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Registrarme gratisYa tengo cuenta, iniciar sesiónPuerta de la muralla
Bajas por la calle de la Cadena, dejas atrás el monasterio y de pronto la calle se estrecha y pasa por debajo de un arco de piedra. Esa es la Puerta de la muralla de Santo Domingo de Silos, el hueco por el que se entraba y se salía de la villa cuando la villa tenía murallas. Sigue haciendo exactamente lo mismo que hace ochocientos años: dejar pasar a la gente hacia el río.
No es un monumento monumental, y conviene decirlo. Es un arco, y se ve en un minuto. Pero es el último punto por el que pasaba todo el mundo —vecinos, arrieros, peregrinos, ganado— y todavía hoy es la puerta de salida hacia el lavadero, el río y el camino de la ermita.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar la Puerta de la muralla?
Dos minutos. Se cruza, se mira desde el otro lado —que es desde donde mejor se entiende— y se sigue. No es una visita: es un paso.
Ahora bien, es un paso obligatorio. Si vas andando desde el pueblo al lavadero, a la alberca o al camino que sube a la ermita de la Virgen del Camino, vas a cruzar este arco sí o sí. Merece la pena saber lo que es antes de atravesarlo sin mirar.
¿Qué curiosidad o leyenda esconde la Puerta de la muralla?
Que tiene cuatro nombres, y cada uno te cuenta una cosa distinta de ella. No es un lío: es un currículum.
- Arco de San Juan: el nombre con el que la conoce todo el mundo hoy.
- Arco de la Cadena: por la calle en la que se abre, la que baja desde el monasterio.
- Puerta del Sur: por su posición en el recinto amurallado.
- Puerta Mayor de la Fuente: y este es el bueno. La puerta principal de la villa se llamaba por la fuente, el manantial que brota justo al otro lado y que abastece al lavadero.
Ese último nombre dice mucho más de lo que parece. En un pueblo medieval, que la puerta mayor tome el nombre del agua —y no de un santo, un señor o un castillo— indica hasta qué punto el manantial era el punto de referencia de todos. Aquí se venía a por agua, y la puerta era simplemente el camino para llegar.
Y hay un detalle más: este arco controlaba el paso hacia un antiguo puente gótico sobre el río Mataviejas. Puerta, fuente y puente formaban un mismo nudo, y todo el tráfico de la villa hacia el sur pasaba por aquí.
¿Qué queda hoy de la muralla de Santo Domingo de Silos?
Más de lo que parece, pero muy repartido. La cerca de Silos se levantó en el siglo XIII y todavía se conservan varios lienzos en pie, algunos de más de dos metros de grosor, construidos con canto tosco, sin pretensiones y a lo bruto, que es como se hacían las murallas de verdad.
Lo que descoloca al visitante es que los restos aparecen desperdigados por el pueblo actual, a veces en sitios que hoy parecen el medio de la nada. La explicación es sencilla: la villa medieval ocupaba más superficie que la de ahora, así que la muralla iba por donde hoy ya no hay casas.
Además de esta puerta se conserva otra: el arco de la Calderera, junto al camino hacia Contreras, de medio punto por fuera y rebajado por dentro y hecho con buena sillería, que contrasta con la piedra basta del resto de la cerca. Ojo, que son dos puertas distintas y se confunden con facilidad.
¿Es lo mismo la Puerta de la muralla que el Arco de San Juan?
Sí, es el mismo sitio. Y conviene tenerlo claro porque en folletos, mapas y carteles vas a encontrar el mismo arco llamado de cuatro maneras, lo que hace pensar que hay varias puertas cuando en realidad estás dando vueltas alrededor de una.
La regla práctica es esta: si estás en la parte baja de la calle de la Cadena, junto al lavadero y al río, ese arco es este, se lo llame como se lo llame. La única puerta realmente distinta es la de la Calderera, que está al otro lado, camino de Contreras.
¿Está protegida la Puerta de la muralla?
Sí, y de una forma que sorprende a mucha gente: nadie tuvo que declararla monumento una por una. El Decreto de 22 de abril de 1949 puso bajo protección del Estado, de golpe y en bloque, todos los castillos y recintos fortificados de España, estuvieran catalogados o no, en pie o en ruinas.
La Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español mantuvo después esa protección. Así que este arco y los lienzos de muralla que lo acompañan llevan casi ochenta años amparados por la ley aunque no tengan panel, ni verja, ni entrada. Lo que ves al cruzarlo es, legalmente, un bien protegido.
Características
- Accesible
- Gratuito
La puerta de la muralla situada en la parte baja de la calle de la Cadena es la puerta meridional del recinto amurallado medieval de Santo Domingo de Silos, uno de los dos accesos de la cerca que han llegado en pie hasta hoy. Se documenta bajo varias denominaciones —Arco de San Juan, Arco de la Cadena, Puerta del Sur y Puerta Mayor de la Fuente—, todas referidas al mismo elemento. Forma parte del conjunto de la muralla urbana, bien protegido con carácter genérico por la legislación española de patrimonio.
El recinto amurallado: cronología, trazado y puertas
La cerca urbana de Santo Domingo de Silos se atribuye al siglo XIII y constituye una fortificación de carácter civil, destinada a delimitar y proteger el recinto de la villa, distinta por tanto de las estructuras defensivas del propio monasterio benedictino, aunque físicamente entrelazada con ellas.
Su rasgo más relevante desde el punto de vista urbanístico es que el perímetro medieval no coincide con el casco actual: la villa histórica ocupaba una superficie mayor que la población de hoy. Esa contracción del núcleo explica que los restos conservados aparezcan dispersos y aparentemente descontextualizados, en puntos que en la trama contemporánea resultan periféricos o marginales.
Los tramos hoy más visibles corresponden al cerramiento del monasterio, que coincide en su lado sur con el trazado del perímetro medieval de la villa. Se conservan asimismo diversos lienzos exentos, ejecutados en canto tosco y con espesores que en algunos puntos superan los dos metros, cifra coherente con una obra defensiva de la época y con el aparejo empleado.
En cuanto a los accesos, la documentación disponible establece que la villa contó con cuatro puertas, de las cuales:
- Dos han desaparecido. Su emplazamiento se corresponde con los actuales accesos al núcleo por la carretera BU-203, lo que permite reconstruir aproximadamente el trazado del recinto en esos frentes.
- El Arco de la Calderera, al norte, junto al camino en dirección a Contreras. Presenta arco de medio punto al exterior y rebajado al interior, resuelto con sillería de buena calidad que contrasta netamente con la fábrica basta del resto de la cerca, lo que apunta a una reforma posterior a la construcción original.
- El Arco de San Juan, al sur, objeto de esta ficha.
Varias de las puertas del recinto fueron reformadas en siglos posteriores a su construcción, circunstancia habitual en las cercas urbanas castellanas, que se mantuvieron en uso como elementos de control fiscal y de circulación mucho después de haber perdido toda funcionalidad militar.
La puerta meridional: denominaciones, emplazamiento y función
El elemento aquí catalogado se localiza en la parte baja de la calle de la Cadena, el eje que desciende desde el núcleo pasando junto al monasterio hasta el río Mataviejas, también denominado Ura. Es la salida meridional del recinto.
Su multiplicidad de nombres no responde a una confusión, sino a la superposición de criterios de denominación:
- Arco de San Juan de Silos: denominación de uso corriente y la más difundida en la documentación turística y patrimonial.
- Arco de la Cadena: por la calle en la que se abre.
- Puerta del Sur: por su posición en el recinto, en contraposición a la Calderera, situada al norte.
- Puerta Mayor de la Fuente: denominación histórica que la identifica como acceso principal de la villa y la vincula al manantial situado extramuros.
Esta última denominación tiene valor documental y no meramente descriptivo. Que la puerta principal de una villa medieval tome nombre de la fuente indica que el punto de agua constituía un referente urbano de primer orden, anterior o al menos contemporáneo a la propia cerca. El manantial en cuestión es el que abastece al lavadero público y a la alberca, situados inmediatamente extramuros, lo que convierte a este sector en un conjunto funcional coherente: puerta, fuente y aprovechamiento hidráulico.
A esa función se añade una tercera: la puerta controlaba el paso hacia un antiguo puente gótico sobre el Mataviejas. Puerta, fuente y puente conformaban por tanto el nudo de comunicaciones meridional de la villa, por el que discurría todo el tráfico hacia el sur. El itinerario peatonal que hoy conduce al lavadero y al cerro de la ermita de la Virgen del Camino reproduce ese mismo trazado histórico.
Protección patrimonial, acceso y estado de la documentación
La protección de este bien deriva de una declaración genérica y no de un expediente singularizado. El Decreto de 22 de abril de 1949 sobre protección de los castillos españoles colocó bajo la tutela del Estado, de forma automática y en bloque, la totalidad de los castillos y recintos fortificados del país, con independencia de su estado de conservación y sin necesidad de declaración individual. La Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español mantuvo posteriormente ese régimen.
En consecuencia, tanto esta puerta como los lienzos conservados de la cerca gozan de protección legal desde 1949, aunque no exista señalización, delimitación física ni expediente propio. Este extremo resulta relevante para cualquier actuación en su entorno, que queda sujeta al régimen de autorización previsto en la legislación de patrimonio cultural de Castilla y León.
El acceso es libre y permanente: se trata de un paso urbano en uso, integrado en la circulación peatonal cotidiana del municipio, sin horario, control ni restricción.
Debe consignarse, por último, el alcance real de la documentación disponible, que es limitado. Las fuentes consultadas permiten establecer la cronología del recinto, el número y la ubicación de sus puertas, las denominaciones de esta y su función histórica, pero no aportan una descripción de la fábrica del arco. Concretamente, no consta:
- La tipología del arco —de medio punto, apuntado o rebajado— ni su dovelaje.
- Sus dimensiones: luz, altura de paso, espesor del muro en el que se abre.
- El aparejo concreto de la puerta, que en el caso de la Calderera sí se sabe que difiere del de la cerca.
- La existencia de torre, matacán, quicialeras o rebajes de cierre que acrediten el sistema de clausura original.
- Cualquier restauración o intervención: no hay memoria, fecha, alcance ni autor documentados.
Se ha localizado además una referencia a un escudo de la casa de Velasco situado junto a unas saeteras en el conjunto amurallado, pero la documentación consultada no permite determinar si se encuentra en esta puerta o en otro tramo de la cerca, por lo que no se le atribuye aquí ninguna localización concreta. Su identificación sobre el terreno sería un dato de interés, ya que permitiría vincular una fase constructiva o una reforma con un linaje y, por tanto, acotar una cronología.
Características
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