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Fuente Vieja de Barbadillo del Mercado
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Fuente Vieja de Barbadillo del Mercado

Un arco de piedra abierto en la ladera, un camino empedrado que muere en él y hierba alrededor. La Fuente Vieja de Barbadillo del Mercado es exactamente lo que su nombre promete: la fuente de toda la vida, la que abastecía al pueblo antes de que hubiera grifos en las casas. No es un monumento, es una infraestructura. Y es de esas piezas modestas que cuentan mejor cómo se vivía aquí que cualquier retablo.

¿Cuánto tiempo se necesita para ver la Fuente Vieja de Barbadillo del Mercado?

Diez minutos, contando el paseo hasta ella. Es una parada corta y hay que decirlo sin adornos: se ve entera de una vez.

Lo que sí merece la pena es agacharse y meter la cabeza bajo el arco. Desde fuera parece un simple hueco; desde dentro se entiende la obra: la bóveda de dovelas, el vaso donde se recoge el agua y el muro del fondo, que es la cara vista del depósito excavado en la ladera.

¿Qué curiosidad esconde la Fuente Vieja de Barbadillo del Mercado?

Que este arco se desmontó entero y se volvió a montar piedra por piedra, y que quien lo hizo tuvo la cabeza de numerar cada pieza antes de quitarla.

Ocurrió en 1993. La fuente estaba, según se dijo entonces, en una situación que «era una antigua deuda con el pueblo»: necesitaba una reparación a fondo, no un parche. Y en lugar de tirar por lo fácil, se hizo lo correcto.

La obra la dirigió Luis Ramos, asistido por César Vicario, y consistió en esto: desmontar el alzado y la bóveda numerando cada pieza, consolidar la mampostería de la base, impermeabilizar el depósito y volver a colocar todas las piezas y dovelas exactamente en su sitio, asentadas con morteros de cal y cemento. Después se reparó el vaso, se instalaron cuatro caños —dos de ellos con grifo— y se pavimentó el camino de acceso.

Esa forma de trabajar —numerar, desmontar, devolver cada pieza a su posición original— es el método que se emplea con los monumentos serios. Que un pueblo de la Sierra de la Demanda lo aplicara a su fuente en 1993, con los materiales puestos por el Ayuntamiento, dice bastante de cómo se valora aquí lo propio.

¿Cómo se llega a la Fuente Vieja de Barbadillo del Mercado?

Por un camino empedrado que lleva directo hasta ella, y ese camino no es casual: se pavimentó en la misma intervención de 1993 con «morrillo» —canto rodado— embutido en una capa de hormigón.

Es la mejor referencia sobre el terreno: si has encontrado el empedrado de cantos, ya has encontrado la fuente. Baja siguiéndolo y desemboca en el arco.

La fuente está fuera del casco, al pie de una ladera de prado, no en una plaza ni en una calle. Cuenta con eso al buscarla: no la vas a ver desde el pueblo.

¿Sale todavía agua de la Fuente Vieja de Barbadillo del Mercado?

La fuente se rehabilitó para que funcionara: la restauración de 1993 impermeabilizó el depósito, reparó el vaso e instaló los cuatro caños. No fue una conservación de fachada, fue una puesta en servicio.

Dicho eso, y con honestidad: en una fuente de ladera el caudal depende de la temporada. Estas captaciones se alimentan de agua freática, y lo normal es que vayan sobradas en primavera y tras las lluvias, y bajen mucho al final del verano. Si vas en agosto y la encuentras a poco más que un hilo, no es que esté rota: es que así funciona.

Y una recomendación que conviene dar siempre: no la trates como agua potable controlada. Es una fuente rural sin analíticas públicas, y eso es lo que hay.

Características

  • Accesible
  • Gratuito

La Fuente Vieja de Barbadillo del Mercado es una fuente de ladera de frente abovedado, tipología característica de la arquitectura hidráulica popular castellana, construida en mampostería y sillería de piedra y situada al pie de un talud herboso, fuera del casco urbano. Combina en una sola obra captación de manantial, depósito de regulación y punto de abastecimiento público. No consta su cronología de construcción ni su promotor, y no se ha localizado bibliografía sobre el elemento. Sí está documentada con detalle su restauración integral de 1993, dirigida por Luis Ramos con la asistencia de César Vicario, que incluyó el desmontaje numerado del alzado y la bóveda y su recomposición pieza a pieza.

Tipología y funcionamiento hidráulico

El elemento pertenece al tipo de fuente de ladera abovedada, también denominada fuente de arco o de cueva, una de las soluciones más extendidas en la arquitectura hidráulica tradicional del norte peninsular. Su característica definitoria es que no se limita a dar salida al agua, sino que la aloja: el frente de piedra es la cara vista de un volumen construido o excavado que se prolonga hacia el interior del talud.

El esquema de funcionamiento se compone de tres piezas encadenadas:

  • La captación: el aprovechamiento de un manantial de contacto, es decir, del punto donde el agua infiltrada en la ladera encuentra un nivel impermeable y aflora al pie del talud. La posición de la fuente al final de la pendiente no es una elección de emplazamiento, sino una consecuencia geológica.
  • El depósito: una cámara de regulación situada tras el paramento del fondo, que acumula el caudal de recarga y permite disponer por la mañana del agua que ha ido manando durante la noche. Es la pieza que convierte un manantial en un abastecimiento fiable.
  • El vaso y los caños: el elemento de recogida en el suelo del abrigo y las salidas de agua, que dosifican y dirigen el caudal hacia el usuario.

La bóveda no es ornamental. Cubrir la captación cumple tres funciones simultáneas: impide la contaminación del agua por escorrentía superficial, hojarasca y animales; mantiene la temperatura estable y frena la proliferación de algas al limitar la entrada de luz; y protege el frente de la erosión. En una infraestructura de abastecimiento anterior al agua corriente, esa cubrición era una cuestión sanitaria antes que estética.

Descripción constructiva

La descripción que sigue procede de la observación fotográfica y de los elementos citados en la memoria de la restauración, y debe entenderse con esa limitación: no consta ninguna dimensión publicada —ni luz del arco, ni altura, ni profundidad del abrigo, ni capacidad del depósito— y no se ha localizado planimetría.

El frente se organiza en torno a un arco de dovelas de perfil peraltado, próximo al medio punto pero de trazado ligeramente apuntado en la clave, apoyado sobre jambas de sillares de gran formato. El paramento exterior es de mampostería trabada, con las piezas mejor labradas reservadas para el enmarque del vano y las esquinas. El coronamiento se resuelve mediante un remate escalonado con un cuerpo central a modo de frontón, solución sencilla cuya función es proteger el trasdós de la bóveda y evacuar el agua de lluvia hacia los lados.

Bajo el arco, el interior muestra el paramento del fondo en sillería de arenisca de tonalidad rojiza, netamente distinta de la piedra grisácea y liquenizada del frente, y en el suelo el vaso de recogida, delimitado por una pieza corrida de piedra a modo de brocal. Se aprecia colonización por musgo en la zona húmeda, indicador de aportación de agua sostenida.

El acceso se realiza por un camino pavimentado con empedrado de canto rodado —«morrillo» en la denominación local— que muere frente a la fuente y se prolonga como solado ante el abrigo.

No se ha localizado ninguna inscripción, fecha grabada ni marca de cantería en el elemento, extremo que solo puede confirmarse con inspección directa a luz rasante.

La intervención de 1993: alcance, método y lectura crítica

La restauración de 1993 constituye el único episodio documentado en la historia del elemento, y lo está con un grado de detalle infrecuente en patrimonio de esta escala. La dirección correspondió a Luis Ramos, asistido por César Vicario, y el Ayuntamiento de Barbadillo del Mercado aportó la totalidad de los materiales. El diagnóstico previo, recogido en la documentación municipal, describía la fuente como «una antigua deuda con el pueblo» que «precisaba una reparación a fondo».

El alcance de los trabajos fue el siguiente:

  • Desmontaje del alzado y de la bóveda, numerando sus piezas.
  • Consolidación de la mampostería de la base.
  • Impermeabilización del depósito.
  • Recolocación en su mismo lugar de todas las piezas y dovelas, asentadas con morteros de cal y cemento.
  • Reparación del vaso.
  • Colocación de cuatro caños, dos de ellos con grifo.
  • Pavimentación del camino de acceso con empedrados de «morrillo» embutidos en una capa de hormigón.

El aspecto metodológicamente relevante es el primero. Desmontar una fábrica numerando cada pieza para devolverla a su posición exacta es una anastilosis, procedimiento codificado en el artículo 15 de la Carta Internacional sobre la Conservación y la Restauración de Monumentos y Sitios —la Carta de Venecia, aprobada en Venecia en mayo de 1964—, que la define como «la recomposición de las partes existentes pero desmembradas» y la señala como la única forma de reconstrucción admisible. Que ese criterio se aplicara en 1993 a una fuente rural, en una obra promovida por un ayuntamiento pequeño, sitúa la intervención muy por encima del estándar habitual en el patrimonio menor de la época, en el que lo frecuente era la sustitución o el recrecido con materiales ajenos.

La justificación técnica del desmontaje es igualmente sólida: impermeabilizar el depósito y consolidar la mampostería de cimentación exige acceder al trasdós de la bóveda, algo imposible sin retirar la fábrica. No se trató, por tanto, de una operación estética, sino de la única vía para resolver la patología de fondo.

Procede, no obstante, una lectura crítica de un punto concreto. El empleo de morteros de cal y cemento y la ejecución del empedrado sobre una capa de hormigón responden a los criterios de su momento y hoy se cuestionarían. El cemento portland es más rígido y menos permeable al vapor de agua que la fábrica histórica que recibe, y aporta sales solubles que migran hacia la piedra y provocan disgregación por cristalización; en una obra permanentemente húmeda como una fuente, ese riesgo es máximo. El criterio actual prescribiría mortero de cal exclusivamente. Consignarlo no resta mérito a la intervención —que salvó el elemento y aplicó un método correcto—, pero define un punto de seguimiento: las juntas ejecutadas en 1993 son el lugar donde previsiblemente aparecerán las primeras patologías.

No se ha localizado la memoria técnica de la obra, ni su presupuesto, ni fotografías del proceso de desmontaje. Dado que la intervención fue municipal, esa documentación debería obrar en el archivo del Ayuntamiento. Su recuperación sería especialmente valiosa: una fuente desmontada y numerada genera necesariamente un despiece y una planimetría, que constituirían la única documentación métrica existente del elemento.

Estado de la documentación, uso actual y protección

El balance documental es marcadamente asimétrico: se conoce con precisión cómo se restauró la fuente y no se conoce absolutamente nada de cuándo ni por qué se construyó. No constan siglo, promotor, autoría, dimensiones, materiales analizados ni fotografías anteriores a 1993. La denominación «Fuente Vieja» es descriptiva y de uso local, y no aporta datación: designa por oposición a una fuente más reciente, no a una antigüedad determinada.

Respecto al uso actual, la intervención de 1993 devolvió el elemento a servicio con impermeabilización del depósito, reparación del vaso y cuatro caños. No consta ninguna comprobación posterior del estado de esos caños ni analítica de potabilidad, por lo que el agua debe considerarse no controlada sanitariamente. El caudal de una captación de ladera es, además, estacional por naturaleza: depende de la recarga por infiltración y experimenta un estiaje pronunciado al final del verano.

En materia de protección, no se ha localizado ninguna catalogación, ni declaración de Bien de Interés Cultural, ni inclusión en inventario. Le resulta aplicable con carácter general la Ley 12/2002, de 11 de julio, de Patrimonio Cultural de Castilla y León. El elemento sí figura, en cambio, en la relación de «Lugares de interés» del Ayuntamiento de Barbadillo del Mercado, donde encabeza la enumeración del patrimonio municipal.

Características

  • Accesible
  • Gratuito

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Fuente Vieja de Barbadillo del Mercado

Fuente Vieja de Barbadillo del Mercado

Detalle de la hornacina de piedra con bóveda de cañón y pilón de la Fuente Vieja en Barbadillo

Detalle de la hornacina de piedra con bóveda de cañón y pilón de la Fuente Vieja en Barbadillo

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