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Escultura «Libertad al Corazón»
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Escultura «Libertad al Corazón»

En medio del campo, sin cartel que la anuncie ni sendero que lleve a ella, hay una esfera de hierro del tamaño de una persona con figuras encadenadas dentro y un ángel de alas blancas y rosas coronándola. La escultura «Libertad al Corazón», en el término de Santo Domingo de Silos, es una de esas obras que no aparecen en ninguna guía y que, cuando te la encuentras de frente, te obliga a pararte a mirarla un buen rato.

Lo imprescindible: ¿Qué no te puedes perder?

Es una sola pieza, pero está construida por capas y cada una cuenta algo distinto:

  • La esfera de aros: dos grandes aros de hierro cruzados forman una jaula esférica abierta. No encierra del todo, pero encierra: esa ambigüedad es lo primero que se lee al llegar.
  • Las figuras y las cadenas: dentro, recortadas en chapa de acero, hay una figura grande con los brazos abiertos y, debajo, dos figuras pequeñas enfrentadas con un corazón vacío entre ellas. De los aros cuelgan cadenas reales que van a parar a las muñecas de las figuras.
  • El ángel del remate: sobre la esfera, un ángel de grandes alas radiadas, pintado de blanco con el interior de las alas en rosa. Es la única nota de color de todo el conjunto y se ve desde lejos recortado contra el cielo.
  • La placa de la peana: atornillada al bloque de caliza que sirve de base, una placa metálica con tres versos y una firma. Es la clave para entender el resto.

¿Qué dice la placa de la escultura «Libertad al Corazón»?

La placa está oscurecida por la intemperie y cuesta leerla de pie, así que aquí va transcrita:

«LIBERAD AL CORAZÓN DE LA ENVIDIA, PORQUE LA VERDAD SE HACE TINIEBLA DONDE EL SOL NO BRILLA»

Y debajo, la firma: R. Santa.

Conviene fijarse en el verbo, porque cambia el sentido de todo: no dice "libertad", dice "liberad". No es un sustantivo, es una orden. Alguien no está celebrando la libertad del corazón: está pidiendo que lo suelten.

Con esa frase delante, la escultura se explica sola. Las cadenas son la envidia; el corazón vacío entre las dos figuras pequeñas es lo que queda cuando se interpone; y la esfera de aros es esa penumbra donde, según el verso, la verdad se vuelve tiniebla porque no llega el sol. El ángel de arriba, fuera de la jaula y a plena luz, cierra la idea sin necesidad de explicarla.

Es una lectura, no una declaración del autor: no hay panel interpretativo ni texto explicativo de ningún tipo. Pero la pieza y el verso encajan tan bien que cuesta leerlos de otra manera.

¿Cuánto tiempo se necesita para ver la escultura «Libertad al Corazón»?

Diez minutos, y se van solos. Cinco para rodearla —hay que verla por detrás, porque el juego de aros y siluetas cambia por completo según desde dónde mires— y otros cinco para descifrar la placa, que da guerra.

El tiempo de verdad lo consume llegar: está fuera del casco urbano, en terreno abierto, y no se pasa por delante por casualidad. Hay que ir a propósito y con las coordenadas cargadas.

¿Quién firma la escultura «Libertad al Corazón»?

Una firma escueta en la placa: R. Santa. Y hasta ahí llega lo que se sabe.

No consta el nombre completo, ni la fecha, ni quién la encargó o la costeó. Hemos buscado y no hay absolutamente nada publicado sobre esta obra: ni en catálogos de arte público, ni en prensa local, ni en repertorios de escultura contemporánea de la provincia. Existe, está firmada, y no está en ninguna parte.

Lo que sí se puede decir mirándola es que no es obra de aficionado. El corte de la chapa es limpio, la esfera está bien resuelta y el ángel del remate tiene un trabajo de plumaje que no sale a la primera. Alguien con oficio se tomó esto muy en serio, plantó su firma y no volvió a hablar del asunto.

Si conoces a alguien de la zona, es de esas cosas que merece la pena preguntar. El nombre completo de R. Santa está a una conversación de distancia.

¿Se puede llegar hasta la escultura «Libertad al Corazón»?

Sí, está a la vista y al aire libre, sin verja ni cierre que la rodee. Pero hay dos cosas que conviene saber antes de ir.

  • No hay acceso señalizado. Ni cartel, ni sendero marcado, ni aparcamiento. Se llega por pista y campo a través, así que ve con calzado cerrado y con la ruta preparada.
  • El terreno parece ser particular. En una de las visitas apareció un cartel de "se vende finca" pegado sobre la propia escultura, tapándole medio cuerpo. No sabemos si se refiere a esa parcela o a otra del entorno, pero da a entender que estás en suelo privado: respeta cierres, no muevas nada y limítate a mirar y fotografiar.

Ese cartel, por cierto, dice mucho del sitio. Una obra hecha con esa dedicación, firmada, cargada de intención — y alguien le grapa encima un anuncio inmobiliario. Cuesta imaginar un contraste más elocuente con lo que pide la placa.

Características

  • Gratuito

Características

  • Gratuito

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Escultura «Libertad al Corazón»

Escultura «Libertad al Corazón»

Escultura esférica de metal con corazón y alas sobre pedestal de piedra en campo

Escultura esférica de metal con corazón y alas sobre pedestal de piedra en campo

Escultura esférica de metal con silueta de corazón y alas

Escultura esférica de metal con silueta de corazón y alas

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