de la ciudad, los cauces de agua que atravesaban el casco, cubierta en el siglo XIX. Su caracterización actual es la de un eje comercial minorista con edificación residencial de los siglos XIX y XX.
Denominación: la Ceca y el topónimo anterior de Entrambospuentes
El nombre de la vía se vincula a la presencia en ella de la Ceca de Burgos. Los repertorios del callejero burgalés sitúan en esta calle el taller de acuñación y datan su actividad entre los siglos XIII y XVIII. Las mismas fuentes recogen que la calle llevó anteriormente el nombre de Entrambospuentes.
Advertencia de rango documental. Ambos extremos —la localización de la Ceca en esta calle concreta y la denominación anterior— proceden de repertorios locales de divulgación, no de fuente oficial in situ ni de monografía especializada. En la jerarquía de fuentes de este portal ocupan el escalón más bajo. No se ha localizado panel cerámico municipal en esta vía, a diferencia de las calles contiguas, ni documentación de archivo que los confirme. Se consignan, por tanto, como atribución de repertorio y no como dato acreditado, y así se formulan también en la ficha divulgativa.
Lo que sí está sólidamente establecido en el plano general, y no depende de esas fuentes, es la condición de Burgos como una de las cecas principales de la Corona de Castilla. La acuñación burgalesa documentada comprende, entre otras emisiones:
- El maravedí de oro, primera moneda áurea castellana, cuya acuñación inicia Alfonso VIII en 1172 tomando como modelo el dinar almorávide.
- Los dineros de vellón —aleación de plata y cobre— acuñados a lo largo del siglo XII.
- La dobla o castellano, moneda de oro emitida por Fernando III sobre el patrón del dinar almohade, una vez abandonada la acuñación del maravedí de oro en el siglo XIII.
- Los denominados dineros burgaleses de plata, atribuidos igualmente a Fernando III.
La iconografía de estas emisiones está dominada por la cruz románica, con presencia de crismones, leones y, ya en el siglo XIII, bustos reales y castillos. No se ha localizado la marca de ceca correspondiente a Burgos en las fuentes manejadas, ni la ubicación precisa del taller dentro de la vía, ni descripción alguna de su fábrica.
No consta la fecha en que la calle adoptó su denominación actual ni en que abandonó la anterior.
La esgueva de la Moneda
Por el eje de la calle discurría un cauce de agua conocido como esgueva de la Moneda, descrito por los repertorios locales como uno de los más importantes de la ciudad. Fue cubierto en el siglo XIX, sin que conste la fecha concreta ni el alcance de la obra.
Las esguevas constituyen un rasgo estructural del casco burgalés y aparecen documentadas en varias de las vías tratadas en este portal, entre ellas la calle Almirante Bonifaz —cuyo topónimo histórico, Cantarranas la Mayor, el panel municipal atribuye expresamente a las corrientes fluviales del entorno y a las ranas que en ellas había— y la calle de Laín Calvo, antigua Cantarranas la Menor, que compartía cauce con la anterior. La de la Moneda es, por tanto, el tercer cauce identificado en el conjunto de fichas de este casco.
El dato tiene además valor explicativo respecto del topónimo anterior de la vía. Entrambospuentes significa literalmente «entre ambos puentes», y un cauce abierto por el centro de la calle exige pasos para salvarlo. La relación entre ambos datos es una lectura de este portal, no una afirmación de las fuentes, que recogen los dos extremos por separado sin vincularlos; se formula como coherencia y no como hecho documentado.
No se ha localizado documentación sobre el trazado exacto del cauce, su caudal, los usos a que servía, el número y la posición de los puentes ni si subsiste algún tramo bajo el pavimento actual.
Una cuestión abierta: Entrambospuentes y el trazado histórico del Camino de Santiago
El topónimo Entrambospuentes figura en la secuencia de vías por las que este portal describe, en la ficha de la calle de Avellanos, el itinerario histórico del Camino de Santiago a su paso por el casco burgalés: San Juan, Entrambospuentes, Avellanos, Fernán González y Coronería.
Si el Entrambospuentes de aquel itinerario corresponde a la actual calle de la Moneda, se seguiría que la ruta jacobea histórica discurría por esta vía, lo que modificaría sustancialmente la valoración de la calle y obligaría a revisar la descripción del trazado en las fichas afectadas.
Esta ficha no lo afirma. Concurren dos razones. La primera es el rango de la fuente que atribuye el topónimo antiguo a esta calle, ya expuesto. La segunda, de mayor peso: no se ha comprobado que se trate del mismo Entrambospuentes. Un topónimo de significado descriptivo —«entre ambos puentes»— pudo aplicarse a más de un punto en una ciudad atravesada por varios cauces y, en consecuencia, por numerosos pasos. La identificación queda planteada como línea de investigación abierta y no se traslada a ninguna otra ficha mientras no se resuelva en archivo o en monografía del callejero.
Configuración del viario y caracterización de la edificación
La vía se encuentra peatonalizada en toda su longitud, con sección estrecha y alineaciones continuas de edificación a ambos lados. La urbanización responde al mismo lenguaje material empleado en las intervenciones recientes del entorno de la Plaza Mayor: pavimento de losa de granito en la banda central, con franjas longitudinales de ladrillo de tono rojizo delimitando los laterales, farolas de fundición de tipo tradicional y maceteros exentos con arbolado de pequeño porte. No se ha localizado la fecha del proyecto de peatonalización ni la longitud oficial de la vía; la numeración documentada alcanza al menos el número 23, lo que indica un desarrollo notable en comparación con las vías contiguas del mismo sector.
La edificación corresponde mayoritariamente a vivienda colectiva de los siglos XIX y XX, con locales comerciales en planta baja en práctica totalidad. El elemento tipológico más característico es el mirador de madera acristalado, galería volada sobre la fachada que constituye un rasgo definitorio de la arquitectura residencial burgalesa y del que la calle conserva ejemplares de interés, en algunos casos superpuestos en varias plantas del mismo inmueble. Alternan fachadas de sillería, de ladrillo visto y de paramento enfoscado y pintado, con balconadas de forja. Se registran asimismo intervenciones contemporáneas de sustitución, con fachadas de retícula regular revestidas en piedra.
Estos extremos proceden de la observación directa de imágenes y se consignan como descripción de campo. Ningún inmueble concreto de la vía ha sido identificado, datado ni atribuido en esta ficha.
Lagunas documentales y ausencia de protección
El conjunto de cuestiones que esta ficha deja expresamente sin resolver es amplio, y conviene enumerarlo para delimitar el alcance de lo afirmado:
- La confirmación de la Ceca en esta calle por fuente de rango superior al repertorio, y su emplazamiento exacto.
- Las fechas reales de inicio y cese de la acuñación en Burgos; la horquilla de los siglos XIII al XVIII procede de repertorio y requiere contraste.
- La subsistencia de cualquier resto del taller o del inmueble que lo albergó, extremo que probablemente deba responderse en sentido negativo.
- La identificación del topónimo Entrambospuentes con esta vía y su relación con el itinerario jacobeo.
- El trazado, los usos y la fecha de cubrición de la esgueva de la Moneda.
- La existencia o no de panel cerámico municipal en la calle, que resolvería de una vez el topónimo, la Ceca y la denominación anterior.
- La longitud, la numeración completa y la fecha de peatonalización de la vía.
No se ha localizado declaración de protección patrimonial específica para la calle, que se encuentra incluida en el ámbito del casco histórico de Burgos, ni constan intervenciones de restauración documentadas sobre inmuebles concretos de la vía.
* Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por nuestro equipo antes de su publicación.
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