

Valorar Desfiladero de Peñacoba
Para dejar tu valoración tienes que registrarte gratis (o iniciar sesión si ya tienes cuenta).
Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónSube una foto de Desfiladero de Peñacoba
Para subir una foto tienes que registrarte gratis (o iniciar sesión si ya tienes cuenta).
Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónDesfiladero de Peñacoba
A un paso del desfiladero más famoso de Burgos hay otro que casi nadie pisa, y es más salvaje. El Desfiladero de Peñacoba es una garganta de paredes calizas excavada por un arroyo, sin pasarelas, sin barandillas y sin autobuses, en la que hay que ir buscándose la vida entre bloques y maleza. Termina en un estrechamiento por el que solo cabe una persona.
Lo imprescindible: ¿qué no te puedes perder?
No es una ruta de hitos monumentales: lo que se disfruta aquí es el propio recorrido y cómo va cambiando el paisaje.
- El paso final: el desfiladero se va cerrando hasta quedar reducido a una rendija por la que se pasa de uno en uno, con las paredes rozándote a ambos lados. Es el momento que justifica el día.
- Las paredes de caliza: cortadas a plomo, cubiertas de líquenes y con formaciones rocosas curiosísimas, oquedades y grietas que van apareciendo según avanzas.
- El sabinar y el pinar de la subida: antes de bajar al fondo se atraviesa un bosque de pino y sabina, el árbol que define esta comarca y que aquí alcanza ejemplares muy viejos.
- El fondo del cañón: bloques desprendidos, vegetación cerrada y, si ha llovido, pozas y saltos de agua en un cauce que en verano suele ir seco.
¿Cuánto tiempo se necesita para recorrer el Desfiladero de Peñacoba?
La ruta habitual desde Santo Domingo de Silos son unos 7,5 kilómetros y se va en cerca de tres horas. Es un plan de media mañana o de tarde entera, no una parada de camino.
Ojo con calcular el tiempo solo por los kilómetros, porque aquí engañan: el desnivel es moderado —se mueve entre los 993 y los 1.216 metros—, pero el fondo del desfiladero se avanza despacio. Entre las piedras sueltas y la maleza, ese tramo cunde mucho menos de lo que parece en el mapa.
¿Qué curiosidad esconde el Desfiladero de Peñacoba?
Que llega un punto en el que la garganta se cierra tanto que hay que pasar de uno en uno. No es una forma de hablar: el desfiladero se estrecha hasta dejar el ancho justo de una persona, con la roca a un lado y al otro.
Esa estrechez tiene además una consecuencia práctica que conviene tener muy presente: con lluvia fuerte ese tramo se vuelve impracticable. Lo que en un día seco es un paso estrecho y divertido, con el agua corriendo se convierte en un embudo. Es la clase de sitio que hay que respetar precisamente porque no tiene nada instalado.
¿Qué dificultad tiene el Desfiladero de Peñacoba?
Media, y no por la distancia ni por la cuesta, sino por el terreno. Orientarse es fácil —basta con seguir el borde o el interior del desfiladero—, pero el fondo es muy agreste: bloques sueltos, grietas, vegetación densa y obstáculos que a veces obligan a salirse a la ladera y volver a bajar.
Traducido: no es peligroso, pero tampoco es un paseo. Necesitas calzado de montaña con buena suela, manos libres y ganas de trepar un poco. Si vas con niños pequeños, con gente mayor o con poca costumbre de andar por terreno irregular, este no es el sitio.
¿Cuál es la mejor época del año para visitar el Desfiladero de Peñacoba?
Primavera, sin discusión. Es cuando la vegetación del fondo está explosiva, el arroyo lleva agua y aparecen pozas y pequeños saltos entre las rocas. También es cuando mejor se ve el contraste entre el verde del fondo y el gris de las paredes.
El verano tiene su ventaja: el cauce suele ir seco y se avanza mucho mejor por el fondo, además de que el desfiladero da sombra a las horas centrales. En otoño el color es precioso pero el suelo resbala más.
Lo que hay que evitar es ir con lluvia o justo después de un episodio fuerte de agua: aparte de que el paso estrecho se vuelve impracticable, la roca mojada y las piedras sueltas convierten el fondo en una trampa.
¿Qué diferencia hay entre el Desfiladero de Peñacoba y el de la Yecla?
Son dos gargantas paralelas, muy cerca la una de la otra, y se confunden constantemente. Pero la experiencia no tiene nada que ver.
La Yecla es la famosa: apenas 600 metros, paredes de más de cien metros que llegan a juntarse a dos de distancia, y un recorrido acondicionado con puentes y pasarelas colgantes que lo hace apto para casi cualquiera. Es espectacular y se ve en un rato.
Peñacoba no tiene nada de eso. Ni pasarelas, ni barandillas, ni pasamanos: se anda por donde se puede, y por eso está mucho menos visitado. Es más largo, más agreste y más solitario.
Dicho en corto: si vas con la familia y quieres el efecto "uau" en media hora, la Yecla; si quieres caminar de verdad y no cruzarte con nadie, Peñacoba. Y como están al lado, mucha gente acaba haciendo las dos en el mismo día.
Datos de la ruta
- Hoz o desfiladero
Características
- Gratuito
Datos de la ruta
- Hoz o desfiladero
Características
- Gratuito
No hay más puntos registrados en esta unidad geográfica todavía.

Del pequeño cañón de Peñacoba a Santo Domingo de Silos
Todavía no hay fotos de viajeros para este punto de interés. Sé el primero en subir una.
Todavía no hay PDFs para este punto de interés.
Todavía no hay opiniones de viajeros para este lugar.


























































