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Museo de Instrumentos Musicales
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Museo de Instrumentos Musicales

En una casona castellana del siglo XV que fue cárcel del pueblo, hoy se guardan instrumentos musicales de más de treinta países. Tambores de Burkina Faso, cuerdas de Japón, flautas de Bolivia, membranófonos de Madagascar. Es una vuelta al mundo en un par de salas, y está en el pueblo español más asociado al canto gregoriano, que es precisamente la música que se canta sin ningún instrumento. La ironía es deliciosa y merece la visita.

Lo imprescindible: ¿qué no te puedes perder?

Es un museo pequeño, así que conviene entrar sabiendo qué buscar. Estas cuatro cosas:

  • La variedad geográfica: más de ochenta instrumentos de los cinco continentes. Aquí conviven una kora de África occidental, una valiha de Madagascar, un angklung de bambú indonesio, una balalaika rusa, un rabab andalusí y una zanfona. Ver juntos objetos de sitios tan alejados obliga a fijarse en lo que tienen en común, que es más de lo que parece.
  • Los instrumentos que no hacen música: hay un grupo entero que no sirve para tocar, sino para llamar. Campanas, carracas, matracas, una caracola, un cencerro de camello… y el simandron, la tabla de madera con la que en los monasterios ortodoxos se convoca a los monjes al rezo en lugar de tocar campanas. Encontrártela aquí, en Silos, pone los pelos de punta.
  • La casa: no es un edificio cualquiera. Es una casona de tipo castellano del siglo XV, conocida como Casa de las Condesas y también como Casa de la Cárcel. Fíjate en los muros y en la estructura tanto como en las vitrinas.
  • El apellido de la colección: los instrumentos vienen de coleccionistas de primerísimo nivel. Entre ellos, el etnógrafo Joaquín Díaz y el músico Luis Delgado, dos nombres capitales de la investigación y la recuperación de la música tradicional en España.
  • El corte cronológico: la colección se centra en instrumentos anteriores a la invención del fonógrafo. Es decir, de la época en que la música solo existía mientras alguien la estuviera tocando.
  • Los de casa: entre tanto instrumento lejano no falta lo propio. Están el chistu y tamboril vasco, la gaita de boto aragonesa, el rabel, el pito cabrero y varios acordeones de los que sonaron en los bailes de pueblo de media España.

¿Cuánto tiempo se necesita para visitar el Museo de Instrumentos Musicales?

Entre cuarenta minutos y una hora, que es lo que pide un museo de este tamaño si te paras de verdad en las piezas. Con media hora lo ves; con una hora lo disfrutas.

Si vienes con interés real por la música tradicional, súmale un rato: cada instrumento tiene detrás una forma distinta de resolver el mismo problema —cómo hacer sonar una madera, una piel o una cuerda—, y esa comparación es lo mejor que ofrece el sitio.

¿Museo de Instrumentos Musicales, Sonidos del Mundo o Los sonidos de la tierra?

Los tres nombres son el mismo sitio, y conviene saberlo antes de ir para no dudar en la puerta. Lo que pasa es que cada uno nombra una cosa distinta:

  • Museo de Instrumentos Musicales: es el nombre oficial de la institución, el que usa su propia web.
  • Los sonidos de la tierra: es el nombre de la colección, y es el que vas a encontrarte en el cartel de la entrada.
  • Museo Sonidos del Mundo: es la variante con la que aparece en el Ayuntamiento y en Turismo de Castilla y León.

Así que si llegas a la calle de las Condesas buscando un museo de instrumentos y el rótulo dice otra cosa, estás en el sitio correcto. Es el mismo edificio y la misma colección.

¿De quién son los instrumentos del Museo de Instrumentos Musicales de Silos?

De coleccionistas privados que los donaron, y ahí está buena parte del valor del museo. Los nombres que constan son Joaquín Díaz, Luis Delgado y José Luis Loydi.

Joaquín Díaz es una figura mayor de la etnografía española: intérprete primero y después investigador y coleccionista incansable de la cultura tradicional castellana. Luis Delgado es músico, compositor e instrumentista, especializado precisamente en instrumentos antiguos y en músicas del Mediterráneo y de Oriente Próximo.

Dicho de otro modo: esto no es un almacén de souvenirs exóticos. Son piezas reunidas por gente que sabía exactamente lo que estaba comprando y por qué.

¿Qué curiosidad o leyenda esconde el Museo de Instrumentos Musicales?

La primera está en el edificio. Esta casona del siglo XV se conoce también como Casa de la Cárcel, porque ese fue uno de sus usos. Así que el lugar donde hoy se guardan instrumentos musicales de medio mundo fue, en su día, el sitio donde se encerraba a la gente. Pocos cambios de uso hay tan redondos.

La segunda es de contexto, y es la que de verdad da que pensar. Estás en Santo Domingo de Silos, el pueblo cuyo monasterio protagonizó uno de los mayores fenómenos discográficos de los años noventa con sus grabaciones de canto gregoriano. Y el canto gregoriano es música exclusivamente vocal: sin tambores, sin cuerdas, sin nada.

De modo que en este pueblo conviven la música que renuncia por completo al instrumento y un museo dedicado enteramente a los instrumentos. No hay contradicción: hay las dos mitades de lo mismo. Y verlas a doscientos metros la una de la otra es una de esas casualidades que solo pasan en los sitios con historia.

Hay un tercer detalle que redondea la fecha: el museo abrió sus puertas el 7 de junio del año 2000, justo cuando aquel fenómeno gregoriano todavía coleaba.

¿Se puede visitar el Museo de Instrumentos Musicales con niños?

Funciona sorprendentemente bien, y por una razón muy concreta: los instrumentos no se parecen a nada que hayan visto. Calabazas que suenan, pieles tensadas, cuerdas montadas sobre caparazones, formas que no encajan en la idea que un niño tiene de "instrumento".

Es un espacio pequeño, cubierto y de recorrido corto, así que no da tiempo a que nadie se canse. Y el juego funciona solo: ir adivinando de qué país es cada pieza y cómo suena antes de leer la cartela.

Eso sí, es un museo con piezas delicadas en vitrina, no un aula de música: ve con la idea de mirar, no de tocar, salvo que allí mismo te indiquen lo contrario.

¿Hay que avisar antes de ir al Museo de Instrumentos Musicales de Silos?

Es muy recomendable, y esta es la advertencia más útil de la ficha. Se trata de un museo pequeño y de gestión local, no de una gran institución con personal fijo todo el año. Su apertura varía bastante según la temporada, y fuera de los meses fuertes puede no abrir a diario.

Así que confirma antes de plantarte en la puerta: los datos de contacto y el calendario actualizado están en la información práctica de esta ficha y en la web del propio museo. Si vas en temporada baja o entre semana, la llamada previa te ahorra el viaje en balde.

Características

Enlaces

Museo de titularidad privada y gestión asociativa dedicado a los instrumentos musicales tradicionales, ubicado en Santo Domingo de Silos. Inaugurado el 7 de junio de 2000, ocupa una casona de tipo castellano del siglo XV en la calle de las Condesas y conserva la colección «Los sonidos de la tierra», integrada por más de ochenta instrumentos procedentes de más de treinta países de los cinco continentes, todos ellos anteriores a la invención del fonógrafo. Está gestionado por la Asociación Amigos de Silos e integrado en la red Museos Vivos.

Denominación, titularidad, gestión y cronología

La institución circula bajo tres denominaciones distintas que conviene deslindar, porque no son sinónimos sino designaciones de niveles diferentes:

  • Museo de Instrumentos Musicales (abreviado MdIM): es la denominación oficial de la institución, la que emplea su propia web.
  • «Los sonidos de la tierra»: es el nombre de la colección que el museo alberga, y es el que figura en el rótulo de acceso al edificio.
  • Museo Sonidos del Mundo: es la variante empleada por las administraciones, tanto por el Ayuntamiento de Santo Domingo de Silos como por el portal de Turismo de Castilla y León.

La gestión corresponde a la Asociación Amigos de Silos, entidad sin ánimo de lucro que figura como responsable en la información oficial del museo. Se trata, por tanto, de un museo de iniciativa asociativa y no de titularidad municipal ni autonómica, dato que condiciona tanto su régimen de apertura como su encaje administrativo.

La sede se localiza en la calle de las Condesas, número 10, código postal 09610, en el casco urbano de Santo Domingo de Silos, a escasa distancia del monasterio.

El hito cronológico documentado es la inauguración, el 7 de junio del año 2000. La propia institución subraya que esa apertura no fue casual, sino que se vincula deliberadamente con la tradición musical de Silos encarnada en el canto gregoriano interpretado por los monjes del monasterio. El museo se concibe, en ese sentido, como una ampliación del discurso musical de la villa hacia el ámbito instrumental y etnográfico.

Merece señalarse la paradoja implícita en esa vinculación: el canto gregoriano es música estrictamente vocal y monódica, sin acompañamiento instrumental alguno. La institución que se declara heredera de esa tradición es, precisamente, un museo dedicado por entero al instrumento. No es una contradicción sino una complementariedad buscada: las dos caras del hecho musical en un mismo núcleo de población.

No constan cambios de sede desde la inauguración, ni fechas de reformas o ampliaciones posteriores, ni cifras públicas de visitantes.

La colección «Los sonidos de la tierra»

El fondo del museo está constituido por la colección denominada «Los sonidos de la tierra», cuyo criterio de reunión es geográfico y etnográfico antes que cronológico o estilístico: se trata de instrumentos ligados a la música popular de sus respectivos territorios, no de piezas de la tradición culta occidental.

Las cifras publicadas son las siguientes:

  • Más de 80 instrumentos musicales expuestos.
  • Representación de más de 30 países.
  • Procedencia de los cinco continentes.

Entre los territorios de origen citados expresamente por las fuentes figuran Japón, Bolivia, Madagascar, Burkina Faso, Togo, Turquía, México y Marruecos, relación que da idea de la amplitud del muestreo: Asia oriental y occidental, África occidental e insular, América Latina y el Magreb.

El criterio cronológico de la colección es, sin embargo, muy preciso y constituye uno de sus rasgos definitorios: las piezas son anteriores a la invención del fonógrafo. Ese corte no es arbitrario. Sitúa el conjunto en el momento previo a la aparición de la grabación sonora, cuando la música solo existía en el acto de su ejecución y el instrumento era el único soporte posible del sonido. La colección documenta, en ese sentido, la fase preindustrial de la cultura musical.

El origen del fondo procede de donaciones de coleccionistas privados. Los nombres consignados por las fuentes son:

  • Joaquín Díaz, intérprete, investigador y etnógrafo, figura central en el estudio, la recuperación y la difusión de la cultura tradicional castellana durante la segunda mitad del siglo XX.
  • Luis Delgado, intérprete y compositor, especializado en instrumentos históricos y en las músicas del Mediterráneo y de Oriente Próximo, y él mismo coleccionista de instrumentos.
  • José Luis Loydi, citado como donante por el portal de Turismo de Castilla y León. No se ha localizado información adicional sobre él en las fuentes consultadas.

La procedencia de la colección es relevante desde el punto de vista museológico: no se trata de un conjunto formado por adquisición comercial ni de un muestrario turístico, sino de fondos reunidos por especialistas en el ámbito de la organología y la etnomusicología. Ello confiere a las piezas un valor documental superior al puramente decorativo.

No consta inventario público pieza a pieza, ni catálogo publicado, ni relación de obras destacadas con su datación individual, ni el número de salas o el criterio de distribución del recorrido expositivo. El museo dispone de visita virtual en su propia web.

Repertorio publicado y clasificación organológica

El museo publica en su web una relación de piezas ordenada alfabéticamente, con fotografía de estudio de cada una. Esa relación comprende 45 entradas, cifra que debe leerse en contraste con las «más de 80» que las fuentes atribuyen al conjunto expuesto: lo publicado en línea es, por tanto, una selección y no el inventario completo.

La clasificación que sigue es propia, elaborada a partir de las denominaciones y fotografías publicadas y siguiendo el sistema Hornbostel-Sachs, que agrupa los instrumentos según el elemento que produce físicamente el sonido. El museo no publica clasificación organológica propia, por lo que este ordenamiento no debe atribuírsele.

Aerófonos de lengüeta libre (6 piezas). El sonido lo genera una lengüeta metálica que vibra al paso del aire impulsado por un fuelle. Es una familia de invención decimonónica y fabricación industrial europea, notablemente bien representada en la colección:

  • Acordeón de Ballarini, acordeón diatónico, acordeón imperial, armonio, concertina y flautina Busson.

Aerófonos de soplo (11 piezas). Columna de aire puesta en vibración directamente por el intérprete, con o sin lengüeta:

  • De caña o tubo: nei (flauta de caña del ámbito turco-persa y árabe), pito cabrero.
  • De saco o fuelle: askomadoura (gaita cretense), tulum (gaita del Mar Negro turco), koziol czarny (gaita polaca), gaita de boto (aragonesa).
  • De barro y concha: flauta de barro, ocarina, bocina de carnaval, caracola.
  • De metal: corneta.

Cordófonos (9 piezas). Cuerdas tensadas, pulsadas, frotadas o percutidas:

  • Pulsados: balalaika (Rusia), laúd, kora (arpa-laúd de África occidental), valiha (cítara tubular de bambú de Madagascar), salterio.
  • Frotados: rabel, rabab andalusí.
  • De rueda: zanfona, cuya cuerda se frota mediante una rueda accionada con manivela.
  • Arco de boca, forma arcaica en la que la cavidad bucal actúa como resonador.

Membranófonos (6 piezas). Membrana tensada percutida:

  • Bombo, redoblante, pandera y «la pandera» —dos entradas distintas en la relación publicada—, tambor entenga (del ámbito de los tambores reales de Buganda, Uganda) y tariya.

Idiófonos (11 piezas). El cuerpo del propio instrumento es el que suena, sin cuerda ni membrana:

  • De bambú: angklung (Indonesia, sacudido) y arumba (xilófono de bambú).
  • De lengüetas: kalimba, lamelófono africano.
  • Percutidos y entrechocados: kertok kelapa (percusión de cáscara de coco), campana, cencerro de camello, huesera, oikanza.
  • De fricción o carraca: carraca, matraca.
  • Simandron, tabla de madera percutida.

Completan la relación el chistu y tamboril vasco —conjunto mixto de aerófono y membranófono ejecutado por un solo intérprete— y el pindakan, artefacto de madera con figuras articuladas cuya adscripción no puede establecerse con seguridad a partir de la imagen publicada.

Dos rasgos singulares del conjunto expuesto

El análisis de la relación publicada permite identificar dos concentraciones temáticas que no son casuales y que dan al museo un perfil propio.

La primera es la presencia de un grupo de instrumentos de llamada, es decir, artefactos sonoros cuya función no es interpretar música sino convocar, avisar o marcar el tiempo. En la relación figuran campana, carraca, matraca, caracola, cencerro de camello y simandron. Se trata de una familia funcional habitualmente relegada en los museos de instrumentos, y que aquí ocupa una proporción notable del conjunto.

Dentro de ese grupo destaca de manera especial el simandron (o semantrón): una tabla de madera que se percute con mazos y que en los monasterios ortodoxos orientales sustituye a las campanas para llamar a los monjes al oficio divino. Su presencia en un museo situado en Santo Domingo de Silos, a escasa distancia de una abadía benedictina cuya vida se organiza en torno a la llamada al rezo y al canto litúrgico, establece un paralelismo funcional entre dos tradiciones monásticas, la oriental y la occidental, que resulta especialmente pertinente para el emplazamiento.

La segunda concentración es la familia de lengüeta libre: tres acordeones —de Ballarini, diatónico e imperial—, una concertina, un armonio y una flautina Busson. Seis piezas de las cuarenta y cinco publicadas pertenecen a una tecnología muy concreta, nacida en la Europa del siglo XIX y difundida masivamente por la fabricación industrial. Su peso en la colección documenta el momento en que el instrumento manufacturado penetra en la música popular y desplaza o convive con los construidos artesanalmente, que son mayoría en el resto del conjunto.

Debe advertirse que las atribuciones geográficas que acompañan a esta clasificación proceden del conocimiento general sobre cada tipo de instrumento y no de la documentación del museo, que no publica procedencia pieza a pieza. Deben entenderse como orientativas.

El edificio: la Casa de las Condesas

El museo ocupa una casona de tipo castellano construida en el siglo XV, según la descripción del portal de Turismo de Castilla y León. El inmueble es conocido tradicionalmente por dos denominaciones:

  • Casa de las Condesas, nombre que ha quedado fijado en el propio callejero, ya que la vía en la que se sitúa se denomina calle de las Condesas.
  • Casa de la Cárcel, denominación que remite a un uso carcelario del edificio en algún momento de su historia.

Ese segundo nombre documenta una secuencia de usos poco habitual —residencia señorial, prisión y finalmente museo—, aunque debe advertirse que las fuentes consultadas no precisan en qué periodo el edificio funcionó como cárcel, ni durante cuánto tiempo, ni bajo qué jurisdicción. Se consigna la denominación tradicional, no una cronología acreditada.

No constan datos técnicos del inmueble: ni superficie construida, ni superficie expositiva, ni número de plantas o de salas, ni autoría del proyecto de rehabilitación que permitió su adaptación a uso museístico, ni fecha de esa intervención. Tampoco se ha localizado declaración de Bien de Interés Cultural ni catalogación patrimonial específica del edificio, que queda amparado por el marco general de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español y por la normativa urbanística del conjunto.

La ubicación en una arquitectura civil de época medieval, y no en un contenedor de nueva planta, es en sí misma un dato museográfico: condiciona el recorrido, la distribución de vitrinas y las posibilidades de climatización y accesibilidad del espacio.

Régimen de acceso y adhesión a la red Museos Vivos

El museo canaliza sus reservas a través de Museos Vivos, dato relevante porque explica su modelo de funcionamiento. Museos Vivos es un proyecto de cooperación concebido para dar respuesta a un problema estructural del medio rural: el cierre y la infrautilización de museos y centros de interpretación en localidades pequeñas, que no pueden sostener personal de atención permanente.

Sus características documentadas son:

  • Origen: promovido inicialmente por seis Asociaciones de Desarrollo Rural de Castilla y León, al que se sumaron después territorios de Galicia y de la República Checa.
  • Dimensión: la plataforma agrupa cerca de 70 museos, centros de interpretación y aulas de cultura de 19 territorios rurales.
  • Solución técnica: incorpora tecnología de acceso y audioguiado que permite, en los centros adheridos, la visita mediante códigos digitales, sin necesidad de personal en puerta.
  • Procedimiento: el visitante accede a la plataforma, selecciona el museo, se registra en el apartado de reservas y recibe por correo electrónico un código de acceso.

Debe precisarse un extremo: consta que el museo canaliza reservas por esta vía, pero las fuentes consultadas no especifican si la apertura se realiza mediante código digital, mediante personal de la asociación o mediante ambas modalidades según la temporada. No se afirma aquí, por tanto, el procedimiento concreto de apertura.

Lo que sí cabe deducir del modelo es que el calendario de apertura es variable y que la reserva previa resulta especialmente recomendable, en particular fuera de temporada alta. Se ha constatado, de hecho, que la ficha del museo en el portal de Turismo de Castilla y León presenta el horario de invierno (del 1 de diciembre al 31 de marzo) como cerrado todos los días, remitiendo al Ayuntamiento para el calendario actualizado. Ese dato no ha podido contrastarse con el museo y podría corresponder a una desactualización del portal.

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Museo Sonidos de la Tierra de Santo Domingo de Silos

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🎵 Museo de Instrumentos Musicales en Santo Domingo de Silos (Burgos) | Museos Vivos

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Museo Sonidos de la Tierra 🎶 Santo Domingo de Silos 🎓Museos Vivos Castilla y León

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Museo de Instrumentos Musicales de Santo Domingo de Silos

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Museo de Instrumentos Musicales

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Colección de acordeones históricos en vitrinas del Museo de Sonidos de la Tierra en Santo Domingo de Silos

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Vitrinas con instrumentos tradicionales de percusión y cuerda en el Museo de Instrumentos de Santo Domingo de Silos

Vitrinas con instrumentos tradicionales de percusión y cuerda en el Museo de Instrumentos de Santo Domingo de Silos

Sala principal de exposición con vitrinas de madera en el Museo de Instrumentos de Santo Domingo de Silos

Sala principal de exposición con vitrinas de madera en el Museo de Instrumentos de Santo Domingo de Silos

Galería de exposición con vitrinas y tambores en el Museo de Instrumentos de Santo Domingo de Silos

Galería de exposición con vitrinas y tambores en el Museo de Instrumentos de Santo Domingo de Silos

Vitrina con matracas, carracas e instrumentos tradicionales de percusión eclesiástica y popular en el Museo de Santo Domingo de Silos

Vitrina con matracas, carracas e instrumentos tradicionales de percusión eclesiástica y popular en el Museo de Santo Domingo de Silos

Perspectiva de la planta baja del Museo de Instrumentos del Mundo en Santo Domingo de Silos con vitrinas y escaleras

Perspectiva de la planta baja del Museo de Instrumentos del Mundo en Santo Domingo de Silos con vitrinas y escaleras

Vista de la planta superior con vitrinas de instrumentos de cuerda y percusión en el Museo de Sonidos de la Tierra de Santo Domingo de Silos

Vista de la planta superior con vitrinas de instrumentos de cuerda y percusión en el Museo de Sonidos de la Tierra de Santo Domingo de Silos

Chistu y tamboril tradicional del País Vasco expuestos sobre tela roja en vitrina del Museo de Santo Domingo de Silos

Chistu y tamboril tradicional del País Vasco expuestos sobre tela roja en vitrina del Museo de Santo Domingo de Silos

Muestra de instrumentos de la colección: Acordeón de Ballarini, Diatónico e Imperial, Angklung, Arco de boca, Armonio, Arumba y Askomadoura

Muestra de instrumentos de la colección: Acordeón de Ballarini, Diatónico e Imperial, Angklung, Arco de boca, Armonio, Arumba y Askomadoura

Muestra de instrumentos de la colección: Balalaika, Bocina de carnaval, Bombo, Campana, Caracola, Carraca, Cencerro de camello y Chistu y tamboril

Muestra de instrumentos de la colección: Balalaika, Bocina de carnaval, Bombo, Campana, Caracola, Carraca, Cencerro de camello y Chistu y tamboril

Muestra de instrumentos de la colección: Concertina, Corneta, Flauta de barro, Flautina Busson, Gaita de boto, Huesera, Kalimba y Kertok kelapa

Muestra de instrumentos de la colección: Concertina, Corneta, Flauta de barro, Flautina Busson, Gaita de boto, Huesera, Kalimba y Kertok kelapa

Muestra de instrumentos de la colección: Kora, Koziol czarny, La pandera, Laúd, Matraca, Nei, Ocarina y Oikanza

Muestra de instrumentos de la colección: Kora, Koziol czarny, La pandera, Laúd, Matraca, Nei, Ocarina y Oikanza

Muestra de instrumentos de la colección: Pandera, Pindakan, Pito cabrero, Rabab andalusí, Rabel, Redoblante, Salterio y Simandron

Muestra de instrumentos de la colección: Pandera, Pindakan, Pito cabrero, Rabab andalusí, Rabel, Redoblante, Salterio y Simandron

Muestra de instrumentos de la colección: Tambor entenga, Tariya, Tulum, Valiha y Zanfona

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